Artículos y casos

Resección de muralla en una infosura

p1020581 

 

   La ruptura del engranaje de las laminillas corneas, en las infosuras, provoca hemorragias que pueden llegar a ser importantes. En tanto este exudado hemorrágico no sea resorbido por el organismo, o drenado al exterior, provoca un dolor intenso y hace mas difícil la  recuperación de las secuelas de la infosura. El liquido hemorrágico y el aire producen burbujas que se aprecian perfectamente en una radiografía como una mancha negra situada entre el hueso tejuelo y la tapa. Por otra parte, este liquido reúne las condiciones idóneas para que las bacterias lo colonicen y se forme un absceso asociado a la infosura.

 

   Es por esto por lo que algunos veterinarios y herradores proponen un desbridado general de las lumbres del casco, a fin de facilitar el drenaje de la zona. Existen varias técnicas, de entre las mas conocidas y utilizadas destacan la apertura de una ventana dorsal, un surco subcoronal o un simple agujero encima de la cámara de gas localizada radiográfica mente.

 

   Presentamos el caso de una yegua que llegó a la clínica veterinaria con mucho dolor e invalidez. Había sido herrada, pero se mueve con mucha dificultad y permanece echada la mayor parte del tiempo. Las radiografías mostraban una cámara de aire y liquido hemorrágico entre el hueso tejuelo y la muralla. Se optó por intervenir drásticamente en los cascos, abordando el problema como si se tratase de una infosura reciente.

 

p1020587 

 

 

La yegua había sido herrada con unas herraduras napoleónicas, plantilla de poliuretano Luwex y almohadilla plantar de dureza media. En principio, el herraje es técnicamente bueno y debiera de haber aportado confort al animal. Sin embargo, algo estaba fallando, porque el herraje no funcionaba.

 

   Bastó quitar las herraduras a la yegua para que el confort fuese inmediato. La yegua, que con anterioridad extendía sus manos hacia delante exageradamente, se fue colocando mas vertical, a la par que levantaba la cabeza. Sin duda, el herraje aumentaba su dolor. Al blanquear el casco ligeramente, ya vimos enseguida que bastaba la presión del dedo pulgar en la ranilla  para que la yegua saltara de dolor. La yegua no soporta ningún tipo de presión sobre la ranilla ni la palma o barras, por tanto habrá que descartar un apoyo sobre cualquiera de estas zonas.

 

   La calidad del herraje nos hace sospechar que no se colocó la almohadilla plantar sin comprobar antes la aceptación de presión por la ranilla, sino que tras el herraje la yegua sufrió una recaída que hizo que el peso a soportar por la ranilla y barras fuese excesivo. Probablemente la mancha hemorrágica de las lumbres corresponda a esta segunda infosura, por lo que el primer herrador no pudo valorar el hacer un drenaje en el casco.

 

 

 goy3

 

 

 

El tratamiento decidido consistió en herrar el casco con una herradura napoleónica simple, sin plantilla y sin silicona. Por otra parte, se realizará un desbridado agresivo en la muralla, con forma de ventana dorsal, a fin de facilitar el drenaje y favorecer el crecimiento del nuevo casco de la forma mas paralela posible al hueso tejuelo.

 

   En la fotografía,.podemos observar las manchas hemorrágicas producidas por el hueso tejuelo al comprimir el corion de la palma. Justo por delante de la punta de la ranilla, el dolor se hace insoportable. Con toda probabilidad, apenas habrá unos milímetros hasta la punta del hueso tejuelo.

 

 

 

 

goy1 

 

   Vista del pie izquierdo. Se ha resecado la tapa del casco hasta descubrir el hueco que queda entre las laminillas que recubren el tejuelo. De estas laminillas fluye el liquido hemorrágico, que las moscas se encargan de eliminar. No se produce hemorragia de sangre fresca porque estas laminillas están muertas.

 goy2

 

   El casco de la mano derecha fue resecado de la misma manera. La yegua fue confinada en un pequeño paddock recubierto de una generosa capa de viruta mezclada con arena de pista, a fin de que dispusiese de un suelo blando que evitara presiones sobre la palma y ranilla tan doloridas. Tan pronto el animal se sintió sobre el suelo blando, fue tomando confianza y moviéndose con soltura. Varios días después, el animal ha mejorado ostensiblemente y pasa la mayor parte del tiempo de pie. El suelo seco y el calor del verano hacen que las laminillas muertas se cornifiquen rápidamente, evitando así la probabilidad de una infección en el casco. Durante los próximos meses controlaremos el crecimiento del casco y plantearemos un herraje adecuado para que pueda recuperarse lo mas felizmente posible.

 

p1020843 

 

infoequisan1 

 

 

 

 p1020844