Osteitis infecciosa en el hueso tejuelo

 

   Las cojeras recurrentes suelen ser mas proclives a agravarse que a resolverse de modo natural y sin intervención veterinaria. Lo que un día puede parecer algo leve, que se achaca a un mal paso o a un golpe, puede complicarse hasta el extremo de poner en riesgo el futuro del caballo. De ahí la gran importancia de considerar urgencia veterinaria a una cojera, por ligera que parezca, sobre todo si se ha presentado de modo súbito. La salud del caballo agradece enormemente la pronta intervención y es preferible ser tachado de alarmista que descuidado. Como se dice,"Mas vale un por si acaso que cien válgame Dios"

 

   Presentamos el caso de Remache, un bonito caballo español, al que hemos estado tratando en colaboración con  Oscar Jiménez, veterinario especialista de caballos en Tudela, Navarra. El caballo presentaba una cojera recurrente, compatible con un absceso en la pared con descarga de pus en los talones, que fue tratada con antibióticos y antiinflamatorios ante la sospecha de que albergase un queratoma.

 

   La mala suerte quiso que se complicasen las cosas con una infosura en sus manos. Una vez superada y controlada la fase aguda de la infosura y ante el gran dolor que mostraba el caballo en su mano derecha, se determinó de explorar quirúrgicamente el trayecto del absceso por parecer que la mayor fuente de dolor y de invalidez era el posible queratoma.

 

 

   La infección se ha abierto paso y ha reventado en los talones, con gran descarga de pus en los días siguientes.

 

 

   Una radiografía nos muestra una zona del hueso tejuelo con destrucción de hueso. Puede ser compatible con un queratoma o con una osteítis infecciosa que haya originado un secuestro óseo. Esta radiografía fue tomada antes de que el caballo se infosase de las manos.

 

 

   Antes de proceder a la intervención se tomaron varias radiografías para determinar el estado de la lesión quince días después de la infosura y poder localizarla con precisión. La chincheta y el clavo sitúan el centro de la osteítis. Se ha descartado la posibilidad de queratoma, pues no aparece el característico nicho excavado a costa del hueso tejuelo. El diagnostico se cambia a osteítis infecciosa. El tratamiento, como ya hemos visto en otros artículos, consiste en abrir una ventana para descubrir el hueso tejuelo infectado y raspar toda la zona cariada.

 

 

   No nos extenderemos en explicar el proceso de la cirugía, pues ha sido exactamente igual que en otros casos prácticos tanto de queratoma como de osteítis. Básicamente, con el caballo sedado y neurobloqueo del pie, abrimos la tapa con la tenaza de filos curvos y la legra. Al aparecer las primeras gotas de sangre, colocamos una ligadura de Esmarch que contenga la hemorragia. Descubrimos el hueso y raspamos todo el borde necrótico, blando, en comparación con el hueso sano, que permanece duro y fresco.

 

 

   El veterinario raspa el hueso con una cucharilla quirúrgica para que no quede ningún resto de infección. La infección invade casi dos centímetros de borde solar del tejuelo, con una fístula que ,paralela al borde, continuaba hacia adelante y hacia abajo. Esta particularidad nos obligó a practicar una ventana bastante mas grande de lo esperado.

 

 

   Así le ha quedado después de eliminar todo el tejido necrótico.

 

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   Una radiografía nos muestra que efectivamente hemos eliminado todo el hueso enfermo. El borde aparece liso y fresco.

 

 

   Curiosamente, y como podemos ver en la foto, el pus no ascendió directamente hacia la corona, como es mas habitual, sino que buscó salida en un plano muy diagonal, hacia los talones y hacia la palma, muy por delante del secuestro, tal y como podemos ver en la foto.

 

  El tratamiento posterior es el acostumbrado en estos casos. Herradura de huevo con placa de hospital y material de impresión dental. Se vendó el casco con una venda de fibra de vidrio y se rellenó el hueco de la operación con gasas empapadas en metronidazol y azúcar con Betadine.

 

   Las curas posteriores serán realizadas por el propietario, ayudado por su herrador habitual. Si no hay novedad y todo se queratiniza correctamente, se reconstruirá el casco con resina acrílica y todo habrá quedado en un mal recuerdo.

 

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   Varias semanas despues,su herrador habitual levanta el herraje para recortar el casco que ha crecido y no puede dar un buen soporte al interior del pie.La palma y ranilla ofrecen un buen aspecto.

   El casco ha crecido mucho y al recortar,es pequeña la zona restante de la operación.Como en principio parece bien cornificado y seco,el vet y el herrador deciden aplicar acrilico Vettec para reconstruir la zona.

   Llama la atención que el nuevo casco que se ha formado desde el dia que se infosó,crece bien y conserva el paralelismo en todo su derredor.Esto nos hace suponer que las secuelas de la infosura no serán muy notables.A partir de ahora,una vez superada la operación y la osteitis,el herraje ha de ir encaminado a controlar la infosura del caballo.A juzgar por el buen aspecto que presenta,en unos pocos meses todo el casco desprendido e infosado será renovado por otro de buena calidad y con buena dirección,por lo que Remache podrá reintegrarse al trabajo-