Pruebas de cojera.Elevación de lumbres

 pruebas2

 

   En la detección de cojeras se emplean diversas pruebas estáticas, que acentuando los movimientos de flexión  o extensión de las articulaciones del dedo buscan exacerbar las molestias que el animal padece, facilitando así el diagnostico de la anomalía. Es muy conveniente que los herradores estén familiarizados con este tipo de pruebas, con el fin de aportar mayor información al veterinario o para descartar otro tipo de patologías.

 

   Una de las  pruebas mas sencillas y que aportan muchísima información a quien sepa interpretarla es la llamada prueba de la cuña, o de Lungwitz. Consiste en colocar el pie que se sospecha que está cojo sobre una cuña o superficie inclinada, a fin de que al apoyar el peso, se hiperflexionen las articulaciones sospechosas de presentar algún problema. La cuña de Lungwitz  puede ser una simple cuña de madera o un aparato especifico para este tipo de pruebas, aunque si no disponemos de estos medios, podemos sustituirlos con un poco de imaginación.

 

   En la fotografía de hoy  presentamos el caso de un caballo que presenta síntomas compatibles con un absceso, pero que no somos capaces de hallarlo. A fin de descartar que el dolor pueda ser debido a otro problema en el interior del pie, improvisamos una cuña de Lungwiz con una piedra en forma de cuña, a la que aumentamos el ángulo colocando bajo ella el mango del martillo de nylon.

 

   En esta posición, el tendón flexor profundo aumenta su presión sobre el hueso navicular, en tanto que el tendón flexor superficial y el ligamento suspensor del menudillo se relajan. Si el caballo presenta dolor en las estructuras adyacentes a la bolsa del navicular, tendón flexor profundo o inserción del mismo tendón en el hueso tejuelo, los dolores se exacerbarían y el caballo no querría mantenerse en esta posición.