Mi caballo tiene “Chupachups”

  

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Maria José, de Madrid, nos hace la siguiente consulta acerca de su caballo:

 

   “Mi caballo está cojo y el veterinario ha dicho que está tocado del navicular, por lo que necesitará un herraje especial durante el resto de su vida. Quisiera que me explicaras como son los herrajes especiales para la enfermedad del navicular. También me ha dicho que tiene “Chupachups”, pero no he entendido bien que es lo que ha querido decir..”

  

 

   A menudo se engloba en el termino “Navicular” toda una serie de enfermedades y patologías distintas entre si. Es frecuente oír a los propietarios la frase “Mi caballo padece del navicular”, pero sin mayor precisión. De la precisión con la que se conozca el origen y la gravedad del problema, depende el tratamiento veterinario o el herraje, y por extensión, las expectativas de curarse o de mejorar las lesiones.

 

   Cuando se dice que un caballo padece del hueso navicular pueden darse tres diagnósticos distintos, que pueden a su vez abrir una línea de tratamiento distinta  para cada una de ellas, al menos en lo que se refiere al herraje del caballo. Estos tres casos son: Naviculitis aguda, Naviculitis crónica y Síndrome de Navicular. Vamos a analizar en este artículo las distintas situaciones que pueden darse y cual es la técnica mas estandarizada para herrar cada caso.

 

   Naviculitis aguda.

 

   Aunque el tema ha sido tratado en nuestro artículo “Síndrome de Navicular”,conviene recordar como el hueso navicular cumple la función de polea en donde se apoya el tendón flexor profundo. La superficie del hueso es lisa y esta bien lubricada y es capaz de soportar las grandes presiones que el tendón flexor ejerce sobre ella. No hay mas que imaginar al caballo de Salto en el momento de recibirse tras el salto. A causa de su peso mas el del jinete, multiplicado por la velocidad y la gravedad, el menudillo se hunde hasta tocar el suelo, para inmediatamente recuperarse y lanzar toda la masa del caballo hacia delante. En este momento, la  presión ejercida por el tendón sobre el hueso navicular es tremenda y se producen una serie de modificaciones en las estructuras del hueso destinadas a disipar y transmitir las presiones. Se ha llegado a decir que solamente un material “vivo” es capaz de resistir las tensiones originadas en estos momentos.

 

   Pero puede suceder que por diversas causas, el hueso navicular o el propio tendón no puedan soportar la presión a la que se ven sometidos y se dañan. En este caso estamos hablando de una naviculitis aguda, es decir, un traumatismo producido por exceso de presión en un momento puntual. La superficie del hueso se daña, produciéndose escaras o bien en la superficie del tendón se producen microrroturas que dan lugar a llagas. El dolor y la inflamación son consecuentes. Cada vez que el caballo pisa con el miembro afectado, el tendón lesionado comprime al navicular lesionado y se produce un vivo dolor, que el hace claudicar.

 

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Herradura de aluminio compensada en 3º

 

   El tratamiento veterinario se encamina a disminuir la inflamación y el dolor para que se puedan recuperar las lesiones. El herraje va encaminado a  aliviar en lo posible la presión ejercida cuando el caballo esta en reposo. Así, si elevamos los talones del caballo mediante una herradura gruesa en los mismos o con la aplicación de una taloneta  plástica en forma de cuña, estamos relajando la presión del tendón flexor contra el hueso navicular.

 

   Este tipo de herraje es puntual y solamente debe de mantenerse un máximo de dos o tres semanas, el tiempo justo para que las lesiones se recuperen. Como sabemos, el tejido de los tendones es de naturaleza visco elástica y si mantenemos de seguido el tendón flojo, este se contrae de manera que cuando retiramos la elevación, la presión que hace sobre el hueso navicular es aun mayor, con lo que la recaída  o la posibilidad de futuras naviculitis agudas esta asegurada.

 

   La naviculitis aguda es mas común en cascos largos de lumbre y bajos de talones, en caballos con cuartillas largas y en general, conformaciones morfológicas que obligan al tendón flexor a ejercer una gran presión sobre el navicular.

 

   Naviculitis cronica.

 

   A veces sucede que las presiones no son tan graves como para producir llagas en la superficie del tendón o del hueso, pero si lo suficientemente fuertes para producir cambios en el hueso navicular. Así, la naviculitis se vuelve crónica y con el tiempo produce cambios tanto en la estructura ósea como en la conformación general del casco y la mecánica general del cuerpo.

