Herraje para caballos que se arrancan las herraduras

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   Uno de los mayores inconvenientes que suelen presentarse en el herrado de los caballos es la enojosa perdida de herraduras. Las herraduras suelen perderse por varios motivos, en algún otro articulo hemos hablado de ello, pero todos tienen en común que el resultado es un fastidio para todo el mundo. Al propietario que se encuentra con una herradura perdida, le puede fastidiar el paseo o el entrenamiento. Al caballo le puede suponer una cojera por despearse o por el traumatismo que significa el arrancarse una herradura. Y al herrador le supone tener que buscar un hueco en su agenda para desplazarse hasta el caballo, a menudo lejos, y recolocarle una herradura, a menudo sin cobrar.Y no digamos ya cuando el caballo se deshierra una y otra vez de una mano o de las dos manos. Puedo asegurar por experiencia propia que mas que enojoso, es un asunto exasperante para el herrador y para el propietario. Tan exasperante que a veces se hacen y dicen cosas fuera de lugar. El propietario llega a cambiar de herrador pensando que el suyo no está a la altura de las circunstancias y por su parte, el herrador llega a herrar al caballo de manera totalmente inapropiada, con tal de evitar que el animal vuelva a arrancarse una herradura. 

   Hoy presentamos un herraje o sistema de herraje capaz de prevenir los deshierres en muchas de las ocasiones en que se producen, de una manera fácil, rápida y barata.

 

 

 

   Aunque como dijimos las causas que determinan la perdida de una herradura son variopintas, en su inmensa mayoría se producen porque la herradura del pie atrapa a la herradura de la mano por uno de sus callos. Esto puede producirse de forma fortuita o accidental en cualquier caballo, pero hay dos casos en que se producen de forma repetitiva.

    Caballos que por  su morfología, mecánica de movimiento o por la forma en que son montados atrapan las herraduras anteriores con los pies.

    -Potros en proceso de doma, que aun no han encontrado el nuevo equilibrio con el jinete encima, lo que hace que sus movimientos sean torpes. Cuando necesitan ser herrados por el exceso de desgaste del casco, suelen arrancarse las herraduras de las manos.

    Contra estos deshierres tan enojosos como inoportunos, se han llegado a practicar métodos de herraje que ya estaban mas que olvidados y superados por la buena práctica del herraje. Destacamos algunas cosas que aun se ven en los cascos de algunos caballos. 

   -Herraduras mas pequeñas de lo necesario, llegando al punto de que el casco sobresale por completo de la misma.

   -Redoblar los callos de las herraduras contra el talón del casco, al estilo del antiguo herraje vizcaíno, para evitar que el pie atrape a la herradura de la mano.

   -Utilizar los ocho clavos, añadiendo incluso claveras supernumerarias en los callos de la herradura.-Herraduras cortas, que no llegan hasta la punta del talón del casco. 

   -Practicar varias pestañas en la herradura. 

   -Abandonar la practica del herraje, dejando al caballo descalzo y decidiendo sobre la marcha que se va a hacer "barefoot" con el mismo.

 

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   Todas estas practicas ya sabemos en que acaban. El animal, no pierde las herraduras, pero a medio plazo destroza sus cascos, los deforma y se queda cojo. Sin embargo, hay varios métodos, algunos muy curiosos, que permiten minimizar la perdida de herraduras  sin que por ello la salud del casco y la mecánica de movimiento del caballo se vean afectadas negativamente. 

   -Soldar una placa de hierro en los talones en la misma inclinación que los mismos, tal y como nos muestra la fotografía cortesía de Ronald Aalders, herrador holandés. El pie del caballo golpea la placa y no tiene ninguna arista en donde pueda engancharla y arrancarla. Para prevenir presiones anómalas en los bulbos, suele ponerse entre estos y la placa de hierro alguna silicona de catalización rápida.

   – Esta misma placa, puede curvarse hacia afuera y sirve de enganche a un vendaje de fibra de vidrio o cinta americana, que envolviendo la muralla del casco y la placa, dificulta el enganchado de la herradura.

    -Como truco para prevenir un deshierre el dia de la ruta, del entrenamiento o del raid para evitar una o perdida de herradura podemos hacer lo siguiente.Se toma un pegote de papel, gasas, plastilina, gomaespuma o similar y se coloca entre los talones y los bulbos, llenando el hueco que queda entre los callos de la herradura, la ranilla y los bulbos. A continuación se venda el casco ,el pegote y la herradura con cinta americana. A los pocos pasos, la cinta que toca el suelo se ha desgastado, quedando únicamente una banda que sujeta el pegote al casco,.Así, cuando la herradura del pie golpea el  casco de la mano, lo hace en el pegote, impidiendo que se arranque la herradura.

    -Las herraduras plásticas, están especialmente indicadas en el caso de caballos que se arrancan la herradura. Cuando una herradura de hierro recibe un golpe o alcance en uno de sus callos, la energía transmitida a la misma es suficiente para que se arranque en un instante, debido a la rigidez de la misma. Cuando esto mismo ocurre con una herradura plástica no rígida, el plástico cede al empuje de la herradura del pie, pero disipa la energía, con lo que no se suelta el clavo y la herradura vuelve a retomar su posición original.Basándose en este mismo sistema y para evitar uno inconveniente de las herraduras plásticas, que no es otro que su poca durabilidad ,existen modelos de las mismas que llevan una puntera de hierro, lo que las hace bastante efectivas, pero sin perder su otra desventaja, el elevado precio de las mismas.

