Secuestro óseo o chip en el tejuelo.

   Cuando un hueso se fractura ,suele soldarse de nuevo, pero esto no es siempre así. A veces, el tamaño y la posición del trozo fracturado es tan pequeño que no tiene entidad suficiente para soldarse al hueso mayor. A partir de esta premisa, el organismo puede envolver al trozo de hueso en un tejido fibroso o, lo que es mas grave, puede reconocerlo como un cuerpo extraño.

    Cuando esto sucede, se inicia un proceso de necrosis con el que el cuerpo del animal intenta deshacerse del cuerpo extraño, bien corroerle o expulsarlo al exterior. No siempre lo consigue y se hace necesaria la intervención quirúrgica. Este cuadro se denomina "secuestro óseo" o como le dicen los ingleses, "chip"..Un chip se produce por diversas causas, siendo las mas frecuentes un traumatismo o que una infección que destruye hueso deja una especie de isla de hueso separada del hueso principal.

    Esto es lo que le ha ocurrido a esta yegua a la que, en colaboración con el veterinario de Madrid , Joaquín Agüeros (Insucavet) hemos operado hace unos días para extraerle un chip en el hueso tejuelo.

 sese7

 

   Los secuestros óseos se sospechan por la aparición de abscesos constantes que revientan en la corona, aunque se suelen diagnosticar por radiografía Efectivamente, esta yegua tenia un historial de abscesos recurrentes en su mano izquierda, por su cara medial. Cada dos o tres meses, un absceso reventaba en su corona. Se trataba con antibióticos y antiinflamatorios y la cojera desaparecía, dejando en la muralla la grieta horizontal de drenaje del absceso. Al tercer absceso el veterinario sospechó de la presencia de un queratoma o un secuestro óseo que causase los abscesos repetidos.

    Una serie de radiografías puso en evidencia la causa. En esta primera podemos ver, señaladas por las flechas, las fístulas por donde el pus drenaba al exterior durante los periodos de exacerbación de la necrosis.

 

 sese8

   Una vista anteroposterior nos revela el trozo de hueso suelto.

sese9

 

   Vista en detalle de la radiografía anterior. Gracias a la radiografía digital se pueden diagnosticar y detectar fracturas óseas de tan poca envergadura como la que nos ocupa. Indudablemente, hasta hace pocos años, con las radiografías reveladas en papel, era prácticamente imposible reflejar detalles tan ínfimos como un pequeño chip o incluso el patrón trabecular del núcleo del hueso, es decir, la forma ,dirección y concentración de las "fibras" del hueso.

 sese1

 

   La técnica  quirúrgica empleada es la misma que para los queratomas y las osteítis del tejuelo. Se abre una ventana en la muralla a través de la cual se accede al hueso tejuelo y se elimina el trozo de hueso desprendido, raspando a continuación toda la superficie cariada del mismo. Una vez delimitada en la muralla la zona a resecar, con la tenaza de filos curvos y la legra de anillo se va eliminando la muralla. Como se puede ver por la marca de la pestaña, con anterioridad ya hemos preparado la herradura de huevo con placa de hospital.

 

 sese3

 

   A medida que eliminamos la muralla aparecen las fístulas por donde drenaba el pus y que son visibles en la radiografía. En esta foto podemos ver como una de las fístulas queda junto al borde del casco, en tanto que mas arriba, ya hemos localizado la segunda fístula.

p1050223

 

   A continuación, y dado que la técnica es la misma que en los queratomas, colocamos una ligadura de Esmarch que prevenga el sangrado. Se elimina con la legra el interfaz laminar y el trocito de hueso desprendido. El veterinario raspa la superficie cariada del hueso tejuelo con una cucharilla quirúrgica hasta obtener hueso fresco y sano. Se clava la herradura y se estabiliza el casco con una venda de fibra de vidrio y material de impresión dental..La cavidad se llena de gasas estériles embebidas en sugardine (povidona yodada y azúcar) y metronidazol.

   Las primeras curas se realizan cada tres o cuatro días. Si todo va bien, en un plazo aproximado de siete u ocho semanas procederemos a reconstruir el casco con resina acrílica y la yegua podrá retomar su entrenamiento sin mayores problemas.

   Doce semanas después,el casco ha crecido mucho y toda la superficie resecada aparece limpia,seca y muy cornificada.El caballo no padece ninguna molestia,por lo que ha llegado el momento de herrarle y reconstruir con resina el hueco que ha quedado en el casco.

 

Vista inferior.Toda la zona tiene muy buena presencia.Al crecer el casco,el hueco de la operación se rellenará con un tejido cicatricial fibroso y duro,que es totalmente funcional.

 

Hemos herrado al caballo y tapamos con resina de poliuretano Superfast el pequeño hueco en el casco.A partir de mañana,el caballo retomará su entrenamiento con toda normalidad.