 

   –Cambios en el hueso navicular. El hueso navicular tiene dos partes diferenciadas. De una parte, el interior del hueso es esponjoso y esta irrigado por numerosos capilares. La superficie, o capa cortical, es mas densa y dura. Las trabéculas del hueso en esta zona están muy unidas y cohesionadas entre si, formando un cuerpo mas duro y compacto, necesario para la correcta funcionalidad del mismo. Al ser una zona mas densa, tiene menos capilares sanguíneos y por tanto, sus células no pueden regenerarse tan fácilmente como las de la zona central del hueso.

 

   Cuando las presiones son excesivas y continuadas en el tiempo, se forman burbujas en la capa exterior del hueso navicular. Esto sucede porque el tejido óseo pierde densidad al no poder nutrirse correctamente. Si las condiciones persisten, estas burbujas aumentan su tamaño hasta comunicarse con la superficie del hueso, presentando en las radiografías una forma característica: un círculo redondo con un palito. De ahí que se haya dado en llamar a estas lesiones “Chupachups”por el parecido característico del caramelo con palito.(Los americanos suelen llamarles “paletas” a estos dulces).

 

   –Cambios en el casco. El pie afectado de naviculitis crónica es un pie con dolor continuo en la región posterior del mismo. El animal, siempre  busca apoyar el pie de manera que le duela lo menos posible, por lo que apoya el miembro enfermo con la lumbre del casco. Esto origina un cuadro en que los tendones se van acortando, ayudados  por el efecto del dolor crónico y la atrofia generalizada de la región posterior del casco.Los cascos adquieren una gran altura en los talones y la ranilla, privada del apoyo se atrofia y se hunde, dando lugar a podredumbres insidiosas. En general se observa atrofia en todas las estructuras posteriores del casco y dan lugar a las enfermedades típicas del casco desequilibrado en su región dorsal.

 

   –Cambios en la mecánica general del caballo. Los animales afectados por naviculitis crónica adquieren mecánicas de movimiento anómalas, que les permiten sustraerse lo mas posible al dolor crónico que padecen, pero que les dificulta la marcha y el rendimiento deportivo. Dependiendo de la gravedad de las lesiones, el caballo puede acortar el tranco correspondiente al miembro enfermo o puede envararse y caminar rígido. Cuando esta parado, suele adelantar los miembros lesionados, buscando relajar la presión que el tendón flexor profundo ejerce sobre el navicular. También son frecuentes las posturas en que se abren de patas, es decir, adelantan las manos y retrasan los pies. Esto ocurre a menudo en animales gravemente lesionados o viejos.

 

  Sindrome de navicular

 

  Un síndrome es un conjunto de enfermedades que presentan los mismos síntomas. Así, se llama síndrome de navicular a un conjunto de enfermedades, que sin afectar directamente al hueso navicular, como lo serian las naviculitis aguda y crónica, afectan a las estructuras adyacentes al hueso navicular y a la bursa navicular.

 

   Como sabemos por la Anatomia, el hueso navicular esta sujeto al hueso corona por dos ligamentos llamados ligamentos suspensotes  del navicular. A su vez, esta fijado al hueso tejuelo por un único ligamento llamado ligamento impar distal. Una inflamación de estos ligamentos, provoca los mismos síntomas que una naviculitis crónica o aguda, es decir, dolor e inflamación. Los problemas que se dan en las pequeñas estructuras que rodean al hueso navicular son indetectables por las radiografías. Solamente con ecografías de muy buena calidad y con veterinarios realmente expertos en la interpretación de las mismas se puede dar un diagnostico exacto. De ahí que todos los problemas que se dan en la zona del navicular y que presentan los mismos síntomas y tienen el mismo tratamiento (antiinflamatorios y reposo) se les haya encuadrado en un cajón de sastre llamado Síndrome de navicular.

