Infosura de Directora,segundo herraje.

   Esta bonita PRE llamada Directora es la yegua infosada del articulo anterior. Ahora si que se puede poner una foto suya de cuerpo entero sin provocar la lastima que nos dio el dia que la conocimos. Directora estaba tumbada en su box sufriendo una infosura grave en sus cuatro patas. Tan solo un puñado de personas apostaban por ella.Hoy, podemos decir que ya somos bastante optimistas con respecto a su recuperación.

 

   Directora esta ingresada en la Clínica veterinaria El Venero, ubicada en el centro hípico del mismo nombre en Méntrida (Toledo),donde se le ofrecen los cuidados necesarios para su tratamiento por parte del personal cualificado del centro. Buenos cuidados sin duda, a juzgar por el buen aspecto de la yegua. Quien la  ha visto tirada en el suelo, cubierta de llagas y el aspecto que tiene ahora mismo en la foto.

 

   Aun con todo, la yegua sigue estando delicada. Sus manos duelen, sobre todo cuando se le quitan las herraduras y el soporte. La vemos en la clásica postura del caballo infosado, recostado sobre sus pies. Pero su mirada ya es viva y su actitud es positiva. Hoy vamos a herrarla por segunda vez.

 

   Mano derecha una vez blanqueada. La palma aparece rota y con un exudado rojo en la punta de la ranilla. Esto pudiera parecer a primera vista que ha habido protusión del tejuelo, pero no es así. Una protusión del tejuelo, es decir, cuando el tejuelo rompe la suela y asoma al exterior siempre es mucho mas adelante. Además, al presionar con el dedo, se nota que bajo esta suela hay un hueco  y no hay dolor. Si hubiese protusión, la yegua saltaría de dolor con tan solo presionar con el dedo.

   Una vez blanqueada la palma, el veterinario saca una radiografía. En ella, y comparando con las que se hicieron en el anterior herraje podemos ver que hay una buena distancia entre la punta del hueso tejuelo y el suelo, representado por la chincheta. Llama la atención la gran cámara de aire que hay entre el hueso tejuelo y la muralla. así como el profundo ceño que se ha formado entre el casco que crece nuevo y el viejo.

   Apenas hay rotación ni desalineamiento de las falanges y, como aspecto fundamental para el herraje, vemos que al rebajar los talones hemos conseguido un ángulo del borde inferior del hueso tejuelo muy adecuado. La radiografía ya parece sugerir el herraje. Apoyo desde la punta del tejuelo hacia atrás y eliminar todo el casco suelto y muerto que queda por delante.

   La mano izquierda una vez blanqueada. La palma aparece rota y por delante de la punta de la ranilla, una delgadísima capa de suela muerta que se desprendió fácilmente, dando presencia a una nueva suela. El corion de la palma, dejó de producir suela en el momento de la infosura, recuperando el crecimiento días después. Sin embargo, este parón en el crecimiento deja un vacío o solución de continuidad entre la suela nueva y la vieja.

 

   Esta nueva suela está bastante cornificada y no produce dolor a la presión con el dedo. Evidentemente, si se deja apoyar en el suelo no es capaz de soportar el peso de la yegua ,pero ya es un avance significativo que augura una buena marcha en la recuperación de Directora.

   En la radiografía, antes de recortar el casco, vemos  también una buena profundidad de suela, así como una cámara de aire por delante del hueso tejuelo. Los talones están muy largos y piden un buen rebajado para adecuar el ángulo del hueso tejuelo con el horizonte del suelo.

 

   No hay rotación del tejuelo ni desalineamiento de las falanges, reduciéndose el cuadro a una rotación de la cápsula del casco. Esto facilita las cosas, pues las rotaciones suelen ir asociadas a tensión en el tendón flexor profundo y desrotar el hueso tejuelo es mas complicado.

