La infosura de Nefi.

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   Nefi es un precioso caballo centroeuropeo que se dedica a la Doma Clásica. Desde hace varios meses yace postrado en un box, afectado de una fuerte infosura que compromete seriamente no solamente sus posibilidades deportivas, sino incluso su propia supervivencia. Desde el episodio inicial de infosura ha sido tratado y herrado por diferentes equipos de veterinarios y herradores, aunque desgraciadamente sin éxito alguno .Las semanas y los meses van pasando y el caballo no mejora en absoluto, lo que redunda en el aspecto general del caballo, muy abatido y desmejorado.

 

   En este estado le encontramos cuando nos hicimos cargo de Nefi, en colaboración con el veterinario Joaquín Agüeros, de Insucavet, Madrid. Ya en una primera reunión con la propietaria del animal se decidió comenzar el tratamiento desde cero y con planteamientos de herraje  distintos. Deliberadamente, omitimos ningún tipo de pronóstico dada la complejidad del caso y el poco éxito obtenido por los equipos veterinarios anteriores.

 

   Esta es la historia de Nefi, que comienza hace escasamente mes y medio, cuando le visitamos por primera vez. En este segundo herraje, la buena evolución del caballo nos anima a contar su historia, que esperamos poder relatar hasta una feliz recuperación.

 

 

   En un primer abordaje del caso, se le hizo una serie de radiografías, a fin de recabar toda la información posible del estado del interior del casco y de la integridad y viabilidad del hueso tejuelo La rotación, eminentemente capsular, es decir, que afectaba al estuche córneo y muy poco al eje falangiano era mas grave en la mano derecha. Efectivamente, al desherrar y blanquear el casco, ya descubrimos como en esta mano derecha, los daños eran importantes. El hueso tejuelo había roto la palma y protuye al exterior en la mano derecha, en tanto que en la izquierda aun no lo ha hecho, pero no tardará mucho.

  

  La sensibilidad es muy acusada,.El caballo salta de dolor a la simple presión de mi dedo en la zona anterior a la punta de la ranilla. En la fotografía de portada podemos ver como el hueso tejuelo asoma al exterior por delante del ápice de la ranilla. A su vez, drena un líquido hemorrágico, producto de la separación traumática de las laminillas. En la mano izquierda, se practicó un agujero de drenaje en la línea blanca, por la que brotaba profusamente el líquido hemorrágico. Este drenaje del líquido es fundamental para que las lesiones se puedan ir sentando y comience la recuperación

 

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   La sensibilidad y el dolor eran de diferente intensidad en cada una de las manos. En tanto que el caballo era capaz de apoyarse en la mano izquierda, menos dañada, resultaba casi imposible mantener su peso en la derecha. Por esta causa preferimos comenzar a trabajarle la mano derecha. Una vez aplomada y rebajada convenientemente, le fijamos un trozo de poliestireno expandido mediante cinta americana, que le permite apoyarse con relativa comodidad.

 

   En la fotografía  podemos ver la mano izquierda, la menos dañada. El herraje consistió en aplicarle una almohadilla de material de impresión dental con una plantilla agujereada  y una herradura napoleónica. La menor sensibilidad de esta mano, permitió implantar cuatro clavos, pero dado el mal estado de la pared, decidimos reforzar el herraje mediante una venda de resina de vidrio que envuelve a la vez el casco y la herradura. El espacio entre el casco, la plantilla y el vendaje se rellena con silicona Luwex MB 9.La sustancia naranja que se aprecia en la foto es la plastilina empleada para encofrar e impedir que la silicona sobrepase la punta de la ranilla, lo que provocaría necrosis en la región situada por delante de la misma.

 

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   Sin embargo, la mano derecha no admite bajo ningún concepto el mas mínimo golpe, lo que hacia totalmente impracticable el poder clavar algún clavo. En este caso, colocamos la almohadilla de material de impresión dental con un vendaje de fibra de vidrio. Sobre la  venda de fibra de vidrio se puede pegar perfectamente una herradura de aluminio con cualquiera de los adhesivos existentes en el mercado, en este caso Equilox.

 

   En este caso empleamos una herradura de aluminio de hipódromo, debido a su poco grosor. La herradura napoleónica, sirve para dar un poco de estabilidad a la zona dorsal del casco, y no debe de levantar el casco, pues ha de permitir que la palma y la ranilla, en su descenso, apoyen contra la cama del box o la arena del picadero, proporcionando un apoyo a las estructuras internas del pie.

