Cuarto doble en una mano

 

   Los cuartos en los cascos del caballo son siempre un problema grave, pues implican un colapso de las estructuras de soporte del peso, provocadas casi siempre por un desequilibrio morfológico o adquirido. Un cuarto en una cara del casco hay que calificarlo como de atención especializada, veterinario y herrador, urgente. Las consecuencias pueden ser insospechadas, dando lugar en algunas ocasiones, a determinar la completa invalidez del caballo.

 

   Gracias a las investigaciones de autores como Castelinjs, Pollit, Denoix, etc, se ha definido con bastante precisión la etiología de los cuartos, es decir, cómo y porqué se forma un cuarto en un casco. Producto de estas investigaciones son las técnicas que conocemos y que hemos visto en otros artículos que dan muy buen resultado en el tratamiento de los cuartos, a saber: surco subcoronal, falseo, etc. Y como en todos los órdenes de la vida, nos acostumbramos rápidamente al éxito, olvidando que hasta no hace mucho, un cuarto era un problema muy difícil de tratar y de resultados inciertos.

 

   Presentamos el caso de un caballo con un problema de cuartos. Su problema es especialmente mas grave que el resto de caballos con cuarto porque tiene dos cuartos en la misma mano, la peor circunstancia en que se pueden presentar los cuartos.

 

 

 

   Cuando un caballo tiene un cuarto en una mano, como es lo mas común en estos casos, puede apoyar su peso en la otra cara del casco y en la mano sana. Cuando un caballo tiene un cuarto en cada mano, ambas manos le duelen por igual y por tanto apoya el mismo peso en cada una como si estuviese sano. Pero cuando un caballo tiene en una mano dos cuartos, uno en cada lado, y en la otra mano no tiene problema alguno, nos encontramos que utilizará su mano sana para apoyarse la mayor parte del tiempo. Esta sobrecarga de la mano sana, puede ocasionar, como sabemos, infosuras  y tendinitis por sobrecarga de la extremidad sana.

 

   Por otra parte, resulta técnicamente posible, trasladar el peso hacia otras estructuras del pie para liberar la zona del cuarto, y este es el mejor método para resolver una fractura del estuche córneo, pero en el caso que nos ocupa, no podemos trasladar el peso hacia la otra cara del casco, precisamente  porque tiene también otro cuarto. Así pues, necesitamos quitar peso a las zonas del cuarto, pero no tenemos otras estructuras disponibles o las que tenemos son pocas.

 

   Vamos a comenzar el tratamiento de este caballo. Se trata de un caballo español que presenta talones huidizos y descompensados entre si, tanto en altura como en longitud. Vistos de frente, presentan una ligera estevadura, es decir, apuntan hacia adentro. Está herrado corto, es decir, la herradura llega tan solo hasta la punta del talón. Al recortar y aplomar el caballo, este automáticamente, dirige aun mas sus cascos hacia el interior.

 

   En la foto de portada podemos ver el aspecto del cuarto de la cara medial. Llama la atención que la corona esta exageradamente sobreelevada. En la foto de sobre estas líneas, la foto del cuarto de la cara lateral o externa. Este cuarto ha estado activo en los últimos días y ha sangrado. De ahí que se haya requerido la atención del veterinario, que aplicó Betadine con azúcar y remitió el caballo a un herrador especialista. Y es que en éste, como en muchos otros casos, el herraje es el agente principal, cuando no el único, en el tratamiento de alguna de las enfermedades y desordenes del pie.

 

   Hay dos cosas que resaltar en esta foto. Una de ellas, es la gran sobreelevación de la corona y otra, que la inclinación del cuarto es aun mayor que la de los túbulos del casco que podemos ver un poco mas atrás en el talón. En teoría, este cuarto debiera de llevar esa dirección, pero se desplaza hacia adelante. Esto no es sino porque la corona se esta desplazando activamente con el paso de los días y como cada día tiene una dirección distinta, pues el casco que produce tiene cada vez la inclinación mayor.

 

 

   Después de aplomar el casco en lo posible, exploramos el cuarto de la cara medial. Desde el exterior llama a engaño, pues parece que se ha cerrado y tiene ya un par de milímetros o tres de casco sano, pero no es así. En el fondo del cuarto se percibe una profunda grieta con trayectoria ascendente hacia el corion del rodete coronario, donde están las papilas que forman los túbulos del casco. Esta grieta proviene de dentro y ha brotado al exterior. Y probablemente sea la mayor fuente de dolor del caballo, aunque el cuarto de fuera sea mas espectacular.

