Herradura de Aplomo natural de barra .

   Las herraduras de Aplomo Natural permiten retrasar el breakover o   despegue del pie  hasta un punto que seria imposible de conseguir con una herradura normal. Esta facilidad para el movimiento que proporcionan estas herraduras, se traduce en un mejor uso de las extremidades anteriores en el caballo sano, y en una mejora sustancial en algunos de los problemas de mecánica de movimiento. Estas herraduras, o mejor dicho, este concepto de herraje es totalmente compatible con otras modificaciones y complementos del herraje. Así, encontramos herraduras de Aplomo Natural de barra, de huevo, de corazón, etc. Esta diversidad permite al herrador ejercer a la vez dos acciones distintas y complementarias en el mismo casco. Pongamos por ejemplo un casco muy bajo de talones y largo de pinzas. Una herradura de Aplomo Natural y de huevo, aúna dos efectos muy beneficiosos. Impide el hundimiento en la parte posterior del casco y proporciona un rolling inmejorable.

 

   En el comercio se encuentran fácilmente herraduras de Aplomo Natural de hierro abiertas a un precio razonable. Las herraduras de Aplomo Natural de barra, huevo, corazón, etc., tan solo se hallan disponibles en aluminio, lo que las convierte automáticamente en herraduras muy caras. Sin embargo, muchos caballos pueden beneficiarse de estas herraduras aunque fuesen de hierro o mas pesadas. Por eso presentamos en nuestra sección "Forja para perezosos y torpes" un método rápido, sencillo, eficaz y barato de conseguir una herradura de Aplomo Natural y barra recta.

 

 

   Antes de nada debemos de tener en cuenta que no podemos obtener cualquier herradura modificando una herradura comercial debido a la sección de las mismas. Las herraduras comerciales van aumentando su sección y su grosor a medida que aumenta su talla. Esto hace que al necesitar una herradura dos o tres tallas mayor para construir una herradura ortopédica, tan solo podremos obtener tallas pequeñas sin llegar a extremos ridículos. Un caballo de talla 2×0 puede llevar sin problemas una herradura construida con una herradura de talla 2 (sección 22×8).Sin embargo, para la talla 1 se necesitaría una herradura comercial de talla 5 (25×8) lo que la hace demasiado ancha y pesada.

 

   La sección 22×8 la encontramos en casi todas las herraduras hasta la talla 4.Así pues, disponemos de herraduras sencillas y baratas hasta la talla 0-1 aproximadamente. Para otras tallas mayores necesitamos añadir un trozo de pletina, lo que ya hace mas fácil construir la herradura entera a partir de una pletina lisa. La gran mayoría de los caballos en España utilizan tallas por debajo de la numero 1,así que podemos disponer de herraduras ortopédicas de manera rápida y fácil, aunque no seamos diestros en la forja.

 

   En el articulo de hoy recrearemos la siguiente situación. Un caballito de talla 2×0 es muy largo de lumbres y bajo de talones. Una herradura de Aplomo Natural y barra le vendrá muy bien a su problema y le ayudará mucho con cierta debilidad de tendones que padece. Lo ideal seria una herradura de aluminio comercial, pero su dueño no puede permitirse el gasto de dos herraduras tan costosas. El caballo tiene buena calidad de casco y aguantará perfectamente con una herradura de estas características de hierro. Pues bien, vamos a forjar y colocarle unas herraduras de Aplomo Natural y barra a partir de una herradura comercial de hierro de la talla numero 2.

 

 

   Para esta y para alguna otra modificación, es mas interesante soldar los callos de la herradura en lo que serán las lumbres de la nueva. Y esto es porque en el caso que nos ocupa, la forma de las lumbres de una herradura comercial de pie se asemeja totalmente a la forma posterior de la herradura de barra o huevo. En realidad, para transformar una herradura de pie en una herradura de mano de barra o huevo basta con aproximar sus callos y soldarlos, formando las lumbres después.

 

   Así pues, tomamos una herradura de pie del numero 2,sin pestañas, y la calentamos en la forja, para a continuación enfriar en el cubo lo que son sus lumbres y hombros. No queremos que se deformen las lumbres al doblar los callos.

 

 

   Doblamos los callos hacia el interior, haciendo que se superpongan por completo. Los callos de las herraduras comerciales tienen en general una forma puntiaguda, así que hay que traspasarlos hasta que el conjunto mantenga la misma anchura. Es mas fácil estirar el hierro una vez soldado que remeterlo hasta poner material donde no lo había.

 

   Con el soldador eléctrico soldamos los extremos, con un cordón que recorre en su totalidad la unión de los callos. Se puede hacer de otras maneras, como explicamos en el articulo sobre la soldadura, pero no estamos en concurso o exhibición de forja. Necesitamos un trabajo rápido y eficaz al menor coste posible. Y la soldadura eléctrica es lo mas rápido y barato.

 

 

   Soldamos bien todo el contorno. En el interior quedar una zona en que no esta soldado el hierro, pero no importa. Al estar libre del contacto con el aire, no se forma óxido y con el calor y los golpes posteriores se soldará entre si.

 

 

   Calentamos de nuevo y vamos rebatiendo el nudo de material, golpeando en el plano y en los cantos. Apoyamos en el cuerno redondo del yunque para permitir que el material se desplace hacia adentro y forme la prominencia típica de las herraduras de Aplomo Natural.

 

   Desde este punto, podríamos dar a la herradura la forma redondeada de una herradura abierta, y conseguiremos una herradura de huevo o barra normal. Como no es el caso y queremos una herradura de Aplomo Natural, calentamos y forjamos las veces que sea necesario.

 

   Forjamos el bisel de la lumbre, así como el rebaje interior que impide el contacto con la palma. Repasamos el ranurado y las claveras que se han deformado y hacemos las pestañas, si lleva, y ya tenemos la herradura de Aplomo Natural lista para ser clavada en el casco.

   Superponemos nuestra herradura a una herradura comercial talla numero 2xo.Se puede observar como el retroceso del punto de breakover es de casi dos centímetros, el ancho de la herradura.

 

   En total, hemos invertido un cuarto de hora mas en construir estas dos herraduras para este caballito. El coste añadido por la soldadura es ínfimo. La calidad del herraje es infinitamente superior a haberle colocado una herradura abierta. El prestigio ante los ojos del dueño ha ganado unos cuantos puntos. Y sobre todo, la satisfacción de haber hecho las cosas lo mejor posible dentro de las limitaciones que tenemos que respetar..sencillamente no tiene precio.