Herraduras en G

Renovarse o morir, dice el refrán. Uno debe de estar pendiente de todas las cosas nuevas que se presentan. En este sentido, Internet ha supuesto una verdadera revolución en la adquisición de conocimientos. Hasta la llegada de Internet, los conocimientos se anquilosaban en los libros y la mente del herrador. Tan solo algunos valientes se lanzaron al extranjero para después contar sus experiencias en forma de clinics o publicaciones específicas. Hoy día no hay excusa para no adquirir o reciclar los conocimientos.

Se debe de tener la mente abierta, pero con cuidado.”Si abres la mente demasiado, se te pueden colar pájaros en ella”.El criterio personal, basado en los conocimientos adquiridos y la experiencia son un filtro de primera línea que nos permiten desechar lo que es una pura tontería o incluso que te quieran vender como nuevo algo que ya era viejo antes de que naciéramos. Cuando una idea ha superado este primer filtro, aun ha de superar otras pruebas antes de convertirse en una herramienta mas en nuestro cajón de herrador.

De la mano de los herradores Alan Bayley,Kelvin Lymer y Peter Peers,a través de la bendita Internet nos llega una técnica de modificación de herraduras que sorprende por su sencillez; Las herraduras en G, llamadas asi por su parecido con la letra ge mayúscula. En si, no es un invento nuevo, que bebe de la herradura de barra de Schenider, pero si que su aplicación supone un nuevo hito en el herraje. Al igual que la herradura de corazón ya era conocida de antiguo para proteger la ranilla del adoquinado de las calles, Chris Pollit la relanzó para el tratamiento de la infosura crónica, estos autores han rescatado un antiguo método de herraje como nueva herramienta para otros problemas nuevos.

No es necesario dar muchas explicaciones de cómo se construye una herradura en G. Las imágenes son muy explicitas. Básicamente se trata de soldar un trozo de herradura desde el callo de la herradura hasta el hombro de la misma. La sencillez es abrumadora, casi comparable a la anécdota del huevo de Colon. Estos mismos autores lanzaron otro sistema con la misma base para obtener una herradura de rail o full rolling, que será tema de otro articulo.

Cuando vimos por primera vez este método llamo rápidamente nuestra atención. Rápidamente fue superando todos los filtros hasta considerar que merecía una prueba. Y esa prueba fue satisfactoria y en la actualidad ha pasado a ser una importante herramienta en mi cajón de herrador (mi cabeza). Veamos como funcionan los filtros del conocimiento.

Basándonos en mis conocimientos y mi experiencia como herrador, rápidamente nos dimos cuenta de que no se trataba de ninguna simpleza de alguien con prisas por ser maestro de algo, sino que la técnica era capaz de ofrecer una buena respuesta a alguno de los problemas que nos encontrábamos en la práctica diaria.

– Es una media herradura de corazón, con todas sus ventajas e inconvenientes .A su vez es una herradura rama ancha-rama estrecha en un grado muy avanzado.
– Es sencilla de hacer por cualquier herrador que conozca minimamente su oficio y tenga unas mínimas nociones de soldar con la soldadora eléctrica. Básicamente se trata de soldar una media herradura que partiendo del talón de la herradura abierta se apoya parcial o totalmente en la ranilla para después describir una trayectoria ovalada hasta soldarse en la bóveda de la herradura.
– Es aun mas sencilla de colocar, pues básicamente es una herradura abierta normal que una vez adaptada al casco se le aplica la barra central.
– Es económica en tiempo pues evita el tener que forjar una herradura a medida.
– Es económica en dinero y permite que todos los caballos puedan disfrutar de sus ventajas sin el inconveniente de una herradura costosa.

La sola idea de poder tener una herradura sencilla y barata que diera solución a varios problemas asociados a caballos y clientes de bajo presupuesto fue suficiente para darle una oportunidad. Asi, hace dos meses probamos con un caballo izquierdo de manos, colocando la parte ancha en el lado medial del casco. Durante estas ocho semanas hemos herrado varios caballos con distintos problemas, pero con la misma necesidad de trasladar el peso de una parte del casco hacia la ranilla. Poco a poco los resultados se están demostrando como excelentes. Si bien al principio tuvimos ciertas renuencias a causa del peso añadido, en la práctica no hemos observado problema alguno al respecto, por tratarse de caballos que no tienen exigencia atlética alguna.

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