Cuarto,grieta o cicatriz?

 

 

 

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   En los cascos de los caballos las cosas no son siempre lo que parecen. Puede ocurrir que un casco con aspecto exterior sano sea un casco muy problemático, y viceversa, un estuche corneo deformado y con mal aspecto sea completamente funcional y sano. 

   Presentamos hoy un caso ejemplarizante. Hace pocos días fuimos requeridos para un examen precompra. El potro en cuestión presenta un defecto en un casco que a simple vista parece un grave cuarto. Tanto el vendedor como el comprador están de acuerdo en someter a examen previo a la compra el casco del animal. Como es costumbre en estos casos, si el examen es positivo y el defecto resulta ser un cuarto, los honorarios corren a cargo del vendedor. Si no lo es, será el posible comprador quien se haga cargo de los mismos.

    Aunque a simple vista parece un cuarto, una observación mas atenta nos revela un pequeño detalle. En el rodete coronario el pelo no es tan espeso en el punto de nacimiento del defecto como en el resto del casco. Además, el defecto presenta una especie de costra o de postilla que se le va desprendiendo. Esto no es normal en los cuartos y menos aun en uno de esta envergadura.

 

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   Levantamos el pie y blanqueamos ligeramente la muralla del casco. Efectivamente, tal y como parece por las observaciones, el defecto no atraviesa todo el espesor de la muralla y se circunscribe solamente a la capa mas superficial y externa.    La flecha señala el punto donde el defecto llega al borde solar. Todo el estrato medio y el estrato interno de la muralla presentan un aspecto sano, así como su inserción con la línea blanca y la palma. En los cuartos auténticos, la zona aparece siempre necrosada e infectada por hongos del suelo.

    En definitiva, en nuestra opinión se trata de una cicatriz en el rodete que deja un pequeño defecto en la pared del casco. A causa de un traumatismo, algunas células del rodete coronario fueron destruidas y sustituidas por cicatriz. De ahí la falta de pelo y por consiguiente la nula producción de tejido corneo. El animal mantendrá toda su vida el defecto en el casco, pero sin que ello suponga merma para la integridad del mismo.