Herraduras cerradas; corazón

 

   Las herraduras de corazón son una variante de la herradura de barra recta, mejoradas con un apéndice que cubre la ranilla en mayor o menor medida. Surgen de la necesidad de proteger las ranillas de los caballos de la excesiva presión que pudieran ejercer contra el suelo adoquinado. En las ciudades con calles empedradas, el adoquín no es completamente plano, sino que es redondeado mas o menos prominente. Los caballos de tiro, con cascos grandes y planos apoyan todo su casco sobre un solo adoquín, a fin de que el resto de la herradura agarre en los bordes del mismo y así obtener la tracción necesaria para no resbalar y poder tirar del carro. Algunos caballos con ranillas prominentes llegan a macerar las mismas debido a la presión excesiva y continua contra el  suelo.

 

   Otros caballos con dolor inespecífico en la región dorsal del pie, lo que hoy conocemos como síndrome navicular, se duelen cuando se comprime la ranilla, pues a su vez comprimen otras estructuras como el tendón flexor profundo y su inserción en la cresta semilunar del hueso tejuelo. La herradura de corazón también se muestra efectiva en estos casos, al evitar la carga de la ranilla contra el suelo duro.

 

   Estas herraduras tuvieron su época dorada en tanto los caballos tiraban de carruajes en las ciudades. La desaparición del caballo como motor acarreó también la desaparición de este y de otros tantos tipos de herrajes específicos para caballos de ciudad. Asimismo, la industrialización puso en manos del herrador herraduras prefabricadas menos costosas, en tiempo y trabajo, lo que relegó al olvido a tantas herraduras terapéuticas.

 

   No fue sino hasta los años ochenta del pasado siglo cuando las herraduras de corazón fueron reinventadas gracias a los trabajos del profesor Chris Pollit sobre la infosura. Basándose en sus investigaciones, el profesor Pollit propuso lo que el llamo la herradura de corazón ajustable, que, situándose de forma precisa sobre la ranilla, puede reclutarla para soportar peso, y así contener el descenso del interior del pie en los caballos aquejados de infosura.

 

   Rápidamente se popularizó este tipo de herradura y paso a formar parte del repertorio de los grandes forjadores en los concursos de forja. Las fabricas de herraduras la comercializaron y ,al igual que la de huevo en los años setenta, se recomendaba y colocaba herradura de corazón para cualquier problema. Pronto el profesor Pollit se corrigió a si mismo, asegurando que no estaba probado que en realidad la herradura de corazón fuese capaz de dar tanto apoyo a la ranilla como se pretendía, y que en realidad, debiera de reclutarse a todo el conjunto, ranilla, barras y palma, en lugar de la ranilla solamente. Pero ya era tarde. Las herraduras de corazón ya estaban instaladas en el ideario de los veterinarios, herradores y propietarios y se utilizaban automáticamente en cualquier caso de infosura.

 

   Por fortuna para el caballo. las herraduras de corazón puestas son en su inmensa mayoría totalmente inútiles, y su mayor efecto indeseable es que atrapan mas suciedad que las herraduras de barra. En la mayor parte de los casos, el efecto beneficioso de la herradura de corazón se debe mas al efecto de estar cerrada por detrás que al apéndice que cubre la ranilla. Y es que una herradura de corazón que no esta sentada en una ranilla sana y fuerte, simplemente no sirve para nada.

 

   Las herraduras de corazón pueden ejercer un efecto positivo o negativo sobre la ranilla. Decimos negativo cuando, como explicamos arriba, la barra del corazón no apoya sobre la ranilla, ya porque este atrofiada o porque se la haya falseado aposta. Este efecto evita la compresión dolorosa de la ranilla sobre las estructuras superiores. El efecto positivo se produce cuando la ranilla ha sido modelada de manera que la barra de corazón contacte y quede sentada sobre la misma. Dependiendo de la intensidad de apoyo que se busque, se puede colocar de manera que cargue peso en todo momento del apoyo del remo, o bien dejarla ligeramente separada para que solamente apoye en el ultimo momento, cuando todo el peso del caballo está sobre ese miembro.

