Cascos con talones altos

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Articulo publicado en la revista A la Vaquera,correspondiente al mes de abril de 2008

 

   Los caballos que por su raza o morfología son cortos o rectos de cuartilla, son propensos a recargar en exceso la región delantera del casco, en perjuicio de los talones. Este fenómeno provoca diversos cuadros patológicos en los cascos, que, de tan comunes, se les llega a  considerar como algo natural. Así, en caballos PRE o sus cruces, que suelen ser rectos y cortos de cuartilla, es muy frecuente que los cascos aparezcan altos de talones, con todas las patologías asociadas que ello conlleva. Entre éstas podemos citar las  encastilladuras, cascos con forma de mula, rodete coronario elevado en la región de las cuartas partes, bulbos elevados y por ultimo, la aparición de cuartos. Tradicionalmente se ha venido considerando como propio del PRE este tipo de cascos, llegándose incluso a fabricar herraduras con la forma característica del casco amulado del caballo español.

   Estas patologías se han venido perpetuando por diversos factores, entre los cuales cabe destacar el poco cuidado que se les presta a los potros en las yeguadas, continuado con un herraje muy deficiente tanto en sus conceptos como en su técnica. Sucede a menudo que en el mundo del PRE no se tocan los cascos del potro hasta el día de su primer herrado, y es muy frecuente encontrarse los cascos de este potro deformados a causa de la desidia con que fueron tratados.

 

   El herraje no ayuda demasiado a estos caballos, a los que se les hierra precariamente y bajo conceptos erróneos o cuanto menos, anticuados. Así, la herradura tradicional española, tiene la  forma característica de mula, con lo que  las deformaciones en el casco del caballo PRE se están consolidando en cada herrado.

 

   Por otra parte, desde antiguo se buscado en la selección, animales con características especiales de movimiento como el campaneo en las manos. A esto, sumamos la especial predilección  porque el animal camine golpeando el suelo con sus manos. Todo ello repercute en la salud de los cascos, desarrollando diversas enfermedades en los mismos.

 

   La tradición popular achaca las culpas del mal estado de los cascos de nuestro PRE a las características climatológicas. Los rigores del verano provocan sequedad en el casco y contracción de los talones. Por el mismo motivo, justifican el herrado en frío, en detrimento del herraje a fuego, al que acusan de resecar al casco. Nada más alejado de la realidad. Ni el calor del verano ni la herradura caliente pueden desecar al casco por el sencillo motivo de que la tapa del casco, a pocos milímetros dispone de todo el torrente circulatorio para recuperar la humedad evaporada. De hecho, el herraje a fuego es recomendado para atraer liquido a la tapa!

 

   Como dejamos dicho mas arriba, los problemas de cascos de nuestro PRE son producto de su propia morfología y selección genética. Una espalda recta determina a su vez una cuartilla corta y recta. El casco recibe la mayor parte de su peso en la zona de las lumbres, lo que descarga a los talones de la presión suficiente para que el crecimiento sea igual en todos los puntos del rodete. El desequilibrio esta servido. Las lumbres ven reprimido su crecimiento y los talones, liberados del peso, crecen mas deprisa.

 

   Este estado de cosas dura poco, pues una vez se ha instaurado un desequilibrio, los problemas se encadenan determinando un conjunto de síntomas patológicos que dan lugar a lo que se conoce como Síndrome de talones altos. La materia cornea de los talones, dado que no puede desgastarse, bien por estar herrado el animal o bien por las condiciones en que vive, debe de adaptarse a las presiones que recibe. Esto lo hace de muchas maneras, aunque todo tiene el mismo origen.

 

    -Encanutamiento del casco. El casco crece rápidamente, alejando la ranilla del suelo. La ranilla, privada de su función bombeadora de sangre, se atrofia y se pudre. Los talones se cierran sobre si mismos, comprimiendo  la ranilla. El casco toma la forma cilíndrica o de canuto. De ahí su nombre.

 

    -El casco se pliega formando ceños o surcos. De la misma manera que si comprimimos los bordes de  una tela, esta se acorta formando pliegues, la tapa del casco en los talones se comprime formando surcos o ceños característicos. Aunque hay muchas causas por las que se puede formar un ceño en el casco, muchos de ellos tienen un origen puramente mecánico.

