El caballo estático.

“En mi trabajo de herrador, busco acciones que mejoren el rendimiento y ayuden a la salud y confort del caballo atleta, en incluso favorecer la  comodidad  del caballo con determinadas cojeras.

 

Los herradores nunca deben intentar enderezar las extremidades de los caballos adultos. Solo deben conseguir que el animal se encuentre lo mas cómodo posible con su problema. Debemos  optimizar el equilibrio antero-posterior y latero-medial procurando corregir la deformación del casco para que sea mecánicamente correcto y el peso se distribuya lo mas homogéneamente posible. Lo que no se consigue sin peligro rebajando el casco, se consigue modificando la herradura.” 

 

Grand  Moon, Madrid 1999.

"EL CABALLO EN SU BOX" 

   

Desde los comienzos del Arte de Herrar, todas las investigaciones han ido encaminadas principalmente a mejorar el movimiento del caballo y la adaptación del casco a la secuencia despegue-aterrizaje del mismo .Estas investigaciones, a menudo han llevado a sus autores a observar al caballo en su estado mas libre, que no salvaje, estudiando los grupos de caballos asilvestrados que vagan por las praderas de Estados Unidos y Australia. A partir de la información recogida sobre el modo en que desgastan sus cascos estos animales y de la forma en que apoyan el pie en el suelo, para levantarlo después, se han elaborado las más diversas teorías y procedimientos de herraje para facilitar, corregir o mejorar el funcionamiento de las estructuras del casco en el caballo. 

 

El resultado de estos trabajos ha determinado la aparición de técnicas de herraje  y herraduras especiales que llevan al casco del caballo los resultados de las investigaciones. Así, hoy día es muy común forjar rollings acentuados en  las herraduras y realizar aplomos basados en las características mecánicas del casco en movimiento. Herraduras del tipo NBS o herraduras Rock and Roll, han supuesto un importante hito en  los avances podológicos. Incluso los partidarios del Barefoot o herraje sin herraduras, también expertos conocedores de los mustangos americanos, han desarrollado lo que ellos llaman “mustang rolling” basándose en el desgaste natural de los caballos asilvestrados.

 

A pesar de los indudables avances y mejoras en el campo del herraje y del cuidado de los cascos, los viejos problemas del herraje siguen presentándose sin que parezca que los nuevos métodos  puedan nada contra ellos. Los caballos despegan correctamente sus cascos del suelo y aterrizan de la manera ideal, pero los cascos de nuestros caballos, siguen teniendo los talones hundidos, los cascos con forma de mula, con forma cilíndrica…poco o nada ha cambiado en  tantos años de herrado racional y científico. 

 

Precisamente y porque las investigaciones se han dirigido a los caballos que corren libres por el campo, los herrajes han ido encaminados a mejorar los cascos y los movimientos de los caballos que corren en libertad por el campo. He aquí el error básico en el que se ha caído continuamente. El caballo en libertad, no necesita de herrajes ni de mayores cuidados para sobrevivir como especie. El caballo en libertad sobrevive como especie, en tanto que el caballo doméstico ha de sobrevivir como individuo. En la manada, un caballo es una pieza mas, que es totalmente sustituible por otro (cada primavera nacen nuevos potrillos), en tanto que en el caballo de deporte, cada ejemplar es único e insustituible. En un caballo de deporte hay invertidas muchas horas de doma y aprendizaje que no se pueden “trasplantar”a otro ejemplar recién traído del mercado. 

  

CABALLO ESTATICO Y CABALLO DINAMICO 

  

El caballo que vive  libre en manadas, es un caballo que podríamos denominar dinámico, debido a la necesidad que tiene de desplazarse y moverse continuamente. En su búsqueda de comida y de agua, estos animales se ven obligados a recorrer grandes distancias. Aun cuando la manada no avance, siempre están desplazándose dentro del círculo de la misma. Este movimiento casi continuo, ejercita sus miembros y mantiene la funcionalidad de los mismos, desgastando sus cascos de manera adecuada a sus aplomos naturales y a su mecánica. 