 

   La herradura de corazón jamás debe de hacer una presión activa sobre la ranilla, pues causará cojera por compresión. Asimismo no ha de sobrepasar el punto mas ancho del casco y jamás el ápex o punta de la ranilla, pues produce necrosis en la palma. En caso de utilizar una herradura comercial, se debe de falsear todo el apoyo situado por delante del punto mas ancho del casco. Si se trabaja con caballos infosados con el tejuelo rotado, se debe de calcular el punto máximo de la barra de corazón con radiografías.

 

 

   Como queda dicho, fue el propio Pollit quien desestimó el uso de la herradura de corazón forjada con el solo apoyo en la ranilla, recomendando que se incluyera además el apoyo en barras y palma. Y es que una ranilla atrofiada o empequeñecida no puede dar nunca un buen apoyo. Como sabemos, en la inmensa mayoría de los problemas del pie, la ranilla suele ser la primera en perder su funcionalidad. Se hace necesario por tanto, devolverle su tamaño natural, para que pueda ejercer su función. Esto se obtiene fácilmente con la aplicación de diversas plantillas acrílicas, siendo la mas popular, por su facilidad de manejo y coste, el material de impresión dental.(articulo sobre material de impresión dental aquí)

 

   Como podemos ver en la foto, el material de impresión, semirrigido, proporciona el nexo de unión entre la ranilla atrofiada y la barra de corazón. También proporciona soporte a las barras y palma. Obsérvese como no traspasa la punta de la ranilla, es decir, no deja cargar peso a la palma situada por delante de la ranilla.

 

   Son muy pocas las ranillas sanas y fuertes que pueden cargar peso sobre la barra del corazón. Y hay que tener cuidado, porque en muchas ocasiones lo que creemos una ranilla sana y fuerte no es otra cosa que una ranilla hipertrofiada, prolapsada y dolorosa. Se debe de hacer la prueba de presión colocando, por ejemplo, el mango de una legra entre la ranilla y el suelo con el casco cargando peso. Si el animal se muestra cómodo se puede utilizar la ranilla para cargar peso. Si el caballo se queja, no se puede permitir que la ranilla cargue peso y seria interesante, protegerla mediante un falseo generoso de la misma.

 

   En todo caso, la barra de corazón ha de ser ancha para que ofrezca una buena base de sustentación a la ranilla. Evidentemente, una barra de corazón estrecha no puede dar soporte a la ranilla, y esta, en lugar de sentar bien y transmitir el peso a la herradura, se desparrama por los lados de la barra estrecha y no consigue su objetivo. La mayoría de las herraduras de corazón comerciales y algunos modelos forjados, no son lo suficientemente anchos para dar apoyo a la ranilla y necesitan del concurso del material de impresión dental.

 

 

   Las herraduras de corazón se forjan a partir de una pletina lisa o bien se logran modificando una herradura comercial. Debido al auge de los concursos y exhibiciones de forja y la idoneidad de la herradura de corazón para estas pruebas, hay infinidad de métodos para forjarlas. Todas ellas de una calidad superior, pero poco prácticas en el trabajo del día a día.

 

   Existen herraduras de corazón comerciales, tanto en hierro como en aluminio. Las de hierro presentan el inconveniente de que, como a todas, hay que remodelarlas para adaptarlas al casco, y son caras. Es preferible fabricar una herradura de corazón a partir de una herradura comercial, cosa fácil y sencilla a poco que se sepa forjar y si se dispone de una soldadora eléctrica.

 

   En la foto podemos ver lo que a mi juicio son los dos sistemas mas sencillos, rápidos y económicos en tiempo, dinero y esfuerzo, de construir una herradura de corazón idónea para el trabajo del día a día.

