Resección del casco por traumatismo

 camporreal

 

   Ocho semanas después el casco del potro que se había cortado con una chapa de acero presenta este aspecto. El rodete ha comenzado a segregar casco, aunque en esta primera etapa crece de manera aberrante. A medida que pase el tiempo, la nueva muralla se normalizará y descenderá paralela al hueso tejuelo. El casco ha crecido bastante, casi un centímetro y medio, pero aun hay una zona de rodete inflamada que no produce tejido corneo.

 

   Por debajo del nuevo casco aparece tejido de granulación, parecido a una coliflor y que ha de ser mantenido a raya para evitar que prolifere e impida la cicatrización y cronificación de las estructuras expuestas. A tal fin se mantendrán las curas con azúcar y Betadine en compresas apretadas durante dos o tres semanas.

 

   A partir de entonces visitaremos al caballo para renovar el herraje y resecar los tejidos muertos que han quedado en la unión de la palma y la tapa. También eliminaremos la porción de casco aberrante. El caballo progresa adecuadamente, sin denotar síntomas de dolor o de cojera.