 

 

   Exploramos con la legra el cuarto de la cara lateral y eliminamos los bordes filosos del casco que pellizcan el tejido vivo. Como podemos ver, el hecho de que un cuarto sangre, no significa que sea mas grave que otro que no lo haga. Cuando el cuarto sangra, solo significa que hay un borde del casco que está hundido en el tejido vivo por la inflamación de este y que al moverse, lo hiere y le hace sangrar. Quien padece de problemas en las uñas de los pies sabe bien lo que quiero expresar. Sin embargo, un cuarto puede doler horriblemente y no producir sangre. Tan solo tiene que apretar alguna rama de una inervación nerviosa para producir un dolor tal que no le permite apoyar el pie en el suelo.

 

   Con todos los detalles observados nos hacemos una idea de porque se han producido estos cuartos y como abordar su tratamiento. A nuestro juicio, el caballo es de conformación estevado, con los cascos mirando hacia adentro y se ha intentado corregir este defecto con el herraje, recortando el casco mucho por la parte de adentro. De hecho, en cuanto se ha dejado el casco recortado por igual, ha girado de nuevo hasta su posición morfológica, que es en la que el caballo se encuentra mas cómodo.

 

   Su propia conformación de talones huidizos, eje casco cuartilla roto hacia atrás y el recorte correctivo ha determinado presiones anómalas alternantes entre uno y otro de los lados del casco. Siendo mas explícitos, el caballo ha estado cambiando el peso alternativamente de uno al otro lado del casco según le doliese mas o menos. Cuando la corona no ha podido sobreelevarse mas, se ha roto y ha formado el cuarto. Y es que no se pueden intentar actuaciones correctivas sobre las articulaciones del dedo, pues lo único que se consigue es crear un problema añadido. Como herradores, lo único que podemos hacer, una vez reconocido el problema del animal, es iniciar actuaciones que permitan que el caballo se encuentre lo mas cómodo posible con su problema (G Moon). Para los caballos estevados hay herrajes que pueden contrarrestar su defecto (rama ancha-rama estrecha) pero que en modo alguno intentan corregir el defecto de estevado.

 

 

   Para herrar este caballo hay que establecer prioridades, y la primera de ellas es conseguir que las coronas se relajen y desciendan hasta su posición natural. En tanto la corona permanezca sobreelevada, cualquier otra actuación es inútil cuando no contraproducente. Fijar en este momento los bordes del cuarto con cualquiera de los métodos tradicionales, alambres, tornillos, chapas o parches de acrílico lo único que hacen es fijar en una posición antinatural los bordes del cuarto. Estos bordes, actuan como ambas partes de una cremallera. Si intentamos abrochar la cremallera de la chaqueta sin que sus extremos coincidan exactamente, vemos que no cierra la cremallera. De este modo, en tanto los bordes del cuarto no se coloquen correctamente en la corona, no se engranarán jamás y no podrá regenerarse el casco. Si en alguna ocasión ha parecido que una fijación con alambres ha dado resultado ha sido mas "a pesar de" que "gracias a".

 

   Es por tanto fundamental conseguir el descenso de las coronas, máxime en un caso de tanta sobreelevacion como este. Ya habrá tiempo de fijar los bordes del cuarto viejo cuando haya unos milímetros de casco sano, es decir, cuando veamos que la cremallera ha ajustado y se empieza a abrochar.

 

   Cuando se trata de un solo cuarto, basta falsear toda la zona desde el cuarto hacia atrás para conseguir que no cargue peso y pueda descender. Pero en este caso, no podemos falsear ambos talones y dejar al caballo apoyando en las lumbres y en la ranilla por completo, sobre todo cuando se trata de un caballo con talones huidizos y que ya de por si todo el aparato podotroclear, bulbos y cojinete plantar se hallan estresados de por si..

 

   Hemos planteado el herraje como un herraje de banana con herradura Equilibrium de barra recta, con plantilla cerrada compensada y material de impresión dental en base al siguiente propósito:

 

    -La herradura Equilibrium tiene de fabrica un amplio rolling, que al cerrarla aun     mas para darle la forma del casco del caballo español, conseguiremos un efecto full rolling hasta casi medio casco. Esto nos conviene mucho para contrarrestar el defecto de estevado del caballo, que podrá realizar el breakover o despegue ligeramente lateralizado, es decir, por el hombro en lugar de la lumbre de la herradura

 

   -Herraje de banana, que permitirá contrarrestar su eje casco cuartilla roto hacia atrás, basculando su peso hacia las lumbres del casco, descargando así el exceso de peso que el caballo tenga en los talones. O dicho de otra manera, el caballo se volcará hacia adelante lo que considere oportuno para que no sienta molestias en los talones. Algo parecido a que si nosotros tenemos un problema en el talón del pie, procuramos andar de puntillas para que no nos duela.

