El herraje a fuego.

thumb_herrajefuego Creo que debemos diferenciar el hecho de colocar una herradura al rojo en el casco con la practica de calentar la herradura para moldearla".


Cuando se coloca la herradura caliente encima del casco, este se empieza a derretir y a quemar, produciendo un espeso humo y un olor característico a cuerno quemado,  es decir, olor empireumatico (en griego significa cuerno quemado). Esta acción hace que la herradura se asiente perfectamente en toda su superficie,  produciendo un contacto intimo entre el casco y la herradura. Ademas,  si la herradura lleva pestañas,  estas hacen su propio asiento sin agredir la superficie externa del casco.

 

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Por bien que se nivelen la superficie de la herradura y la superficie del casco, aunque parezca un contacto intimo, nunca es tanto como para que la presion sea igual entodos los puntos de la herradura. Asi, en unos puntos el casco tocara la herradura, pero no transmitira peso alguno al hierro. Con el herraje a fuego,nos aseguramos que el reparto de las presiones es el mismo en todos y cada uno de los puntos de las superficies.

El herraje a fuego es tambien un herraje-marketing, que reviste al herrador de un aura de misterio, lo que da a la profesion un poco mas de prestigio, pero no tiene dificultad alguna. Lo verdaderamente dificil del herraje es el aplomado correcto del casco y el saber adaptar una herradura a las necesidades de ese casco.

El herraje a fuego trae consigo algunos topicos, en todo punto, si no falsos, al menos sin fundamento cientifico alguno:

-Se dice que el herraje a fuego reseca los cascos. No parece probable que el hecho de aplicar una herradura caliente durante unos segundos a la superficie del casco altere el ritmo de evaporacion de agua del casco.

-Se dice que el herraje a fuego desinfecta la ranilla por accion del calor y del humo. Nada de esto es probado. Lo que si es probado es que el humo del casco es malo para los pulmones del herrador, e impregna la ropa de un olor, que, mezcaldo con el sudor, hace huir a propios y extraños.

Realmente, la unica ventaja que se obtiene de poner la herradura caliente sobre el casco es que ésta queda mucho mejor sentada, lo que se traduce en una mayor duracion del herraje.

El otro punto que tratamos es indiscutible. El hecho de calentar la herradura permite moldearla y realizar acciones en la misma que serian imposibles de ejecutar en frio. Muchos cascos se benefician de modificaciones en la herradura, como sacar pestañas suplementarias, realizar extensiones, desviar los planos de accion de la herradura, sacar rolling en las lumbres para un mejor despegue del suelo etc.

Todas estas acciones son imposibles de ejecutar en frio. No solo eso, sino que la mayoria de las veces asistimos al hecho de convertir el herraje de un caballo en una mera actuacion destinada a sacar una herradura de una caja de carton y clavarla al casco sin modificacion ni adaptacion posible, lo que trae consigo que la mayoria de los herrajes en frio no son mas que una adaptacion del casco a la herradura en vez de herrar un casco anteriormente aplomado. Por todos estos conceptos podemos asegurar que el herraje a fuego (o en caliente) ofrece mucha más calidad que el herraje en frio, pero requiere una infraestructura muy superior, con la consiguiente inversión inicial y su posterior mantenimeinto por parte del profesional.

Por bien que se nivelen la superficie de la herradura y la superficie del casco, aunque parezca un contacto intimo, nunca es tanto como para que la presion sea igual entodos los puntos de la herradura. Asi, en unos puntos el casco tocara la herradura, pero no transmitira peso alguno al hierro. Con el herraje a fuego,nos aseguramos que el reparto de las presiones es el mismo en todos y cada uno de los puntos de las superficies.

El herraje a fuego es tambien un herraje-marketing, que reviste al herrador de un aura de misterio, lo que da a la profesion un poco mas de prestigio, pero no tiene dificultad alguna. Lo verdaderamente dificil del herraje es el aplomado correcto del casco y el saber adaptar una herradura a las necesidades de ese casco.

El herraje a fuego trae consigo algunos topicos, en todo punto, si no falsos, al menos sin fundamento cientifico alguno:

-Se dice que el herraje a fuego reseca los cascos. No parece probable que el hecho de aplicar una herradura caliente durante unos segundos a la superficie del casco altere el ritmo de evaporacion de agua del casco.

-Se dice que el herraje a fuego desinfecta la ranilla por accion del calor y del humo. Nada de esto es probado. Lo que si es probado es que el humo del casco es malo para los pulmones del herrador, e impregna la ropa de un olor, que, mezcaldo con el sudor, hace huir a propios y extraños.

Realmente, la unica ventaja que se obtiene de poner la herradura caliente sobre el casco es que ésta queda mucho mejor sentada, lo que se traduce en una mayor duracion del herraje.

El otro punto que tratamos es indiscutible. El hecho de calentar la herradura permite moldearla y realizar acciones en la misma que serian imposibles de ejecutar en frio. Muchos cascos se benefician de modificaciones en la herradura, como sacar pestañas suplementarias, realizar extensiones, desviar los planos de accion de la herradura, sacar rolling en las lumbres para un mejor despegue del suelo etc.

Todas estas acciones son imposibles de ejecutar en frio. No solo eso, sino que la mayoria de las veces asistimos al hecho de convertir el herraje de un caballo en una mera actuacion destinada a sacar una herradura de una caja de carton y clavarla al casco sin modificacion ni adaptacion posible, lo que trae consigo que la mayoria de los herrajes en frio no son mas que una adaptacion del casco a la herradura en vez de herrar un casco anteriormente aplomado. Por todos estos conceptos podemos asegurar que el herraje a fuego (o en caliente) ofrece mucha más calidad que el herraje en frio, pero requiere una infraestructura muy superior, con la consiguiente inversión inicial y su posterior mantenimeinto por parte del profesional.