 

   Este pie, debido a la protusión del hueso tejuelo, se debe de mantener vendado para mantenerlo libre del contacto con la suciedad de la cama. Para este cometido, los pañales de bebé se muestran como la mejor opción, debido a su calidad como apósito y a su relativamente bajo precio. La zona protuida se trató con Sugardine, es decir, azúcar de mesa empapado en povidona yodada (Betadine)

 

 

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   A las seis semanas volvemos a herrar el caballo. Durante este tiempo, la evolución del caballo ha sido sencillamente espectacular. Día a día, el caballo mejoraba su movimiento y recuperaba la alegría. Cada vez estaba menos tiempo acostado y  ya no era necesario animarle para moverse al paso.

 

   El día del herraje nos sorprendió agradablemente que el caballo se movía con una soltura que para nada indicaba lo increíblemente  invalido que ha estado durante tantas semanas. El caballo se mueve con soltura sin muestras de cojera, ni siquiera en los círculos mas cerrados. La satisfacción era evidente en los rostros del equipo que le atendemos. Nada mas gratificante para un profesional de la salud del caballo que comprobar que el trabajo realizado ha sido un éxito para el mismo.

 

   En la foto vemos la mano izquierda, en la que la venda de fibra de vidrio envuelve a la herradura napoleónica. Es digno de reseñar como la herradura napoleónica proporciona al caballo un punto de giro o breakover muy retrasado a la par que proporciona una buena base de sustentación en la región dorsal del casco. La venda de fibra de vidrio se mantiene perfectamente pegada a la pared del casco durante seis semanas.

 

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   Mano derecha, una vez rebajada. Se nota el punto donde protuye el hueso tejuelo, pero con evidente diferencia. El hueso aparece recubierto por una  capa de tejido córneo duro y seco. No presenta sensibilidad a la presión del dedo y la recuperación parece ser un hecho .Los pequeños hematomas que se ven en la palma son restos de la hemorragia original y del herraje anterior, una herradura de H, que comprimía en exceso esta región de la palma y la ranilla.

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   La mano izquierda una vez rebajada. Aunque se aprecia un pequeño hueco por delante de la punta de la ranilla, su aspecto es muy bueno. Toda la zona esta cornificada y no es sensible a la presión del dedo. El caballo se mantiene perfectamente sobre cada una de las manos, sin manifestar dolor o incomodidad.

 

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    La estrategia del herraje para este caballo sigue las mismas líneas del anterior, es decir, proporcionar buen apoyo a la región posterior del casco y eliminar la tensión ejercida sobre el hueso tejuelo por el tendón flexor profundo. Para esto se  hace imprescindible colocar el punto de giro o breakover por detrás de la proyección vertical de la punta del hueso tejuelo. Como en otros casos parecidos, la herradura rock and roll colocada al revés, será una buena elección.

 

   Basándonos en los marcadores de la radiografía, trasladamos al casco el punto que no debe de sobrepasar bajo ningún concepto ni el breakover ni el apoyo de material de impresión dental. Hasta la raya azul, llegará el apoyo de la herradura. El casco situado por delante de la raya azul se escofina a fin de efectuar un falseo que evite el apoyo en la muralla muerta y desprendida de las lumbres.

 

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   Aplicamos la almohadilla de material de impresión dental, en este caso, la silicona de dos componentes a partes iguales Glue-U. Se mezclan bien los dos componentes, verde y blanco y se coloca en la región posterior del casco, introduciéndolo bien en las laguna de la ranilla. Esta silicona tarda unos minutos en fraguar, lo que da tiempo mas que suficiente a clavar la herradura antes de que se endurezca por completo.

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   Clavamos la herradura rock and roll con dos clavos y dejamos el pie en el suelo para que el peso del caballo distribuya y de forma a la silicona. Asi, la silicona solamente ejerce apoyo cuando el caballo se apoya en el casco, y no hace presión continua sobre la palma. El tiempo de fraguado de la silicona nos permite moldear el material que sobresale por detrás de la herradura y los talones.

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   Vista lateral de la mano izquierda. Los raíles de la herradura rock and roll retrasan el punto de apoyo hasta la vertical de la punta del hueso tejuelo. Es lo que se conoce como breakover máximo.

 

   A medio cascos podemos ver el surco subcoronal que practicamos en el primer herraje, a fin de descomprimir la corona y evitar el doblado de la muralla naciente, arrastrada por la tapa de las lumbres.

 

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   Mano derecha, mas rotada que la izquierda. Se nota también el surco subcoronal. En esta herradura, hemos biselado las puntas de los raíles de la herradura rock and roll, a fin de retrasar aun mas el punto de giro o breakover.