 

   A la vista de las radiografías, la impresión del veterinario, junto a la mía, es muy positiva. A pesar de que el aspecto exterior del casco pueda parecer mas feo que en el anterior herraje, los avances han sido muy significativos. Ya teníamos prueba de estos avances en el aspecto exterior de la yegua y su actitud. La yegua pasó de permanecer tumbada prácticamente las veinticuatro horas del día a estar de pie la mayor parte del tiempo.

   Decidimos herrar la yegua con el mismo herraje que nos ha dado buen resultado. Recolocamos la herradura napoleónica de aluminio y el material de impresión dental.

 

   Con la tenaza cortamos en ángulo de 45º la muralla aberrante. Se observa perfectamente el interior de la cámara de aire, con las laminillas corneas en la muralla y sus homologas del pie, muertas y necrosadas.

   La otra mano antes de cortar el casco de las lumbres. El corion, aunque blando, está bien cornificado y no experimenta dolor a la presión del dedo. Lógicamente, si se apoya sobre el suelo, se siente dolor. Pero ahora mismo es una buena señal y es probable que en las próximas semanas haya producido una buena suela. Por supuesto, el pie se quedará vendado para proteger estas estructuras tan sensibles.

   Excelente vista lateromedial de la mano derecha. La pared situada por encima de la inevitable mosca de los cascos trata de crecer paralela a la dirección del hueso tejuelo, en tanto que la muralla existente antes de la infosura, se deforma de manera errática. El propósito del herraje en el caballo infosado es, entre otros, el facilitar que el nuevo casco crezca lo mas paralelo posible al hueso tejuelo. Así la deformidad será mínima y la funcionalidad será la mayor posible.

   Mano izquierda. Haciendo un ejercicio de imaginación se puede visualizar el nuevo casco una vez haya este crecido por completo. El casco viejo hace una especie de tope que no permite al casco de la lumbre crecer con la misma rapidez que en los talones. Teóricamente, habría que eliminar todo ese tejido viejo, pero nos encontramos con el problema de que se puede desestabilizar el casco, por lo que preferimos dejarlo en este herraje a fin de que haga el papel de puente estabilizador entre las mitades laterales del casco. Si lo eliminamos tendríamos que sustituirlo por una chapa de aluminio atornillada.

   Para liberar ese efecto de tope y evitar que el tejido viejo y muerto arrastre en su dirección errática al casco nuevo, profundizamos el surco subcoronal en las lumbres. Con la Dremel y una fresa redonda tallamos el casco fácilmente.

   Cuando se talla un surco subcoronal en los primeros estadios de la infosura, la dirección de este es perpendicular a la pared dorsal, pero en este caso, lo que buscamos no es descomprimir la corona, sino eliminar parte del tejido corneo viejo. Así, el surco va en la misma dirección que el casco nuevo. Esto creará un escalón en la pared que, junto al corte de la lumbre en 451 dejará al tejido corneo viejo con la forma y función de un puente entre las dos mitades laterales del casco.

   En el centro de la lumbre y con la Dremel, realizamos un agujero vertical, que comunicará con la cámara de aire. Por este agujero introduciremos un antiséptico, generalmente Betadine, que favorecerá la cornificación del interior del pie y mantiene la zona libre de infección.

   Aspecto general del herraje antes de vendar los pies. En la mano derecha podemos ver el efecto del corte a 45º en las lumbres. La yegua puede despegar el pie sin que se llegue a producir presión en el casco viejo y separado. También se puede observar el punto exacto de breakover en la punta de las ramas de la napoleónica. Si esta herradura tuviese las ramas mas adelantadas de la proyección del hueso tejuelo, se producirían efectos de palanca que perpetuan la tensión y los microdesgarros en el hueso tejuelo.

 

   En líneas generales hemos constatado un gran avance en la evolución de la yegua. Su aspecto general y su actitud han mejorado mucho, lo que indica que el dolor ha descendido mucho. Sus pies están intentando recuperarse y con un poco de ayuda es probable que lo consigan. Ahora solo nos queda darle un poco mas de tiempo.