 

Sin embargo, el caballo deportivo, es un caballo que podríamos denominar estático .La gran mayoría de los caballos de hoy día viven en un box o en una cuadra, donde pasan la mayor parte del día inmóviles o con mínimo movimiento. Para la inmensa mayoría de estos caballos, su vida consiste en salir a ejercitarse durante una o dos horas diarias, mientras permanecen en su box el resto del día.Esto produce una serie de cambios en la funcionalidad de sus miembros. El casco no se desgasta apenas y crece sin cesar, con lo que a medida que pasan los días, las condiciones mecánicas cambian, debiendo los tendones y ligamentos adaptarse continuamente a estos cambios.Y a menudo no lo consiguen!! 

 

El caballo en libertad desgasta sus cascos de acuerdo con su aplomo y su conformación natural. Mantiene a sus cascos en el volumen justo y modela su casco de acuerdo a sus necesidades mecánicas (mustang rolling).El caballo doméstico, no puede autorregular sus cascos, debido al herraje y a sus condiciones de vida. El estatismo le conduce a pasarse horas y horas sobre sus cuatro cascos, a lo sumo sobre tres, con lo que el mecanismo de bombeo natural de la sangre del casco se ve seriamente disminuido. Además, el caballo en libertad, pisa sobre suelos de la mas diversa cualidad, ya sean duros, arenosos, pedregosos o dulces praderas, en tanto el caballo doméstico casi siempre tiene sus pies sobre uno de estos suelos, tan artificiales como alejados de la naturaleza del caballo; viruta de la cama. arena de la pista, hormigón de los pasillos de la cuadra y la goma del suelo del remolque. El desequilibrio está servido.

   

EL CABALLO ESTATICO.

  

Cuando un caballo pasa un promedio de veintitrés horas y media sobre una superficie blanda e inestable, se producen cambios, tanto de soporte como mecánicos, que modifican al animal, tanto en todo su conjunto físico, como  en su comportamiento. El casco se hunde en la superficie blanda de acuerdo con la característica pisada del animal, acentuando los desequilibrios naturales del mismo. No en vano se ha dicho muchas veces que lo ganado en la pista de entrenamiento se pierde en el box!!

 

Así tenemos que caballos de conformación asimétrica (síndrome de Perreaux)  se mueven en círculos en el box, siempre en la misma dirección. Caballos con problemas en manos, pies e incluso dorso, adoptan en el box posturas antidolor, que modifican la manera de apoyar el casco. Estereotipias como el tic del oso, traspasando el peso de un casco al otro, vicios de cuadra como dar patadas en las paredes o escarbar impulsivamente, van creando desequilibrios en los cascos que, como no, influyen en todos y  cada uno de los aspectos de la vida del caballo. 

 

La mayor parte  de estos problemas son desconocidos o mínimos en caballos en libertad, precisamente porque el origen de estos problemas esta en la gran cantidad de horas que el caballo pasa estático en el interior de su box. Si el caballo en libertad, tiene suficiente con pocas momentos  de sueño, vemos como el caballo estabulado, se pasa la vida en un estado somnoliento. 

 

Cada caballo tiene una particular manera de pisar y de apoyar, debido a su propia conformación morfológica. No existe caballo perfecto, y cada uno de ellos, compensa sus mayores o menores particularidades morfológicas, con la posición de sus cascos en el suelo. Así, los caballos anchos de pecho, huecos de rodillas, tienen tendencia a  dirigir sus lumbres hacia el interior, a la manera de los estevados. En sentido contrario, caballos de conformación de base estrecha, que juntan rodillas y corvejones, o que necesitan compensar una extremidad en forma de X dirigen las lumbres de sus cascos hacia el exterior, a la manera de los caballos izquierdos. Los caballos bajos de cuartilla, pandos y de talones huidizos, topinos y con conformación de garra de oso, con dolor en las lumbres o en los talones tienen tendencia a adquirir posturas antidolor que acentúan aun mas el desequilibrio de sus miembros .Para estos caballos, permanecer quietos en un box durante tantas horas diarias, se convierte en un verdadero suplicio.  ¡Se hace difícil pensar que un caballo que sale del box con dolores en sus extremidades, pueda trabajar correctamente en una pista de entrenamiento o concurso! 

