Resección de un talón.

   Chocolate es un viejo conocido de los artículos de esta página; no en vano hace siete años que le tratamos los problemas de sus manos. Una infosura crónica determina unos talones altos y remetidos, con cuartos recurrentes en los talones. Durante todo este tiempo ha sido un caballo funcional, de paseos de domingo, con episodios de cojera temporal. Los cuartos se cierran, pero de cuando en cuando y sin motivo aparente, vuelven a aparecer. En estos momentos pasa por una de esas etapas de cojera.

 Ya en su día se le hicieron radiografías que confirmaron la rotación del hueso tejuelo, con la sobre elevación de las apófisis palmares. Esto ultimo es lo que le provoca esos talones tan altos y con tendencia a remeterse. Durante los anteriores herrajes, una herradura mercedes Colleoni de aluminio con un buen falseo fue  suficiente para mantener a raya el remetimiento de los talones. La recurrencia de este ultimo cuarto le ha provocado un episodio grave de cojera y dolor con sangrado.

  En la fotografía vemos como aunque el cuarto no llega hasta el borde solar, se muestra profundo y feo,muy distinto a otros cuartos que hemos mostrado en otras ocasiones. Esto es porque el movimiento independiente se reproduce a nivel de la corona, a pesar del gran falseo que se le viene haciendo en cada herraje. Hemos practicado una escotadura  con la escofina a fin de determinar la profundidad del cuarto y el espesor de la muralla en esa zona. En el casco ideal, la corona tendría que seguir la línea de la escotadura. Sin embargo, podemos ver que está muy sobreelevada.

   En la fotografía posterior vemos como el talón lateral está tan remetido que ya intenta encabalgarse sobre el talón medial. En tanto este talón no descienda y se reacomode, los problemas del caballo y sus cuartos serán crónicos y recurrentes. No solamente las almohadillas plantares empujan a los cartílagos alares hacia afuera, sino que la propia cuartilla del caballo, al descender, comprime al talón, deformándolo y ocasionando el movimiento que da origen al cuarto. Cuando el caballo se apoya en esa mano y la cuartilla desciende, se ve claramente como el talón se dobla por el punto del cuarto. Al igual que si doblamos repetidamente una chapa de hierro, esta se va rasgando, así se comporta también el cuarto del caballo. De ahí su aspecto tan fiero.

  Desgraciadamente, cualquier intento de recomponer el talón lateral es inútil. El caballo apoya su peso en el lado exterior del casco debido a la infosura, que ha rotado el tejuelo no solamente hacia abajo, sino hacia afuera, haciendo que el caballo pise y se comporte como los estevados. El cartílago alar del hueso está tan osificado que se considera ya como hueso propio, sin flexibilidad de ningún tipo, y esto es lo que hace este caso tan peculiar y rebelde. Tan solo podemos paliar las consecuencias de la infosura crónica, difícilmente podemos devolver la salud que tenia antes de la infosura.

   Esta fotografía es del día en que conocimos al caballo, hace siete años. De entonces a hoy, el talón interno ha descendido hasta colocarse en una posición natural. Sin embargo, el talón externo permanece en el mismo sitio, debido a la gran osificación del cartílago y la rotación lateral del hueso.

   Una vez sabemos que el movimiento del cuarto es provocado en su mayor parte por la cuartilla que, en su descenso, hace cuña entre ambos talones separándolos, la opción para evitar este movimiento pasa por suprimir el talón. Al resecar toda  o la mayor parte de la muralla de la porción posterior del cuarto, devolvemos en lo posible la elasticidad del talón. Volviendo al símil de la chapa que se dobla y se rasga, si eliminamos uno de los bordes desaparece el rasgado y por ende el dolor y el sangrado.

  Esto es lo que hemos hecho. Con la tenaza de filo curvo y las legras de anillo eliminamos todo el talón y la muralla situada por detrás del cuarto. Incluso hemos resecado la barra y la mitad de la ranilla, para que ninguna estructura pueda ejercer presión sobre la zona del talón cuarteado. La herradura, una mercedes Colleoni, lleva material de impresión dental solamente desde la laguna central de la ranilla hacia el talón interno.

   Evidentemente, no podemos quitar la muralla situada por delante del cuarto. Si falseamos de ahí hacia adelante, lo que conseguimos es que el pie bascule hacia ese lado y las articulaciones quedan aun mas torcidas. De este modo, el pie queda estabilizado, aunque todo el talón esté en el aire y sin apoyo. Como la corona continua sobreelevada por delante del cuarto, practicamos un profundo surco a la altura del nacimiento de las laminillas, a fin de que pueda descender si es que puede. Y desde el surco hacia arriba, adelgazamos la muralla con la escofina, a fin de que sea lo mas flexible posible.

  Existe un tratamiento mucho mas agresivo, que consiste en la exéresis o amputación de todo el talón y el cartílago osificado. Esta ya es una cirugía mucho mas complicada, a realizar en un hospital, y que se descarta por completo en el caso que nos ocupa.

   En esta vista posterior podemos ver la profundidad del surco excavado bajo la corona en la muralla anterior al cuarto. Así, el rodete queda liberado de la sujeción y puede descender o crecer en una dirección mas relajada. No es probable que lo haga, pero hay que darle la oportunidad, aunque solo sea por si resulta que somos nosotros los equivocados.

   La herida se cubrió con gasas empapadas en betadine con azúcar y vendaje, a la espera de que la zona cornifique correctamente. Si todo va bien, en una semana tendría que estar bien seco y no mostrar cojera.

   Como colofón y reflexión a este trabajo, queremos hacer ver que esta o cualquier actuación en el casco de un caballo, no se hace sin planificación, a ver lo que sale. Si se hace así, estamos condenados al fracaso. Sea una intervención gravísima a cargo de un cirujano o sea un falseo que hace un herrador en el campo, debe de hacerse de acuerdo a un plan. Es decir, hemos de decir ;"Voy a hacer esto así y así, por esto y buscando obtener esto y eso otro". Se puede tener éxito o se puede fracasar. Lo que es seguro es que si las cosas se hacen con criterio siempre hay mas posibilidades de éxito que si se hacen al tuntún.

   ¿Que queremos conseguir nosotros con esta actuación? Queremos eliminar una de las partes que originan el dolor y la cojera, es decir, la mitad posterior al cuarto, obviando todo movimiento. Si funciona, en lo sucesivo mantendremos todo el tejido corneo que vaya naciendo flexible con la escofina y evitando el apoyo en el suelo y la recurrencia del cuarto.

Siete semanas después,el rodete parece haberse recuperado y el nuevo casco crece íntegro.

Vista en detalle.

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