Cuarto muy grave e infectado

 esc1

 

   Los cuartos son siempre un gravísimo problema en la salud del caballo y que puede suponer en la práctica la inutilización total para todo tipo de trabajo. El caballo, en su evolución, ha fiado al apoyo en una sola uña todas sus posibilidades de sobrevivir en la huida, y ese es su punto débil, su talón de Aquiles.

 

   Los cuartos pueden presentar diversos grados de gravedad, desde una ligera fisura en la pared del casco hasta la deformación total de las paredes del mismo. Muchas veces, la gravedad del problema no va pareja con el aspecto exterior del defecto, dándose casos de que una pequeña grieta paraliza al animal, mientras que en otros, un defecto muy marcado y aparente apenas molesta al caballo.

 

   Pero tarde o temprano todos los cuartos van a peor, se infectan y sangran. Esto es lo que le ha ocurrido a este caballo centroeuropeo de salto, que arrastra su cuarto desde hace tiempo. Asociado al cuarto, y quizás como origen del mismo lleva un defecto de aplomado que obliga al talón roto a remeterse por debajo del casco. A cada movimiento, este talón roto se mueve independientemente del resto del casco, produciendo sangrado y dolor. En la fotografía podemos observar la profundidad y la gravedad del cuarto muy infectado y supurante.

 

p1020700 

 

 

 Visto por su lado palmar, podemos ver que la forma del casco no es la mas biomecánicamente correcta. El casco, desplazado hacia delante, coloca el punto de breakover muy por delante de la ranilla, lo que desplaza el peso del caballo sobre la región de los talones. El caballo lleva aparejado un posible ángulo palmar negativo y el herrador ha intentado corregir este ángulo con la aplicación de cuñas plásticas. Aunque aparentemente se ha elevado el talón, el resultado es que esta acción aun coloca mas peso sobre el talón roto, agravando el cuarto. Hay un problema mecánico en el pie y debe de tratarse correctamente si se quieren instaurar las condiciones para que el rodete coronario se recupere y pueda producir casco integro.

esc2 

   Un aplomado mas correcto en este caso es el que facilita la salida o breakover del casco, a fin de descargar la región dorsal del mismo. Los talones huidizos, lejos de realzarlos mediante cuñas se deben de rebajar fuertemente, pues cuanto mas largo sea el talón, mas se remeterá bajo el casco. En muchos casos se deben de establecer prioridades y en este, es mas importante eliminar el exceso de peso de los talones que conservar la alineación casco cuartilla. Cuando el casco se recupere y el cuarto se resuelva ya habrá tiempo para enderezar el eje falangiano.

esc3 

Este es un caso en el que necesitamos dar una gran salida o breakover al caso, en parte por su conformación, y en parte porque hemos rebajado los talones mas allá del limite natural. Para este caso elegimos una herradura rock and roll, que nos proporciona todos los requisitos buscados: Un excelente breakover, una acción de herradura de huevo y un soporte rígido para el resto del pie, en tanto falseamos el apoyo del talón roto.

 

   En la fotografía podemos observar las dos manos del caballo ya herradas con la rock and roll. Es significativo el hecho de que la mano izquierda, menos utilizada a causa del cuarto, posee un ángulo mas alto de talones, mientras que la derecha, mas utilizada se ha ido aplastando con el tiempo.

 

p1020703 

 

 El talón roto se falsea antes de clavar la herradura. Comparando esta fotografía con la de la portada, podemos notar como gracias a la herradura rock and roll se conserva bastante bien la alineación casco cuartilla. Además, no queda tanto casco por detrás del cuarto. Esto quiere decir que hemos adelantado el peso, equilibrando su reparto por el perímetro del pie.

p1020704 

  Los bordes del cuarto pellizcan el tejido vivo subyacente en cada pisada, lo que produce dolor y sangrado. En este caso hay que sumar una infección localizada en el fondo del cuarto. Se hace necesario resecar los bordes del mismo a fin de evitar este  pellizco y facilitar el drenado de la infección. Además, en la foto se puede ver el falseo completo que se practica  a todo el casco situado por detrás del cuarto. Este falseo evita que esta zona del pie cargue peso, pues queda levantada con respecto al resto del casco. Aunque debido al peso del caballo, el cuarto resecado descienda y toque la herradura de aluminio, no carga peso, pues el almohadillado de silicona de impresión dental que se ha colocado llenando la palma y lagunas de la ranilla lo impide,

p1020705 

  Y por ultimo y como es costumbre, envolvemos al casco con una venda de resina Vet Cast,que mantiene al casco estabilizado. Un pequeño agujero justo en el rodete coronario nos sirve de testigo de control a través del cual podremos observar la evolución del cuarto y la aplicación de Betadine con una jeringuilla.

 

   En el plazo de seis o siete semanas volveremos a renovar el herraje, con la esperanza de que el rodete se haya recuperado y produzca de nuevo tejido corneo sano e integro.

 

 

 

 esc

 

 

 

 

 

   Cinco semanas después, el caballo necesita reintegrarse al entrenamiento, por lo que se determina reconstruir el casco con resina Equilox.Al levantar el herraje,se puede comprobar como todo el cuarto resecado tiene aspecto seco y cornificado. El rodete coronario parece estar recuperado y genera casco integro.

 esc4

   El casco se reconstruyó con resina Equilox y fibra de vidrio. El caballo retomó su entrenamiento sin mayor problema.