Mantenimiento de cascos

Un correcto cuidado de los cascos, unido a un buen herraje, permitirá que nuestros caballos dispongan de los mejores cimientos. "Sin pie,no hay caballo"… y sin limpieza y cuidados, no hay pie…

La estructura del casco esta diseñada para proteger las partes vivas del pie. La tapa o muralla, no es tejido muerto según la creencia general. Simplemente es insensible.

 Las células van queratinizandose a medida que descienden y pierden toda sensibilidad, lo que no quiere decir que estén muertas. Se nutren del plasma sanguíneo, del que se embeben por osmosis desde la vena marginal que recorre longitudinalmente cada laminilla del casco. Esta hidratación es la que mantiene el casco lustroso, brillante y con el equilibrio dureza-elasticidad que le permitirá conservar las funciones para las que fue diseñado por la evolución.

 

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De otra parte debemos saber que la muralla la forman dos rodetes o tejidos formadores de casco. El rodete principal es el que forma la parte mas gruesa de la muralla y el rodete perioplico que forma el periople, fina capa de barniz que protege la unión entre la piel y el casco (algo parecido a la cutícula de nuestras uñas).

El casco absorbe humedad del interior del pie y la pierde por evaporación al exterior. No parece probable que pueda absorber humedad del exterior. La creencia que al remojar los cascos, estos ablandan es ficticia. El rodete perioplico o banda coronaria si absorbe agua, se hincha y se pone blanco, pero esto no quiere decir que el tejido corneo absorba agua y mucho menos, que esta llegue al stratum medium. Podemos compararlo al hecho de que si metemos las manos en un cubo de agua, estas se mojan, pero no se hidratan. No es lo mismo mojar que hidratar.
El caballo que vive en libertad no necesita para nada grasas, ungüentos ni pócimas. Solo necesita un aplomado correcto y una limpieza periódica para que no se acumulen piedras o suciedad en las lagunas de las ranillas.

Ahora bien, el caballo criado en cautividad es un caballo artificial, y debemos procurarle remedios que suplan sus carencias. El caballo sale del box, trabaja en arena o tierra, que son altamente abrasivos para el barniz exterior del casco. Después se le mojan los cascos con la manguera, el periople se hincha, y después a una cama de viruta seca de pino, ávida de humedad, que seca y reseca al casco. Este ritmo de humedo-seco es altamente nocivo para el casco. Este cuadro puede ser empeorado por herrajes o aplomados incorrectos que impiden la correcta nutrición de los tejidos formadores de materia cornea, con lo que el casco formado ya será de peor calidad. El resultado de estos dos factores son cascos secos, petrificados, quebradizos y arruinados prematuramente. Las herraduras se caen fácilmente y el animal no puede rendir al cien por cien. 

La perdida de humedad se puede reducir aplicando diversos productos que hacen un efecto tapón en la pared del casco. Entre estos están los selladores (Tuff-Stuff de Mustad) que crean una película transparente y que sellan todos los microporos, agujeros viejos de clavos, abrasiones en la pared del casco, sitios por donde se evapora la humedad. Estos productos se aplican en los dos tercios inferiores del casco para no irritar la corona, pues contienen disolventes.

Las cremas a base de grasa animal suelen enranciarse pronto y despiden mal olor. Son sustituidas por grasas minerales, de dudosa procedencia, que si no son de calidad contrastada pueden atacar la materia cornea, destruyéndola o irritar el rodete interfiriendo el proceso de creación de materia cornea de buena calidad.

Algunas sustancias como el aceite de enebro o de laurel tienen la propiedad de excitar el rodete, tratando de atraer mas flujo sanguíneo y, por tanto, aumentar la tasa de producción de casco. No parece que el casco por crecer mas deprisa lo haga de mejor calidad.

Las buenas cremas para cascos, tipo Cornucrescine, Kevin Bacon, etc son caras. Para hacerlas mas accesibles los fabricantes a veces bajan la calidad del producto. Algunas marcas tienen como base el aceite quemado de motores, verdadero veneno para el casco.

De cuando en cuando se ponen de moda sustancias del tipo metionina o biotina. La biotina es una vitamina H que interviene en la formación de queratina, pero no es la única. Una buena dieta cubre con creces las necesidades de biotina del caballo.

Las necesidades fundamentales del casco son una buena higiene diaria con gancho escarbacascos y cepillo. Un aplomado exquisito y un buen herraje permiten al casco nutrirse correctamente. Una dieta completa aporta al caballo TODOS los ingredientes que necesita para formar casco de buena calidad. No se puede sustituir la higiene y un buen herraje con mucha biotina o la vitamina de turno.

Se le puede aplicar al casco una buena crema de cascos, de reconocida calidad y prestigio (lo barato sale caro) o un buen sellador UNA VEZ POR SEMANA, no a diario como se ve en algún sitio. Algún buen remedio casero es el aceite de oliva, el aceite Jonshon para niños, la crema de manos con lanolina, las cremas para la piel, etc, que al menos sabemos que sus componentes son de primera calidad (con la salud de los niños no juega nadie) y nunca harán daño al caballo.

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