Hormiguillo

 layla

 

   Cuando se presenta un hormiguillo en un casco, de poco sirven las curas y los paliativos recetados en los antiguos libros de podología y herraje. El tiempo juega siempre a favor de la infección y en contra del caballo. Bajo una mancha en la línea blanca, puede ocultarse una severa onicomicosis capaz de desestabilizar y comprometer gravemente la integridad del casco y del pie del caballo.

 

   Los potros en pastura son muy propensos a desarrollar infecciones crónicas en lumbres. A menudo no se les suelen tratar estas infecciones y con el tiempo se extienden hacia la corona, desestabilizando el casco. Se debe de actuar enérgicamente contra las manchas y cavidades de la línea blanca, resecando todo el casco hueco para exponerlo a la acción del oxigeno ambiental.

 

   En la fotografía presentamos el casco de una potra añoja hannoveriana, a la que se le detectó un hormiguillo en un recorte de cascos. Con la tenaza de filos curvos y la legra de anillo desbridamos toda la zona infectada a fin de pincelarla con formol durante una semana. No se prevé reconstruir el casco con acrílico y el herraje periódico será el único tratamiento en tanto el casco le crece libre de infección