   

LA CAMA DE VIRUTA Y EL CASCO DEL CABALLO 

  

Hoy día, se ha extendido en el cuidado de los caballos, la cama de viruta de pino. Es cómoda de trabajar, relativamente barata, biodegradable y  ofrece un aspecto agradable a la vista. Debido a estas características ha ido desplazando gradualmente a las camas de paja de cereal y no digamos, a aquellas camas “calientes” y profundas, acumulación de cama y estiércol. Un caballo acostado en una cama de viruta de pino, blanca y limpia, parece un caballo feliz y contento. ¿Pero esto es así en realidad? 

 

A menudo, y llevados por la antropomorfización que hacemos de los caballos nos imaginamos que cuanta mas viruta echamos en un box, mas cómodo y contento esta el caballo. Esto es erróneo, puesto que el caballo no fue diseñado para reposar acostado como los humanos, sino que prefiere descansar de pie. De hecho, cuando un caballo se acuesta, es síntoma de cansancio extremo o de malestar físico. Llevados por un equivocado concepto del bienestar equino, acumulamos en los boxes grandes cantidades de viruta, que provocan un apoyo inestable al animal. Para que un caballo pueda descansar e incluso dormir de pie, es necesario que ponga en funcionamiento el aparato reciproco de sus miembros, que le lleva a sostenerse sin la acción  voluntaria de sus músculos. Huelga decir que  para un correcto funcionamiento de este aparato recíproco se necesita una buena base de apoyo. Un casco bien conformado y aplomado precisa además  una superficie lo suficientemente compacta para ofrecer el necesario apoyo. 

 

Una cama abundante, no puede jamás ofrecer este apoyo necesario. Debido a su naturaleza blanda y elástica de la cama de viruta, el casco del caballo se hunde en ella mas o menos, según la carga que soporte en ese momento, y lo mas importante, se hunde en la dirección que le marca la propia morfología del caballo.Así, el caballo que recarga la parte posterior de sus cascos debido a su conformación de bajo de cuartillas, hunde aun mas esta parte del casco en la cama blanda. El caballo de conformación izquierda o estevada, hundirá una mitad del casco en detrimento de la otra mitad, que al recibir menos carga, se hunde menos. 

 

Esta situación se repite en mayor o menor grado fuera del box. En una pista de arena, el caballo se hunde de la misma manera que en su cama de viruta, en tanto que en la superficie dura de los pasillos, no lo hace. Esto, influye no solamente en el aspecto físico del caballo, sino que es determinante en algunos problemas de comportamiento. Tomemos como ejemplo un caballo con síndrome de navicular, al que se monta a la salida del box. La dureza del suelo de la calle mantiene sus cascos en posición correcta, con lo que se conserva el equilibrio entre sus tendones y ligamentos.El mismo caballo, al  pisar la blanda arena de la pista, protesta y se duele de su lesión.¿Fingimiento para no tener que trabajar? Es más simple que eso: En la arena de la pista, sus talones se hunden y provocan la mayor tensión de su tendón flexor sobre la superficie del navicular. Bastaría evitar este hundimiento o reproducir en la pista las condiciones de estabilidad que una superficie dura le ofrece, para evitar este dolor. 

   

EL HERRAJE  PARA EL CABALLO ESTATICO 

  