 

   El herraje puede ayudar mucho al caballo afectado por esta enfermedad. De hecho, puede marcar la diferencia entre un caballo completamente inválido y un caballo capaz de dar servicio a su dueño. El herraje de un caballo con síndrome navicular ha de ser un herraje muy personalizado, es decir, se trata de un herraje que cubre las necesidades particulares de determinado caballo y palia las secuelas de una enfermedad en diversa gravedad y situación. Así, no podemos generalizar aseverando que para el síndrome de navicular se pone la herradura de huevo, la de corazón o determinada técnica de herraje, porque no es así. Hay caballo que necesita una herradura especial, en tanto que otros, lo único que necesitan es que se les aplome correctamente.

 

   Al igual que en los casos de naviculitis aguda, se debe de herrar al caballo procurando paliar las secuelas del exceso de presión del tendón flexor profundo sobre el hueso navicular. Pero si en el caso de los traumatismos agudos de navicular, ejercíamos una relajación activa, al levantar los talones, en los casos crónicos la relajación ha de ser pasiva, pues no podemos levantar los talones durante demasiado tiempo. Así, el herraje debe ir encaminado a prevenir las circunstancias que pueden ocasionar que el tendón profundo ejerza presión sobre el navicular.¿Cuales son las circunstancias en que puede darse esta presión anómala? Iremos viendo cada una de ellas y el tipo de herraje mas adecuado para contrarrestarlas.

 

   –Mal aplomado. Es indudable que si el caballo esta aplomado o herrado incorrectamente, la tensión del tendón sobre la superficie flexora, por leve que esta sea, se transmitirá de manera desequilibrada. Por tanto, es imprescindible que el aplomado del casco se realice de manera exquisita. A menudo, basta con aplomar correctamente al caballo para que su cuadro de navicular mejore espectacularmente.

 

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Herradura de basculamiento multidireccional o Rock and roll

 

   -Lumbres largas-talones bajos. Este es un cuadro que provoca que los músculos flexores deban de aumentar su esfuerzo considerablemente para poder elevar el pie del suelo. El resultado es que la presión del tendón sobre el hueso navicular aumenta ostensiblemente, provocando dolor e inflamación. Suele ser la causa mas común de naviculitis, tanto aguda como crónica.

 

   Urge por tanto, acortar el brazo de palanca que forman las lumbres del casco, para acercar el punto de apoyo (breakover) al punto de resistencia, representado por la vertical del hueso de la caña. Los aplomados que recogen el casco hacia atrás y los herrados con herraduras que retrasan el punto de apoyo son los mas convenientes en estos casos. A su vez, se debe de dar apoyo a la región dorsal del casco. Las herraduras rock and roll y  sistemas de herraje de Aplomo Natural NBS se muestran excelentes en este aspecto.

 

 

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Herradura de Aplomo natural y huevo. 

 

  -Hundimiento de la región dorsal del casco. En un terreno suave o en la pista de competición, el pie se hunde en la región posterior, por lo que actúa exactamente igual que si se levantaran las lumbres. A todos los efectos, tanto da que se levanten las lumbres como que se hundan los talones. El resultado es que el tendón aumenta la presión contra el hueso, con el sabido resultado de dolor e inflamación.

 

   Por tanto, los herrajes que aumenten la superficie de apoyo de la región dorsal e impidan su hundimiento en la tierra o en la pista de competición, beneficiaran enormemente al caballo afectado de síndrome de navicular. Este es el verdadero efecto de las herraduras de huevo y de barra, que aumentan la superficie de apoyo y no dejan que los cascos se hundan tanto en su parte posterior.

 

 

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Herradura de Aplomo natural y corazón 

   –Traumatismos en la ranilla. Como sabemos, la ranilla esta situada justamente por debajo del hueso navicular. Si presionamos  la ranilla, esta transmite las presiones al tendón profundo. De ahí que haya que evitar que una piedra pueda presionar la ranilla, e incluso que la ranilla pueda apoyarse en el suelo o la arena de la pista. A este fin, se colocan herraduras de corazón, que sin tocar de la ranilla, impiden que el suelo pueda presionarla. El uso de tapas rígidas previene también este efecto.

 

    Todas estas variables son susceptibles de ser combinadas entre si, dependiendo de la morfología del caballo y de la gravedad de su problema. Cada caballo es un mundo y cada dolencia ha de ser tratada especialmente. Lo que a un caballo le va bien, quizás a otro no le beneficie en absoluto. De ahí la gran importancia de conocer en profundidad el origen del dolor y manejar la mayor cantidad posible de los materiales que el mercado nos ofrece para paliar las dolencias de nuestro caballo.

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