 

   -La herradura es de barra recta para compensar la desigualdad de los talones, tanto en altura como en longitud

 

   -La plantilla plástica cerrada y compensada, además de ayudar en el herraje de banana a levantar al caballo sobre sus talones, hace la función de soporte rígido para el interior del pie. A modo de herradura de corazón pero con una base mucho mas amplia. Su grosor de 1 cm de poliuretano asegura un soporte mucho mas amplio que cubre barras, ranilla y palma.

 

   -El material de impresión dental formará un apoyo firme para las estructuras del interior del pie en ranilla, palma y barras, pero a su vez será un apoyo mas blando para la muralla en los talones. Este apoyo mas blando que en el hierro de la herradura o el poliuretano de la  plantilla compensada, lo que dejará margen al casco situado por detrás de los cuartos para hundirse mas o menos en el material de impresión dental.

 

   En la práctica hemos conseguido que el caballo apoye por delante de  los cuartos en la herradura y por detrás en un colchón blando de material de impresión dental.

 

 

   En el plazo de seis semanas volveremos a visitar el caballo, que durante este tiempo permanecerá confinado en un pequeño paddock arenoso. Aunque la decisión la tomaremos en el momento de herrarlo, vamos a explicar los posibles futuros para ilustrar lo que siempre digo de que hay que hacer las cosas de acuerdo a un plan preconcebido; hacer las cosas de tal manera, por esto y por esto,y para conseguir esto y aquello.

 

    -Si todo va bien y ambas coronas descienden y los cuartos se cierran, fijaré los bordes de los mismos con tornillos y quizás un parche de Equilox y fibra de vidrio.

 

    -Uno de los cuartos se cierra y el otro no. En este caso, reforzaré el cuarto sanado con tornillos y Equilox, y falsearé fuertemente el cuarto que no ha cerrado.

 

   -Ninguno de los cuartos se cierra. En este caso, fijaré los bordes de los cuartos con tornillos, Equilox y fibra de vidrio desde la mitad del casco hacia abajo. Y como a un centímetro y medio de la corona realizaré un profundo surco subcoronal.

 

   Por supuesto, manteniendo el herraje de banana con barra recta y material de impresión dental. La meta final para el caballo es un herraje de barra recta, con banana o sin ella, pero será muy difícil que pueda librarse de la herradura cerrada por detrás. Nos vemos en seis semanas!!

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   Seis semanas después volvemos a herrar el caballo y nos encontramos conque las cosas han evolucionado favorablemente. Ambos cuartos se han cerrado y el casco crece integro.

 

 

   El cuarto lateral también se ha cerrado. Durante estas seis semanas, el caballo ha permanecido en reposo, confinado en un pequeño paddcok.

 

    Recortamos el casco crecido y volvemos a colocar la herradura de banana con material de impresión dental. Con la Dremell perforamos dos agujeros guía y a continuación insertamos tornillos tirafondos que unen ambos bordes del cuarto.

 

 

   En el cuarto lateral también colocamos dos tornillos. En otro articulo en el que explicamos la técnica de implantar tornillos tirafondos en la pared del casco comentamos que es el método mas fiable y seguro para unir los bordes del cuarto. Al estar roscado todo el tornillo, la superficie de agarre es mucho mas grande y la materia cornea no cede, perdiendo la tensión como ocurre con otras técnicas. Por otra parte, la porción de tornillo que queda entre ambos bordes hace la función de puntal que no permite que se aproximen demasiado los bordes, colocándolos en una posición de tensión que afectaría a la recuperación del rodete coronario.

 

 

   Un poco de pegamento Adhere sella el fondo del cuarto medial, e  igualmente el lateral, reforzando además el anclaje de los tornillos.

 

 

   El caballo empieza un programa de rehabilitación consistente en ejercicios moderados a la cuerda y paseos montado por caminos lisos y duros, a la espera de que el casco crezca por completo y desaparezca todo el casco dañado, sustituido por otro de buena calidad.

Varias semanas después, los cuartos han desaparecido prácticamente y el caballo trabaja con normalidad.