La inmensa mayoría de los herradores trabajamos para caballos domésticos, estabulados o con un grado mayor o menor de libertad vigilada, pero coincidentes entre si, en cuanto a las características del terreno en que se ejercitan y la cama sobre la que descansan. Desde antiguo, se ha procurado con el herraje favorecer el llamado apoyo plano del casco en el suelo, sin reparar mucho en que un caballo que corre por el campo, nunca o casi nunca tiene ocasión de apoyar su casco de una manera plana. Cuando el caballo se mueve por una pendiente, es lógico pensar que una mitad de su casco recibe mas carga que la otra. Cuando se  mueve por una pradera natural, es prácticamente imposible que apoye su casco plano, pues una piedra, una irregularidad del suelo, su mismo mustang rolling le impide que todos los puntos del casco contacten a la vez con el suelo. Este apoyo plano solamente se puede conseguir en una superficie plana y dura, que no se prodiga naturalmente. La propia naturaleza del caballo nos indica que el hecho de no apoyar plano en el suelo no es nocivo, pues los caballos sobreviven perfectamente corriendo por terreno irregular sin que se presenten  en sus cascos la mayoría de los problemas que afectan al caballo domestico. Esto es suficiente para colegir que los problemas de pies del caballo domestico le sobrevienen única y exclusivamente  de las condiciones de su propia domesticidad. Y como quiera que la gravedad de los problemas parece ir condicionada a la calidad de las condiciones en que se desarrolla su domesticidad, no cabe duda de que es en esas condiciones donde debemos de investigar el origen de los múltiples  problemas que afectan al aparato locomotor de los caballos estabulados. 

 

¿Que podemos argumentar cuando desde siempre se viene observando que los problemas de pies de caballos estabulados se suelen corregir soltándolos una temporada descalzos en un prado? Se viene repitiendo insistentemente que esos problemas eran originados a causa de  un mal herrado, argumento éste recuperado por los modernos rebajadores de cascos (barefoot), que ven en la herradura el origen de todos los males que afectan al caballo .En realidad, el herraje, bueno o malo, es el intento de paliar o corregir  los problemas originados por la domesticidad del caballo. Por tanto, si el herraje no da resultado, no puede pensarse nunca que es en realidad la causa del problema. El problema (domesticidad) ya existía antes que el intento de solución (herraje). 

 

Una superficie blanda, ya sea de trabajo (pista) o de descanso (cama) desequilibra el apoyo del casco y acentúa los propios desequilibrios que el animal padece debido a su morfología o a su mecánica. Tomemos el ejemplo de un caballo izquierdo que recarga su mitad medial del casco debido a una rotación a la altura del menudillo. En una pista de arena blanda o en una cama de viruta, el caballo siempre tendrá tendencia a seguir cargando mas peso sobre la cara medial de sus manos. La consecuencia de esto es que la mitad medial  del casco se hunde en la cama un poco mas que su mitad lateral. con las consecuencias que conocemos: crecimiento lento y verticalidad de la pared medial  y elevación de la corona ,en tanto que la pared lateral, libre del peso, crece a velocidad normal, viéndose obligada a extenderse lateralmente para adaptarse a la dirección de las presiones que les transmite el rodete y las laminilla córnea. Contra este defecto se han ideado herrajes que mejoran la marcha del caballo izquierdo, pero que no actúan cuando el caballo permanece estático, que es precisamente la mayor parte de su tiempo. Los rolling exagerados en lumbres, las prolongaciones del callo interno, las herraduras mirando al frente, todo ello repercute positivamente en la marcha del animal, pero lo cierto es que no mejoran en nada la forma del casco, porque estas modificaciones no actúan mientras el caballo esta quieto en su box o no impiden que se hunda en la arena de la pista de forma desequilibrada. Al final de la pisada, la cara inferior del hueso tejuelo está orientada oblicuamente en relación al suelo, en mayor o menor grado, lo que significa que las articulaciones no están correctamente enfrentadas entre sí, desequilibrando todo el sistema de ligamentos  responsables de aportar un apoyo estable en el momento en que los tendones deben de ejercer la fuerza sobre las mismas.

 

La misión del herrador consiste en aportar confort al movimiento del caballo y  a preservar la funcionalidad de sus cascos. Para ello, disponemos de una herramienta tan eficaz como antigua: una herradura de hierro. La herradura nos permite distribuir las cargas sobre el perímetro plantar del casco a nuestra conveniencia ..Mediante modificaciones en su anchura de sus ramas, su espesor o su forma, podemos conseguir que alguna parte del casco reciba mas peso en detrimento de otra parte, la cual se verá aliviada. 

