Casco hueco o atronado.

Los hongos y bacterias destructores del casco forman parte del suelo y están en permanente contacto con el casco. Ayudan a ablandar la materia córnea para que se pueda desgastar rápidamente, compensando el crecimiento del mismo en la zona coronaria. Así se establece el equilibrio entre el crecimiento y el desgaste. Cuando este equilibrio se rompe, asistimos a dos circunstancias igualmente dañinas para la salud del caballo. O bien el casco no se desgasta y se producen cascos muy largos que dañan ligamentos y tendones, o bien el casco se destruye, produciendo dolor y aspeado.

 

   Esta ultima situación, cuando hongos y bacterias destruyen rápidamente la muralla del casco se conoce hoy en día con el nombre genérico de "hormiguillo",de tal manera que se denomina a si a cualquier destrucción del tejido situado entre la muralla y el hueso tejuelo. Sin embargo, no son iguales una infección de la línea blanca, que una destrucción del estrato interno de la muralla o el hueco resultante entre tapa y hueso por una infosura crónica. Aunque se traten prácticamente del mismo modo, tienen un origen distinto, unos efectos desiguales y un tratamiento diferente.

 

   Hoy presentamos el caso de una potra pura sangre ingles de carreras que padece en una de sus manos lo que se llama en español casco hueco, casco atronado o simplemente "zapatazo".Los dos primeros nombres, evidentemente, porque el casco afectado está hueco y abombado. El nombre de zapatazo se debe a que se creía originado por golpearse un casco  con el otro, produciendo un hematoma que al resorberse dejaba tras de si una oquedad.

   Sea como fuere, sabemos que el hormiguillo, es decir, la asociación de bacterias y hongos, no es capaz de atacar a un casco sano e integro. La infección y la destrucción solamente se presenta en cascos proclives a ello, como cascos de mala calidad por conformación genética o con alteraciones mas o menos patológicas. Es decir, siempre hay una causa subyacente que determina que un casco o una parte del casco sea atacada, en tanto los otros pies u otras zonas del casco permanecen sanas. Obviando aquellos casos en que nos encontramos con un casco débil en malas condiciones, las separaciones entre la muralla y el hueso tejuelo tienen un origen físico, ya traumático o ya insidioso.

 

   Del primer ejemplo, un origen traumático, tenemos el caso de la infosura crónica, en que se liberan las inserciones entre el estrato interno de la muralla y la interfaz laminar del hueso tejuelo, creando una cámara de aire. Esta cámara se puede rellenar de tejido cicatricial dando origen a la conocida cuña laminar de la infosura crónica, o bien, porque no se forma la cuña o porque se destruye esta, queda una separación permanente que es colonizada por los microorganismos del suelo. En ambientes muy secos, camas muy limpias y secas o suelos áridos y arenosos, la cavidad permanece sin mayores consecuencias. En ambientes húmedos, las bacterias proliferan hasta la total destrucción del casco y la formación de infecciones y abscesos que determinan cojera.

 

   Del segundo ejemplo. un origen lento, oscuro e insidioso, tenemos el caso que nos ocupa. Sin haber mostrado otros signos clínicos, se forma una separación entre la muralla y el hueso tejuelo en una zona diferenciada del casco. El herrador encuentra que la pared de la muralla se abomba hacia afuera y que al golpearla suena hueco en una zona del casco. Si el propietario accede, se reseca toda la zona hueca y se reconstruye con algún material acrílico, para encontrarse meses después de que la separación continua produciéndose por encima de la zona reconstruida. El fracaso se debe a que no se ha atajado, bien porque no se puede o porque no se ha sabido tratar, el origen mecánico o físico de la separación. Es algo parecido a que si en un casco infosado eliminamos la muralla suelta y reconstruimos con resina acrílica, la separación seguirá produciéndose en el rodete, porque la causa original, la infosura, no se ha eliminado.

 

  Por tanto, estas zonas huecas tienen siempre un origen preternatural, una causa primigenia, siendo el hormiguillo una infección oportunista. Evidentemente, es necesario eliminar esta infección secundaria, pero lo es mucho mas el tratar de corregir las causas que dieron origen a la cavidad. Estas causas pueden ser variadas, siempre asociadas a un desequilibrio en el reparto de cargas en el casco. Se observan en los casos siguientes;

 

   -Club foot o casco topino. La muralla se abomba hacia adentro y produce una separación insidiosa de la muralla. Produce zonas huecas en las lumbres del casco.

 

   -Pies izquierdos o estevados, en que las zonas laterales de la muralla se ven sobrecargadas de peso. Este exceso de peso produce además de la separación ,abombamientos y ceños. Las separaciones son mas frecuentes en hombros y cuartas partes.

 

   -Retracción de tendones. Algunos caballos aquejados del síndrome de retracción de tendones producen cascos en forma de "garra de oso",caracterizados por talones muy bajos y lumbres verticales e incluso en casos graves con inclinación negativa. Es el origen de esas razas o grietas tan escandalosas que vemos en algunos cascos y que dividen literalmente al casco en dos, pareciendo mas unas pezuñas de vaca que casco de caballo.