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   Vista posterior. El hecho de colocar la herradura rock and roll como napoleónica tiene una serie de ventajas indudables. De hecho, considero que en su uso como herradura ortopédica, esta herradura tiene mas ventajas colocada al revés que en su posición natural. La zona redondeada de la herradura proporciona un aterrizaje del pie de una manera suave y fluida, tanto hacia atrás como hacia los lados, en tanto que permite un breakover máximo hacia delante..

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   Vista frontal. La facilidad de basculamiento de la herradura rock and roll hacia delante y hacia los lados es evidente. Las fuerzas de cizalla que se producen en el tejido laminar dañado durante los giros son una de las fuentes de dolor más importante para el caballo infosado. Evitar estos movimientos de cizalla son fundamentales para aliviar el dolor del caballo.

 

   Las líneas que se ven como de pintura en la lumbre del casco es el material radio opaco que se coloca como marcador para sacar la radiografia. Este material aparece como una raya blanca en la radiografía.

 

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   La mano derecha vista de frente. Se nota el falseo en las lumbres, que aunque parecen tocar, no cargan peso sobre la herradura. Se ve el material de impresión dental verde entre la herradura y el casco.

 

   En esta fotografía podemos ver como los dos raíles de la herradura rock and roll están simétricos sobre el eje del casco. La herradura rock and roll puede desplazarse hacia un lado u otro, consiguiendo así que se cargue mas peso sobre el lado del casco que queramos. Esta es una utilidad muy importante para esta herradura y que abre todo un campo de posibilidades. En la rotación lateromedial, por ejemplo, el desplazamiento del peso hacia la zona menos dañada del casco es una valiosísima herramienta.

 

   Nefi se ha quedado muy cómodo con su nuevo herraje. Dentro de otras seis semanas volveremos a herrarle y ojalá podamos felicitarnos con su continua recuperación.

 

 

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   Seis semanas después hemos vuelto a herrar a Nefi y podemos constatar que el caballo prosigue con su buena recuperación. Atrás quedaron los días de postración en el box, donde levantarse para beber constituía una dura prueba para el animal.

 

   Hemos conseguido las radiografías que se le fueron haciendo a lo largo de estas últimas semanas. En ellas podemos observar la evolución del casco y su crecimiento. Nos centraremos en la mano derecha, que recordaremos, es la mas afectada por la infosura. Esta primera radiografía corresponde al momento en que el veterinario entra en contacto con el caballo, el cual se encuentra prácticamente invalido y se pasa los días acostado en el box. Podemos ver como la herradura adelanta excesivamente el breakover o punto de despegue del casco, produciendo tensión en el tendón profundo. Este tendón tira del hueso tejuelo produciendo la rotación del mismo y su prolapso a través de la palma. La cámara de aire entre la muralla y el hueso es bien visible. Es la separación de las laminas que engranan el casco al pie.

 

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   Esta otra radiografía corresponde a pocos días después, cuando comenzamos a herrarle. Hemos rebajado los talones con lo que el hueso tejuelo no incide tan verticalmente sobre la palma. Además, hemos convertido el pequeño pliegue que se había formado en el rodete coronario en un verdadero surco subcoronal que descongestionará la presión ejercida por la apófisis extensora del hueso sobre el mismo. El casco puede así crecer mas equilibradamente.

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   Seis semanas después la palma se ha recuperado, cerrándose y adquiriendo el grosor necesario para proteger la punta del hueso tejuelo. En la muralla vemos el casco de nuevo crecimiento que sigue una dirección paralela a la superficie dorsal del hueso tejuelo.

 

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  Y hoy, otras seis semanas después, el casco sigue creciendo y descendiendo paralelo al hueso. La recuperación está prácticamente asegurada. Tan solo es cuestión de paciencia.

 

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   Así  tiene hoy día la mano derecha. El surco subcoronal va descendiendo a medida que crece el casco. Ha llegado el momento de eliminar la muralla deformada que esta por debajo del surco.

 

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   La mano izquierda, que estaba menos afectada por la infosura ofrece un aspecto normal. Ambas manos se herraron de nuevo con una herradura rock and roll colocada de manera tradicional.

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   En la radiografía de la mano izquierda, se puede ver el total paralelismo de la muralla y del hueso tejuelo. La cámara de aire esta prácticamente desaparecida y el surco subcoronal desaparecerá en un par de herrajes.

 

   Estas ultimas dos radiografías son fotos hechas a la pantalla de un ordenador portátil. De ahí la mala calidad y los reflejos.

 

   El veterinario ha autorizado al propietario a soltar a Nefi en un pequeño paddock. Probablemente en el próximo herraje se diseñe un programa de entrenamiento gradual que devuelva al caballo a las pistas de competición.