 

Ya conocemos por otros autores las  bondades de modificar una herradura comercial para mejorar las condiciones  mecánicas de la misma. La incurvación  en las lumbres o rolling, es sin duda una de las mayores ventajas que podemos obtener a un coste muy bajo .El biselado del contorno de la herradura, tanto en su cara inferior como en su bóveda, representan un avance en la calidad del herrado, con el solo coste de un poquito de gas propano y de tiempo empleado .A estas modificaciones podemos sumar otras que, actuando mientras el caballo permanece estático en su box, palian muchos de los defectos de conformación y controlan cuando no evitaran o previenen muchos otros. 

 

 Las modificaciones consisten en  desequilibrar la herradura para contrarrestar el desequilibrio que presenta el casco por morfología o por su mecánica. Modificando la anchura de la herradura  se puede controlar el grado de hundimiento de la misma en las camas del box y en las pistas de arena blanda, incluso en las pistas de hierba .Excepto en superficies duras como los pasillos de las cuadras o las carreteras, estas modificaciones están contrarrestando la tendencia que presente el caballo a hundir mas una parte de sus cascos que otra. Manejando con habilidad la diferencia de anchura entre las ramas o la distintas partes de la herradura, manejamos a nuestra conveniencia la penetración de la misma en el suelo, con lo que podremos controlar la posición final del casco en el momento final de la pisada.

 

Si conseguimos aumentar la anchura de una de la ramas, ya obtenemos una menor penetración de la misma en el suelo,.Si además estrechamos la otra rama de la herradura, aumentamos su penetración. En realidad estamos imitando el basculamiento de las dos mitades del casco, solo que podemos invertir esta situación. Así, si a la parte del casco que se hunde en el suelo debido a su atrofia o a la verticalidad de sus paredes, le colocamos una rama de herradura con una anchura extra, estamos  impidiendo o aminorando este hundimiento. Si además de esta anchura extra, estrechamos la otra rama, estamos facilitando que el pie bascule hacia ese lado, con lo que el efecto antihundimiento se ve reforzado.

 

Empujar al pie en la dirección contraria a su basculamiento tendencial, equilibra las fuerzas anómalas que se crean en el momento en que el casco se hunde en el suelo blando y se contrarresta el efecto producido por algunas conformaciones no deseadas en los cascos. Algunas de estas conformaciones pueden ser transitorias, con lo que pueden recuperarse. Otras pueden ser crónicas, con lo que se mantienen controladas y sus secuelas son paliadas notablemente. En animales jóvenes se pueden prevenir e incluso mejorar o erradicar conformaciones defectuosas  debidas a largas estancias sobre una cama blanda y profunda.

    

MODIFICACIONES EN LA HERRADURA. 

  

Para un herrador medianamente acostumbrado a forjar herraduras, las modificaciones requeridas son relativamente fáciles de hacer,.por lo que este método puede ser adoptado por todos los herradores desde etapas muy tempranas en su formación, siempre y cuando se dominen los conocimientos necesarios de Anatomía y Fisiología del pie equino. Así, sabemos que el pie del caballo oscila alrededor de un punto imaginario llamado centro de presión del casco, y que suele coincidir  en la intersección del eje de la ranilla con su perpendicular en el punto mas ancho del casco.Este punto, también  suele coincidir con la vertical  del centro de la articulación de la segunda y tercera falange, un poquito por detrás de la punta de la ranilla. Desde este punto, el pie bascula hacia uno u otro lado, dependiendo de la dirección de las fuerzas que se le transmiten. Así, un pie topino, tiene tendencia a bascular hacia delante de este punto, en tanto que por detrás de su centro de presión, se ve muy aliviado de peso. Contrariamente, un pie que ve recargada su región dorsal, tiene tendencia a bascular desde el centro de presión hacia atrás, en tanto que su región anterior, debe  adaptarse a las cargas extendiéndose hacia delante y adoptando formas extrañas a la natural. 