    También es destacable, la mayor o menor dificultad de aplicación de las herraduras plásticas, que hace que colocar alguna de ellas sea un suplicio para el herrador que no las manera a diario. Encontrar una talla que adapte al casco, recortarla y clavarla es mas fácil en la teoría que en la práctica. Esta dificultad relativa hace que muchos herradores se decanten por alguno de los métodos "viejos" citados arriba y no contemplen la posibilidad de herraduras plásticas.

 

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   Tratando de reunir  en una misma herradura estas ventajas de las herraduras plásticas y evitar a la vez las dificultades de las mismas, hemos ideado un sistema de herraje que puede ser muy útil en muchos de los casos que se presentan de caballos que se arrancan las herraduras. No es una panacea ni mucho menos, Es tan solo una herramienta mas en nuestra caja de herrador, que le permite solventar el enojoso problema de los deshierres en algunos caballos que pueden llevar este tipo de herraje.

    Tal y como se habrá adivinado por las fotografías, nuestro sistema consiste en sustituir la terminación de los callos de la herradura por un material plástico proveniente de una taloneta plástica, o, si es necesario, de una placa compensada de plástico. Este sistema reúne los requisitos que citamos anteriormente:

    -Efectivo y funcional. Cuando el caballo golpea con su posterior la herradura, lo hace en el material plástico, que es capaz de doblarse y recuperar su forma original, impidiendo el deshierre. Por otra parte, el material es lo suficientemente duro como para resistir seis semanas en una pista de entrenamiento o en un picadero donde se doma al potro. Asimismo, el plástico ofrece suficiente soporte al talón y a la ranilla, gracias al aumento de superficie que aporta la barra de la taloneta.

    -Sencillez y facilidad de manejo. Realizar este sistema es fácil y rápido, lo que no supone desgana cuando se tienen que herrar varios caballos. No lleva mas tiempo que colocar una tapa o una taloneta en la herradura antes de clavarla. 

   -Baratura. Una taloneta de plástico es barata. Incluso aunque empleásemos una tapa compensada, su precio de coste se aleja mucho del precio de unas herraduras Epona o Easywalker.

 

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   La preparación del herraje es muy sencilla. Se adapta la herradura al caballo tal y como si fuésemos a clavarla entera. En vez de esto, cortamos con una cizalla, amoladora o la herramienta que dispongamos la porción final de los callos, teniendo en cuenta que; 

   -Si el casco es alto de talones, cortaremos mas, pues la herradura del pie incide mas perpendicular al callo de la delantera,.Necesitamos pues, mas cantidad de plástico que se doble sin arrancarse.

   -Si el casco es bajo de talones no necesitamos tanto, pues el pie llega en un ángulo mucho mas bajo, y mas que empujar hacia abajo a la herradura delantera, lo que hace es "empujarla" hacia adelante. 

   Calentamos ligeramente la herradura en el horno (para la foto, estaba demasiado caliente), lo justo para que derrita el plástico sin llegar a incendiarlo. Con la taloneta colocada donde debieran de estar los callos de la herradura, la apoyamos tal y como si estuviésemos dando fuego al casco cuando herramos,.La herradura se hunde en el plástico por efecto del calor, quedando el extremo del callo a la misma altura o casi igual altura que el plástico. No importa que no quede a la misma altura, basta recordar que la taloneta es compensada y en su final, seguro que es tan o incluso mas gruesa que la herradura de hierro. 

   Sujetamos la taloneta o placa compensada con un remache de cobre y con la lijadora damos la forma al plástico de lo que hubiese sido la herradura original de hierro. Por dentro, podemos dar la la taloneta la forma que mas nos convenga, recortando el mismo perfil que la herradura o diseñando uno nuevo.

   Clavamos a continuación, con la seguridad que el remache de cobre y los clavos que atraviesan la taloneta son suficientes para mantener el conjunto en su sitio durante seis o siete semanas

 

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   Encontramos que este sistema puede ser muy útil en algunos casos de caballos que se arrancan las herraduras un día tras otro, y sobre todo en el primer herrado de los potros. En este caso, es preferible utilizar herradura delgadas, de hipódromo en incluso de aluminio. En las fotografías se ha utilizado una herradura Mustad de 6 mm de grosor, apropiadas para el primer herraje de los potros.

    Asimismo estamos convencidos de que puede ser una buena alternativa para el herraje de los purasangre de hipódromo, que se hierran en su inmensa mayoría cortos de los talones. Este tipo de herraje se hace mas o menos necesario para prevenir los deshierres, aunque como todos sabemos, destroza los cascos. Nuestro herraje proporcionaría un suficiente apoyo a los talones, dentro de la ligereza y mecánica exigida a estos caballos. Esperamos poder ofrecer pronto un caso practico de este herraje aplicado a caballos de hipódromo.

 

   Cuando este articulo estaba " en imprenta",encontramos un caballo que ofrecia las caracteristicas ideales para poner en práctica el herraje.Se trata de un caballo que se arranca continuamente las herraduras de las manos,para exasperación de su propietario y del herrador.En breve espacio de tiempo,sabremos si funciona o si debemos de seguir buscando un modo mejor de evitar los deshierres.

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