Las pestañas en las herraduras.

Las pestañas en las herraduras tienen la función de evitar el desplazamiento de la misma en la dirección contraria a donde esta colocada. Una pestaña en las lumbres evita que el casco se desplace hacia atrás. Dos pestañas en los hombros evitaran que la herradura se desplace hacia atrás y, a su vez, de forma lateral.

Las pestañas surgieron debido a la imposibilidad de los clavos para resistir las fuerzas de cizallamiento que se crean en los giros del pie. Esto permitió utilizar clavos con espigas mas delgadas y con cabezas embutidas en las estampas. Invariablemente, el numero de herraduras perdidas disminuye estadísticamente en función del numero de pestañas empleadas, especialmente en caballos que trabajan en caminos escabrosos y malos terrenos, Hoy dia, en caballos que trabajan en el campo o haciendo rutas de montaña seria difícil mantener una herradura clavada con clavos JC1 sin el auxilio de las pestañas.

Sin embargo, como en todo el herraje en si, no dejan de tener efectos indeseables. Hasta que las herraduras se empezaron a fabricar industrialmente y con maquinas, las pestañas eran extraídas a costa del propio hierro de la herradura, con mayor o menor habilidad, lo que de una parte debilitaba a la misma, acortando su duración y colocaba a la pestaña por dentro de la tabla de la herradura. Esta colocación, obliga a incrustar la pestaña en el cuerpo de la tapa. De esta incrustación se pueden derivar dos circunstancias:

-Si la pestaña se encaja a fuego, la tapa queda debilitada en razón del grueso de la pestaña. Esta debilidad, fija el punto de inserción de la pestaña como punto desde el cual el casco cede en el movimiento de apertura-cierre de la tapa. También se corre el riesgo de quemar el tejido vivo con la pestaña caliente.

-Si a la pestaña se le hace lugar por el expeditivo método de realizar una muesca bestial con la tenaza para después apretar la pestaña contra la misma a martillazos, al efecto anterior debemos de sumar los riesgos de comprimir el tejido vivo subyacente y de aumentar peligrosamente la debilidad de la tapa en el punto de inserción de la pestaña.

Los inconvenientes de incrustar la pestaña en el espesor de la tapa, se pueden evitar mediante la utilización de herraduras del tipo LB, que se caracterizan por tener las pestañas en el borde exterior. Algunas marcas incluso colocan la pestaña por fuera de la tabla de la herradura ¡!
Con esta disposición, se hace innecesaria la realización de una mortaja o muesca en el casco. Las pestañas, sean puestas en caliente o en frío, van apoyadas el la pared del casco, sin disminuir su espesor en absoluto ni apretar el casco. Es el casco quien se apoya en la pestaña cuando carga peso y se dilata!!

NB-Las pestañas no deben de ser nunca apretadas a martillazos. Hacer una mortaja con la tenaza de corte en forma de V, para después apretar la pestaña a martillazos y escofinar el resto de tapa sobrante, no es mas que adaptar el casco a la herradura. El casco ha de ser modelado antes de ser herrado y a la pestaña se la debe de dar la inclinación precisa en el yunque, para evitar apretarla a martillazos y que pueda comprimir al tejido vivo interno.

Una pestaña o dos pestañas? Como en cualquier otro tema acerca del herraje, siempre debemos de actuar de la manera menos gravosa para la integridad y la funcionalidad del casco. Idealmente, se debe de evitar el uso de pestañas, así evitaremos todos los efectos indeseables de las mismas. Pero una vez comprobado que se hacen imprescindibles, tenemos de optar por un numero determinado de las mismas. ¿Cuantas pestañas colocaremos?

Tradicionalmente, en España al menos, se ha utilizado la herradura llamada “vizcaina”,sin pestañas y con los callos delgados y la denominada “hechiza”, de callos tendidos al mismo grueso que el resto y con una fuerte pestaña, ancha y baja en las lumbres, tanto en manos como en los pies. Con la generalización de la herradura inglesa, la herradura de pie se decantó por la variante “de caza”,con lumbres truncadas para evitar los alcances y facilitar los giros rápidos propios de los animales que se dedican a esta actividad. Al truncar las lumbres, se tuvo que eliminar la pestaña central, ante el peligro de herir tejido vivo durante su colocación. Esta pestaña central fue sustituida por dos pestañas laterales, que se sitúan en la zona de los hombros. Este tipo de herradura en los posteriores se ha aceptado de tal manera que ya es difícil ver caballos herrados con una herradura central en los pies.

Algunas técnicas de herraje, que propugnan la conveniencia de practicar un fuerte rolling o salida en los cascos de las manos, beneficiando el movimiento de báscula del casco en la salida del pie, chocan con la utilización de una pestaña central en las herraduras de mano. Sea forjando la herradura o sea retrasando la misma, la pestaña se convierte en un estorbo, lo que lleva a la mayoría de los herradores a suprimirla y sustituirla por dos pestañas laterales, tal y como ocurre en los pies. Esta actuación, lleva a tener que extraer las dos pestañas a costa del propio hierro de la herradura, acción esta que suele deformar las claveras segunda y tercera. Otros herradores, optan por transformar una herradura de pie dándole la clásica forma de mano, con el consiguiente problema de que en la herradura de pie, las pestañas van mas adelantadas que en las de mano. Para solucionar esto, se ven obligados a forjar toda la lumbre de la herradura con el fin de estirarla y hacer mayor la distancia entre las pestañas. Las casas comerciales, atendiendo a las demandas de los profesionales ,lanzaron al mercado herraduras de mano con dos pestañas laterales, lo que facilita enormemente el poder de decisión de los herradores.

Personalmente, creo que no podemos entrar en el debate maniqueo de Sin pestaña-una pestaña-dos pestañas. Cada caballo tiene un casco distinto y a cada casco le va mejor un modelo u otro. Por otra parte,tampoco es muy gravoso para el profesional disponer de herraduras de mano con una y con dos pestañas, para poder elegir el modelo que mejor convenga al caballo. En particular, hierro a los mulos y burros sin pestaña. Para los caballos elimino la pestaña cuando quiero dar a la herradura la forma y el efecto de NBS Herradura de aplomo natural y elijo entre una o dos pestañas para las manos según vea la forma del casco, su calidad, la dificultad de clavar, los esfuerzos que ha de soportar, cuanto la de de retrasar con respecto a la lumbre del casco y las modificaciones que le voy a hacer .En general procuro siempre poner el menor numero posible de pestañas, pero me preocupa mas el modo en que quedan las pestañas colocadas en la tapa que el numero de las mismas.