 

En otro tipo de desequilibrios, el pie oscila sobre el eje del casco, que  coincide con el de la ranilla, alojada en la escotadura inferior del hueso tejuelo. También son frecuentes las combinaciones de estos basculamientos, es decir, el pie bascula  sobre una línea diagonal que va de talón a centro de la lumbre e incluso desde el talón al hombro contrario. Y como nada en el caballo es ajeno uno de otro, estos desequilibrios influyen mutuamente, produciendo unos el agravamiento de los otros y confluyendo todos para detrimento de la salud y confort del animal. 

 

La manera mas sencilla de aumentar la anchura de una rama es practicarle una ranura completa hasta la punta del callo. Si pretendemos ensanchar desde el punto mas ancho del casco hacia atrás, basta con llevar el ranurado hasta la punta del callo. Si pretendemos ensanchar la rama entera, debemos de repasar todo el ranurado que la herradura trae hecho de  fabrica. Un doble e incluso un triple ranurado conseguirá una anchura extra. Un ranurado completo en lumbres consigue una anchura especial, que nos puede servir de base para otras actuaciones en la lumbre de la herradura. Con un ranurado profundo podemos convertir una rama de 22 mm de anchura en una rama de 26 mm,Con un doble ranurado, podemos llegar incluso a los 30 mm de anchura. 

 

Para estrechar la rama de una herradura, aunque se logra forjando, es mucho mas práctico  desbastar sus ángulos con la amoladora esmeril. Si desbastamos los ángulos de la herradura en un ángulo de 45º conseguimos reducir la anchura de su cara inferior   dos veces aproximadamente su grosor, es decir, de 10 a 15 mm. Esto nos lleva al siguiente cálculos partimos de una herradura con una anchura de 22 mm, podemos conseguir que una de sus ramas tenga 30 mm de anchura, en tanto que la otra se quede con tan solo la mitad .La capacidad de penetración en el suelo, es notable, variando estos parámetros de anchura., sin perjudicar para nada el apoyo plano cuando el animal pisa en una superficie dura. En efecto, con este método se consigue que, cuando el animal camina sobre una superficie dura, como el pasillo de las cuadra, su pie siga apoyando completamente plano, sin los desequilibrios que sufriría en caso de dejar una rama mas gruesa que la otra o si se colocara un solo ramplón lateral. 

  

RESULTADOS OBTENIDOS. 

  

Todas estas modificaciones pueden convertirse en una rutina fácil ,y que no dificulta en modo alguno la aplicación de otros herrajes y otras técnicas. Podemos perfectamente aplicar estas modificaciones a cualquier herraje que se practique con el fin de mejorar  el movimiento del caballo,.Una herradura NBS Natural Balance Shoe, bien puede ser ranurada por completo para aumentar su anchura en los callos y así, además de facilitar el despegue del casco, evitar que este se hunda de los talones en una pista arenosa o en la cama del box. Esto, también es aplicable a todas las demás  herraduras, incluso las de aluminio. 

 

Desde antiguo, se  vienen aplicando herrajes que aunque se sabe que funcionan, no se sabe demasiado bien el porqué. Así, sabemos que una herradura napoleónica o invertida, una herradura de huevo o el hecho de dejar los callos de la herradura bien extendidos hacia atrás, mejoran los cuadros de talones huidizos, síndrome de navicular y otras patologías. Podemos considerar que la principal virtud de estas herraduras es aumentar considerablemente la superficie de apoyo en la región dorsal del casco, consiguiendo, no que el talón tenga más superficie de apoyo como se cree comúnmente, sino que  la región dorsal del casco se hunda lo menos  posible en el suelo. A su vez, la herradura invertida o napoleónica, sumaría el efecto de facilitar el hundimiento del casco por su región  anterior, si se le practica un  estrechamiento máximo. 

 

Uno de los casos más notables, lo tenemos en la herradura ideada para el tratamiento de las lesiones del tendón superficial. Desde antiguo se viene recomendando una herradura con las ramas estrechas, en tanto que para las lesiones del tendón profundo, se recomienda elevar los talones. Cual es la explicación? Al colocar una herradura con los callos estrechos, estamos consiguiendo que el caballo hunda su región posterior del casco.Esto conlleva un desequilibrio en la acción de los tendones, en el cual, el tendón flexor profundo ve incrementado su parte de carga en detrimento del tendón superficial, el cual se alivia de la carga. Esto le proporciona el descanso necesario para su recuperación. 

