Directora.Tercer herraje.

 

 

   Varias semanas después volvemos a visitar a Directora. Durante este tiempo la yegua ha experimentado una evolución muy positiva. Ha ganado peso y comodidad.  Se levanta y se acuesta sin dificultad y se pasea en un pequeño paddock, atreviéndose incluso con un tímido trotecillo. Sus cascos han crecido mucho y ha llegado el momento de recortar todo el tejido muerto y aberrante que ha quedado inservible tras la etapa aguda de la infosura.

 

   Este es un momento crucial del herraje. Hay que eliminar todo el casco muerto, pero también hay que fijar un herraje de soporte que le permita desenvolverse con la mayor comodidad posible, y ese herraje hay que fijarlo en algún sitio. Lo ideal seria sujetarlo al casco nuevo, pero hay posibilidad de que aun no se pueda clavar en el nuevo casco y el viejo ya no nos sirva.

 

   En la foto de portada podemos ver el aspecto de una de sus manos. El surco subcoronal ha trabajado bien y el nuevo casco crece paralelo al tejuelo. Se ve como la herradura napoleónica desplaza el punto de despegue o breakover muy atrás. Vamos a examinar uno por uno todos sus pies, para analizar su estado, por dentro y por fuera del estuche córneo.

 

   Mano izquierda. El surco subcoronal ha permitido que el nuevo casco no se vea afectado por el arrastre aberrante del casco suelto por la infosura y crece en una buena dirección, muy paralela al hueso tejuelo. Sin embargo se adivina una leve rotación del hueso tejuelo, indicada por el ángulo que forma la cuartilla con la lumbre del nuevo casco y los talones exageradamente altos.

 

 

   Radiografía de la mano izquierda. Estas placas fueron hechas casi un mes, por lo que no se aprecia tanto el casco nuevo. A pesar de ello, se ve una buena readaptación de la muralla al borde dorsal del hueso tejuelo. Este aparece ligeramente rotado y presenta una leve remodelación de su punta.

 

 

   Mano derecha. Al igual que en su homóloga, el nuevo casco adopta una dirección mas aproximada al hueso tejuelo. Sin duda alguna, el surco subcoronal es una poderosa herramienta en manos del herrador. A pesar de su aspecto agresivo, proporciona muy buenos resultados, como vemos en casos de infosura y de cuartos. Aun queda mucho por explorar en las posibilidades de aplicación de esta técnica en problemas del casco como talones huidizos o deformación en la corona por exostosis de los ligamentos coronales.

 

 

   Radiografía de la mano derecha. Se aprecia una ligera rotación de la tercera falange y desmineralización del borde solar del hueso tejuelo. La radiografía parece estar pidiendo a gritos que se quite todo el material corneo sobrante de las lumbres!!

 

 

   Pie izquierdo. Muy largo. Hay que pensar que no se ha vuelto a herrar desde el primer dia. Generalmente, las infosuras de los pies son mucho menos graves que en las manos y suelen recuperarse solas mientras que nos preocupamos de las manos infosadas. Pero como decía el Sr Domitilo, las infosuras de los pies, o curan solas o matan al caballo.

 

 

   Radiografía del mismo pie. Hay muy buena alineación de las falanges, sin alteraciones radiográficas de interés. El nuevo casco crece paralelo al tejuelo y hay muchísima materia cornea que eliminar!!

 

 

   Pie derecho. Al igual que su homólogo, necesita un buen rato de trabajo de legra y tenaza!!

 

 

   Llama la atención la gran cámara de aire que se ha formado entre la muralla y el pie. El interfaz laminar, es decir, los restos de las laminillas vivas, parte del corion de la palma y la línea blanca se han plegado y doblado en la parte inferior. La gran calidad de la radiografía digital directa nos permite apreciar detalles de otras estructuras aunque no sean tan radioopacas como el hueso.

 

   La buena dirección del casco nuevo por encima de la cámara de aire ya nos permite albergar muy buenas expectativas acerca de la recuperación de la infosura del pie.

