Escarza

 escarza

 

   La zona delimitada entre la tapa y las barras es susceptible de estresarse por sobrecarga debida a un mal reparto de las presiones. Este estrés puede ser producido además por talones altos o encastillados, herraduras estrechas que descansan sobre la palma o que son desplazadas hacia delante cuando el periodo entre herrajes es demasiado largo. También se ha descrito a los ramplones atornillados y sobre todo a los conos de widia como causantes de molestias y hematomas en la zona.

 

   Este estrés del casco se traduce en que los capilares sanguíneos revientan produciendo hematomas de mayor o menor entidad. Debido al poco grosor de la palma en esta zona, son infectados fácilmente por bacterias del suelo, que provocan abscesos llamados escarzas. Estas escarzas presentan distintas variedades, de la que los antiguos herradores denominaban secas, húmedas, supurantes, fugaces o complicadas.

 

   En la fotografía de hoy presentamos un ejemplo de escarza húmeda que tratamos no hace muchos dias. Un potro PSI con los talones desequilibrados por falta de cuidados, se produjo un hematoma que se infectó, formando una bolsa de pus negro y fétido, que le hacia cojear ostensiblemente. Bastó desbridar el absceso para dar salida al pus y rellenar la cavidad con gasas empapadas en alquitrán de Noruega para que se repusiera en pocos días.