  

PROPUESTAS DE HERRAJE. 

  

A continuación, propondremos algunas  modificaciones de las herraduras, teniendo en cuenta no solamente los problemas y conformaciones características de cada caso, sino la conjugación con otros tratamientos con motivo de mejorar o paliar defectos de la marcha del caballo. Todas las modificaciones de la herradura son sencillas y no debieran de suponer dificultad alguna para herradores de mediana experiencia. Se debe de tener en cuenta, que algunos modelos existentes en el mercado, ya  están diseñados de tal modo que su elección facilita el trabajo o la modificación.  

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1-Caballo normal. 

 

Aunque un caballo tenga aplomos  y cascos perfectos, en caso de estar estabulado, siempre tiene tendencia a recargar sus talones. En una herradura plana, si practicamos un pequeño rolling desde el punto mas ancho del casco hasta las lumbres, además de mejorar  el despegue del casco, contrarrestaremos esa tendencia, al quedar los callos ligeramente más anchos que las lumbres.

 

2.-Caballo bajo de talones. 

 

En este tipo de caballos, que tienen tendencia a recargar la región posterior del casco, ensancharemos las ramas a partir del centro de presión hacia atrás, proporcionalmente al grado de hundimiento de los mismos. Desde el centro de presión hacia delante, estrecharemos la herradura mediante,.En caso de que el caballo lleve  una herradura de barra o huevo, además del rolling, desbastaremos el canto inferior de la bóveda, para disminuir su anchura. Esto hace que el casco se hunda mas en las lumbres que en los talones. Asi, mientras el caballo permanece en el box, descarga la región posterior de peso, facilitando la recuperación de los mismos. 

  

3-Caballos altos de talones 

 

Un caballo alto de talones es un caballo que apoya el peso en las lumbres del casco, a resultas de lo cual, los talones quedan liberados del peso. Esto origina una diferente velocidad de crecimiento entre las lumbres y los talones. A menudo se observan ceños ondulantes que indican esta desincronización del crecimiento. Los talones, se elevan hacia arriba para adaptarse a las cargas.

 

En estos casos,es interesante ampliar la cobertura de las lumbres, para disminuir en lo posible la penetración en el suelo. 

  

4- Cascos izquierdos o estevados 

 

Para el casco izquierdo o estevado se recomienda  realizar un buen ensanche en toda la rama estresada, Con esto, además de conseguir que no se siga hundiendo, obtenemos una anchura de tabla extra, que dará apoyo al menudillo y evitara su basculamiento.

En la rama contraria, estrecharemos su tabla para  facilitar que se hunda en el suelo y así recupere su equilibrio natural. 

  

5- Herraduras especiales. 

 

Todas  las herraduras especiales pueden ser mejoradas con el ensanchado-estrechado de sus ramas. Una herradura de NBS vera mejorada su eficacia si ensanchamos sus callos. Incluso las herraduras de barra y huevo ven aumentada su eficacia si modificamos sus superficies de apoyo. 

  

CONCLUSION 

  

La mayoría de los herradores herramos caballos estáticos, que pasan la mayor parte del tiempo en su box, pisando en una superficie blanda. Cuando estos caballos se ejercitan, la mayor parte de las veces es en una pista de picadero, blanda y esponjosa, en la que sus pies se hunden. 

  

Con pequeñas y sencillas modificaciones, podemos conseguir que el caballo se encuentre mas cómodo sobre sus pies, También se consiguen prevenir multitud de problemas que arruinan el futuro del caballo de deporte. 

 

Convertir en algo habitual de nuestros herrajes estas modificaciones, aumentará  en mucho la calidad de nuestro trabajo. Para nosotros apenas supone un poquito de tiempo y un poquito de trabajo, Un tiempo y un trabajo que el cliente esta dispuesto a pagar, porque sabe que redunda en el beneficio de su caballo.

 

 

Gabino Fdez. Baquero