Dejar descalzos a los caballos

 

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El casco de la mayoría de los caballos domésticos no soporta las condiciones de libertad sin que se le presten los debidos cuidados. La selección artificial del caballo se ha regido por otros parámetros distintos a los de la calidad del casco, con el resultado de que actualmente la mayoría de los caballos de razas selectas necesitan de las atenciones constantes por parte del herrador.  

Al liberar descalzo en un prado a un caballo con los cascos no adaptados a la vida natural, se van erosionando y rompiendo, siendo la zona de las cuartas partes las primeras en disgregarse. Esto se debe a que por una parte, las lumbres y talones son mas fuertes y que la zona de las cuarta partes suele estar afectada por los agujeros de los clavos.  

Esto es lo que le ocurrió a esta yegua Silla Francés a la que soltaron en un campo. A los pocos días, la yegua estaba coja debido a que había roto sus cascos y apoyaba con la palma en el suelo. Se hizo necesario herrarla con unas herraduras ligeras y reconstruir con resina la porción erosionada de la tapa.