 

   La herradura de la izquierda, a la que llamaremos ajustable, se construye doblando una pletina lisa o un trozo de herradura vieja en forma de V, soldándola a continuación a los callos de una herradura que ya ha sido adaptada al casco del caballo. A mayor anchura entre talones, mas se separan los brazos de la V. Tiene la ventaja de que se puede ajustar fácilmente, abriendo o cerrando esta separación en el yunque.

 

   La versión de la derecha es la mas utilizada, al ser mas sencilla y no tener que forjar tanto,(cosa que se agradece cuando los codos duelen ).Se suelda entre los callos de la herradura, previamente preparada un triangulo obtenido de una pletina lisa o como suele ser mas común, de una escofina vieja. La escofina vieja es mas recomendable, pues es mas delgada, al ser acero, que lo que se necesitaría  si fuese hierro normal. Es recomendable cortarle las esquinas con la amoladora antes de forjarla, pues así no son necesarios tantos golpes.

 

   Las escofinas tienen por lo general cinco centímetros de anchura. Si la distancia entre los callos de la herradura es igual o menor, resulta fácil adaptar el triangulo a la herradura, Si la talla del casco es mayor se debe de tomar una herradura comercia de una talla lo suficientemente mayor para incurvar los callos ligeramente hacia adentro hasta alcanzar los cinco centímetros de la escofina.

 

 

   Existen a la venta diversas herraduras de corazón de hierro, pero su alto precio las hace poco atractivas no tanto contra el fabricarlas uno mismo, sino contra las herraduras de aluminio. Por casi el mismo precio, podemos comprar una herradura de corazón de aluminio, con las innegables ventajas que estas presentan, sobre todo el menor peso.

 

   Se fabrican herraduras de corazón de aluminio en un modelo puro, pero hay un tipo de herraduras, de todos conocido, que es mucho mas versátil. Nos referimos a la herradura denominada comúnmente Mercedes por su similitud con el símbolo de la marca de coches, una estrella de tres puntas.

 

   Esta herradura presenta la particularidad de dos barras que partiendo del ápice de la barra de corazón se unen con la tabla de la herradura entre los hombros y las cuartas partes. Estas barras refuerzan la punta del corazón, que pudiera doblarse hacia arriba debido a las piedras al tratarse de aluminio. Por otra parte, protegen la palma de esas mismas piedras. Es una herradura de corazón con la barra muy ancha y permite utilizarla sin material de impresión en aquellos cascos provistos de una ranilla sana y fuerte.

 

 

   Pero la mayor virtud de esta herradura estriba en que ,dependiendo del lado que se suprima, se pueden conseguir varios tipos de herraduras ortopédicas, lo que la hace muy atractiva con vistas a no necesitar tanto stock de herraduras ortopédicas en nuestro vehículo. La forma ovalada la hace especialmente ideal para las herraduras de banana.

 

   -Tal y como viene, en dos formas, ovalada o redondeada, es una estupenda herradura de corazón, ligera y fácil de modelar,

 

   -Si eliminamos un trozo de las cuartas partes obtenemos una herradura en forma de G, muy útil para preservar de la presión una zona del casco herida o con un cuarto rebelde.

 

   -Si eliminamos la porción de las lumbres obtenemos una herradura de corazón napoleónica, cuyo uso detallaremos en otro articulo.

 

   -Si eliminamos las dos cuartas partes, obtenemos una herradura llamada de cola de pato o de seta, muy utilizadas antiguamente en el tratamiento de los talones encastillados.

 

   Con todo, no debemos de olvidar que las herraduras de corazón son eminentemente herraduras ortopédicas  que deben de ser utilizadas en casos concretos y teniendo en cuenta sus efectos indeseables. Entre estos, citaremos la dificultad que presentan para la evacuación de la suciedad y el aumento de peso, lo que supone un mayor impacto distal.

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