 

   -Otras afecciones. A veces se producen alteraciones en el hueso o en la interfaz laminar que debilitan la inserción de las laminillas, produciéndose un fallo mecánico de las mismas. Entre estas causas podemos citar a los queratomas y a distintos problemas que se pueden presentar en la superficie del hueso, que afectan también a las laminillas.

 

    Así pues, el tratamiento del casco hueco, además del tratamiento local antifúngico y posterior reconstrucción del mismo, pasa indefectiblemente por el herraje adecuado del problema que le dio origen, en la medida en que esto sea posible, limitándose a paliar las consecuencias de aquellas causas que no podemos curar. Esto es lo que vamos a hacer con esta preciosa potra de carreras que hoy nos ocupa.

   La potra presenta una conformación izquierda, recargando notablemente la cara medial del casco. Esta conformación se ve agravada con tendencia a la topinicidad, lo que le ocasiona un pliegue en las lumbres a la altura de la mitad del casco. Debido al tipo de herraje de estos animales de carrera no es posible el tratamiento ortopédico de herraduras rama ancha rama estrecha, barra, huevo etc. El resultado es evidente, la zona hueca ya asoma por el borde solar, poniendo en grave riesgo el entrenamiento del caballo.

   Al levantar la herradura y blanquear el casco ya observamos una conformación típica de cascos topinos, con talones muy fuertes y lumbres débiles. En la zona de hombros y cuartas partes aparece la destrucción de la línea blanca y desaparición de la muralla.

   Se aprecia una gran oquedad bajo la muralla, que aparece abombada hacia afuera. Destaca la línea blanca en las lumbres, algo dilatada mecánicamente, rasgo típico de cascos topinos.

   La radiografía oblicua nos muestra una remodelación en forma de pinchos o espículas en la región de la oquedad, así como el alcance de la cámara de aire. Probablemente esta remodelación sea la causa directa de la separación al debilitar la inserción de las laminillas. El origen de la remodelación nos es desconocido, aunque probablemente tenga mucho que ver con la conformación general del pie. Todo ello sin descartar la causa que antiguamente se atribuía a este problema, un golpe o zapatazo que hubiese dañado la superficie del hueso.

   Una primera prospección con la tenaza de filos curvos nos muestra el alcance de la lesión.

   Regularizamos la forma del casco y limpiamos con la legra todo el borde de la lesión hasta mas allá del tejido necrótico.

   Con un cepillo de púas plásticas y un bote de alcohol sometemos la zona a un enérgico fregado. El alcohol ablanda la suciedad y la materia cornea desprendida facilitando su limpieza, evaporándose después sin dejar residuos.

   Una vez limpio, tratamos la zona con un higienizador de ranilla, en este caso Trush Buster con su característico color violeta de genciana. Creará un ambiente libre de microorganismos y facilita la adhesión del acrílico.

 

   El caballo se queda confinada en el box durante una semana. Cada dos días se le aplicará el higienizador. Transcurrido este tiempo, reconstruiremos la zona con resina acrílica Equilox y colocaremos la herradura, con lo que podrá reintegrarse al entrenamiento.

Una semana después de resecar todo el casco atronado,visitamos de nuevo al caballo para reconstruir el defecto con material acrílico.Durante este tiempo,se ha estado aplicando un higienizador de ranillas para combatir hongos y bacterias,evitando que alguno de estos quede atrapado bajo el acrilico y de lugar a una infección anaerobica.

Regularizamos el casco y frotamos bien la zona a reconstruir con alcohol desnaturalizado y un cepillo para quitar el mayor residuo posible del higienizador y a su vez desengrasar la pared del casco.El acrilico se pegará a la superficie mas externa,sea casco,grasa o suciedad.

Hemos sujetado la herradura con tres clavos por la parte externa y un clavo en talones de la parte interna.No hemos clavado en la resina por una razón muy sencilla.Estamos tratando con un caballo de carreras de hipódromo que ha de reintegrarse al entrenamiento mañana mismo y es relativamente fácil que se arranque las herraduras.Si clavamos a la resina puede arrancarse la reconstrucción junto a la herradura y ocasionar una averia importante.De este modo,en caso de alcance tan solo se quitará la herradura.

Cuando estabamos reconstruyendo el casco,comentamos de la diferencia que hay de reconstuir un casco cadaver o de un caballo extremadamente docil,como se hace en las demostraciones de pegado de herraduras,a hacerlo a un pura sangre ingles de dos años,completamente sedado y dentro de un box con medio metro de paja.En el trabajo del dia a dia no se buscan las fotos espectaculares,sino el resultado.Al caballo se le aplicó Equilox en el defecto y se colocó encima una tela de fibra de vidrio empapada en resina y envolviendo la herradura,para minimizar las probabilidades de que se la arranque.