 

 

   Manos a la obra. Rebajamos a fondo los talones buscando aplomar el nuevo casco en relación a la cuartilla y contrarrestar la leve rotación del hueso tejuelo.

 

 

   Vista lateral una vez eliminada casi toda la muralla aberrante y suelta. La lengua que sobresale del casco es la interfaz laminar, es decir, los restos de las laminillas córneas, del corion que forma la palma y la línea blanca.

 

 

   Mano derecha después de quitar la muralla suelta. El interior de la cavidad se conserva seca y desinfectada porque se aplicó un desinfectante a través del agujero que a tal fin habíamos practicado en el anterior herraje.

 

   Mano izquierda. Muy buen aspecto.

 

 

   Hemos eliminado por completo todo el material corneo suelto. Tal y como nos temíamos al principio, esta eliminación supone que no podemos clavar una herradura en el casco nuevo. Tampoco el casco viejo podía soportar un nuevo herraje.

 

 

   Mano derecha. Ya parece que se ve cual va a ser la nueva forma del casco una vez el casco nuevo llegue hasta el suelo.

 

 

   Mano izquierda. El casco tiene una apariencia completamente distinta. La forma que tenia antes de infosarse!!

 

 

   Vamos a colocar un herraje de emergencia con material de impresión dental y venda de fibra de vidrio, pues no nos parece que un herraje clavado pueda dar suficiente garantía de apoyo y que se mantenga en su sitio durante seis semanas. En la venda de fibra de vidrio se puede pegar una herradura de aluminio, como ya hemos visto en otro caso, pero en este, la yegua apenas se va a mover de su pequeño paddock y nos parece que será suficiente.

 

   Es fundamental en la colocación de vendas de fibra de vidrio la protección acolchada de los bulbos de los talones, para evitar que la venda rígida los comprima y afecte. Para este cometido, nada mas practico que una compresa de higiene femenina, que sujetamos con cinta americana en tanto preparamos el material de impresión dental y la venda de fibra de vidrio.

 

 

   Aspecto final del herraje. El herraje de emergencia permanece en su sitio en tanto el nuevo casco crece hasta llegar al suelo y permitir que se le coloque una herradura normal.

 

 

   Habíamos visto que en los pies había una gran cámara de aire entre la muralla y el pie. He aquí el aspecto de la palma de uno de los pies. La separación entre la muralla y el resto del pie es evidente.

 

 

    Hemos vuelto a herrar los pies con la herradura napoleónica. Conservamos la muralla vieja porque esta dura y firme y puede sujetar perfectamente el herraje. De eliminarla, tampoco podríamos clavar la herradura en el casco nuevo, amén de tener que usar una costosa venda de fibra de vidrio.

 

 

    Vista frontal de uno de los pies. La muralla se corta en ángulo de 45º para evitar palancas. Esta muralla hace la función de puente entre las dos mitades del casco y permite, como dijimos antes, clavar la herradura con clavos al casco.

 

   Y así se queda Directora a la espera de que, transcurridas seis semanas mas, volvamos  a retocarle los pies. Nuestra impresión es muy buena y estamos satisfechos con la evolución de la yegua. Esperemos que en el próximo herraje se pueda herrar normalmente, para después dejarla descalza, pues no debemos de olvidar que Directora es una yegua de vientre. De ser así, habrán bastado cuatro herrajes para recuperar una yegua cuyas primeras expectativas de vida eran malas, muy malas. Tan solo el coraje de sus dueñas y el trabajo en colaboración del veterinario y el herrador han permitido que hoy seamos verdaderamente optimistas sobre su futuro.

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   Varias semanas después visitamos de nuevo a Directora. Su recuperación ha sido sorprendente. Tal es así que le hemos colocado en las manos unas sencillas herraduras de acero y la dejamos descalza de los pies. La yegua se mueve con muchísima soltura de las manos, en tanto que los pies aun los tiene torpes. Sin duda alguna, la infosura le ha pasado factura a su dorso y tardará en recuperarse. En cuanto vuelva el buen tiempo, Directora volverá a su vida en libertad como yegua de cria. A continuación, unas fotos del ultimo herraje.