 

    -El casco se colapsa de varias maneras. La mas común consiste en que la tapa. incapaz de soportar la presión se dobla formando una curvatura mas o menos uniforme o un pliegue muy marcado.

 

    -Si la tapa es fuerte, suele suceder que lo que se colapsan son los talones, cayéndose el casco hacia atrás. Los talones se remeten por debajo del casco, dando lugar a cuadros de talones huidizos.

 

    -La corona se eleva en la región de las cuartas partes, deslizándose por encima de los cartílagos alares del tejuelo. Este es un cuadro muy frecuente en caballos PRE y sus cruces, que tienen los bulbos elevados por encima del resto de la corona.

 

    -El casco adquiere la forma de casco de mula, con unas lumbres y hombros fuertes, en tanto que las cuartas partes y talones se tornan débiles y quebradizas.

 

   Todos estos síntomas, producto de la misma causa, la atrofia generalizada de la región posterior del casco, producen los mas diversos problemas directos al casco e indirectos a la mecánica de movimiento del caballo. Es obvio que todos estos problemas físicos repercuten y mucho en la disposición del caballo para el aprendizaje y el trabajo. A menudo, se oye a los jinetes referirse a las defensas que opone el caballo echando la culpa de las mismas a las causas mas peregrinas, cuando todo tiene su origen en un dolor de pies

 

   Los problemas derivados del síndrome de alto de talones, han de ser tratados de acuerdo a la causa que los origina. Si colocamos herraduras con forma de casco de  mula a caballos con cascos con forma de mulo, lo que hacemos es perpetuar el problema y consentir que se vaya agravando con el tiempo. Los cascos altos de talones suelen derivar muy a menudo en la aparición de cuartos en su cara interna o externa, que invalidan al animal o cuando poco, le dejan atado de por vida a un herraje especializado, y por tanto caro.

 

   Abordar el herraje de un caballo aquejado de este problema, supone conocer exactamente la anatomía  y funcionalidad del casco, pues solamente así podremos analizar las causas y atajar los efectos perniciosos de esta conformación. No es lo mismo el herraje de un caballo con los talones altos pero colapsados que el herraje de un caballo al que los talones le están montando uno sobre otro. No digamos ya de los cuartos, a los que solamente un tratamiento muy especializado puede dar esperanzas de curación

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   El  herraje de estos caballos pasa por aportar una muy buena salida al casco y facilitar el descenso de los talones elevados. A menudo, basta una herradura con un buen rolling anterior o una herradura de aplomo natural para dar cumplida  respuesta a esta exigencia del casco. El apoyo en la región de los talones es mas complicado, pues debe de adaptarse el apoyo a cada tipo de deformación que sufran estos mismos. De este modo, los cascos con talones y cuartas partes rectos y debilitados, se hierran con un buen soporte palmar, que les da apoyo a ellos y a la ranilla. Los talones muy altos que alejan la ranilla del suelo, han de ser rebajados con decisión, pero sin dejar a las estructuras internas del pie colgadas de los tendones. Para esto, es preciso muchas veces, colocar una plantilla con silicona para que la ranilla participe en el apoyo y proteja al tendón flexor.

 

   Los cascos cuya tapa en la región de los talones este sobreelevada de la corona, se han de rebajar y falsear su apoyo en la herradura, para permitir que puedan descender y normalizarse. El apoyo de la ranilla es fundamental, pues este órgano, es el motor del mecanismo que bombea la sangre en el interior del casco y permite la perfecta oxigenación y nutrición de las estructuras vivas del interior del pie.

 

   Un herraje científico y regular, practicado por un profesional capacitado y formado, es el método mas eficaz para mantener el buen estado de los cascos de nuestro caballo, que es tanto como decir de su salud y bienestar general. En nuestro caballo español y en  los eventos de Doma Vaquera, se ven demasiados caballos con problemas en sus pies, que sin duda les ocasionan molestias y dolores diversos. Aun asi, algunos son verdaderos campeones, pero,¿Qué no serian de disponer de una buena base de apoyo?