Arreglo de cascos muy deformados

m1 

 

   La vejez ocasiona en muchas ocasiones una perdida de calidad de vida para los caballos y yeguas de cría. Además de los achaques y enfermedades propias de la edad, se ven relegados o “aparcados” en paddocks pequeños e insalubres, en los que la vida transcurre triste y monótona. En los últimos años se han establecido en España centros llamados de “Descanso para caballos”,en los que ofertan una vida placida para los caballos que han dado todo en la vida y solamente esperan la muerte liberadora.

 

   Esta situación es en todo punto igual a la suerte que corren nuestras personas mayores ingresadas en residencias geriátricas. La publicidad recalca el bienestar y la felicidad de la que disfrutan los internos, pero la mirada de los ancianos habla de la tristeza que sienten y de la atención masificada.

 

   Esto es lo que le ocurre a esta vieja yegua de deporte. En sus días de gloria deportiva disfrutaba de las mejores atenciones de herrador y veterinario. Hoy, confinada en un prado de descanso, sus cascos crecen y crecen deformándose y agravando sus lesiones articulares y tendinosas. En una de las escasas visitas de domingo por la tarde, su dueña ha ordenado que se le recortasen los cascos.

 

m2 

   Retracción de tendones y casco topino

 

 

m3 

   Graves arestines en la cara posterior de la cuartilla

m4 

   Manos desportilladas y con exceso de tejido corneo muerto

m5 

   Los bulbos de los talones inflamados y con calcificaciones graves del cartílago lateral.

m6 

   Manos a la obra!! Tenaza cortacascos, legra y escofina entran en acción. En este tipo de trabajos se busca eliminar todo el tejido corneo sobrante a fin de proporcionar una mejora en el apoyo y la mecánica del animal, nunca una corrección de sus deformidades. En la fotografía podemos observar como el pie izquierdo está ligeramente deformado. Tratar de corregir esta desviación a costa de rebajar aun mas el casco por su lado interno tan solo puede provocar tensiones dolorosas en las articulaciones del dedo. Recortamos siempre buscando un equilibrio entre la forma del casco y la funcionalidad del animal.

 m7

   Una mano ya recortada. Prácticamente no se han tocado las lumbres, limitándose a eliminar una buena parte del excedente corneo de los talones. Tampoco es conveniente rebajar a fondo los talones de estos animales tan topinos, pues se forzaría la presión del tendón flexor sobre el hueso navicular.

 m8

   Los pies recortados. A partir de ahora, la yegua se moverá mas confortablemente por su pradera de descanso y retiro. No podemos evitar el paso destructor del tiempo, pero si que podemos hacer que las secuelas de la vejez sean menos molestas para nuestros caballos. Se lo merecen, tras haberse entregado por completo durante toda su vida.