Talones sobrepuestos o encastillados

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   El casco, es decir, el estuche córneo que recubre las estructuras vivas del interior del pie, es un órgano elástico y flexible, capaz de adaptarse a la dirección e intensidad de las cargas que le transmite la columna ósea. Esta flexibilidad es indispensable para facilitar el riego sanguíneo en su interior y para poder ejecutar el movimiento de apertura y cierre de los talones. Un correcto equilibrio en la distribución de las fuerzas que ha de soportar, determina un casco equilibrado en su crecimiento y en su desgaste. Un desequilibrio en la intensidad o la dirección de las cargas, provoca que el pie y el estuche córneo se deformen, adquiriendo las mas diversas formas y patologías.

 

   Este es el caso de un valioso semental español que se crió en completa libertad hasta los cuatro años. Suelto en el campo y privado de un programa de mantenimiento de cascos regular, fue desarrollando un cuadro de talones sobrepuestos en su mano izquierda. En cuanto se le domó y se le exigió un esfuerzo regular, el caballo comenzó a dar señales de dolor y de claudicación. El herraje, precario y deficiente, contribuía al agravamiento de sus problemas de bajo rendimiento.

 

 

   En la vista posterior, podemos comprobar como el talón medial se remete hacia adentro y hacia arriba, comprimiendo el rodete coronario. La pared medial del casco aparece remetida mas allá de la vertical, en tanto que la externa se acampana. Los bulbos o pulpejos se apretujan entre si, rozando y provocando molestias. El rodete coronario, comprimido por el cartílago lateral del tejuelo se abomba e inflama. No seria de extrañar que en breve espacio de tiempo se le formase un cuarto en el lugar que indica la flecha roja.

 

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   Al levantar la mano, podemos ver con mas claridad las deformaciones provocadas en el casco. Llama la atención de que el caballo no presenta ninguna de las articulaciones del miembro  descentradas. Ello nos hace aventurar que el problema deviene de haberse criado con cascos largos y rotos, que provocaron rotaciones del estuche córneo con fuerzas de palanca asociadas que le hicieron entrar en un circulo vicioso.

    La línea roja muestra el eje del remo, totalmente rectilíneo, que atraviesa por el centro del dedo y del casco. Sin embargo, el eje del casco se halla totalmente desviado, como indica la línea azul. El bulbo medial esta mas alto con relación al lateral y el casco presenta una forma totalmente atravesada

 

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   El herraje del caballo era totalmente ajeno a su problema. El herrador, carente de toda formación científica, se ha limitado a dar a la herradura la misma forma que el casco, obviando por completo conceptos fundamentales como la simetría del herraje. Los callos de la herradura, puestos a desigual distancia del eje del casco, provocan aterrizajes anómalos que no hacen sino agravar el problema . Efectivamente, tal y como están dispuestos los callos de la herradura, el caballo toca tierra con el talón medial, primeramente, para después caer con un efecto martillazo sobre el hombro lateral, lo que provoca  la deformación que veremos a continuación

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   Un poco de teoría del herraje.

 

  

   La línea roja representa el eje del casco, que pasa por el centro de la ranilla. La línea perpendicular que une los talones, demuestra que el talón interno se ha desplazado hasta adaptarse a esta perpendicular .En libertad, el caballo ha compensado la diferente altura de los talones, pero el herraje se los ha vuelto a desequilibrar!!

 

   Si proyectamos unas paralelas al eje del casco (líneas azules) ,estas cortan la tapa en los hombros a distintas alturas, como nos muestran las cruces y las líneas verdes. En un casco normal, las dos líneas verdes serian una sola y las cruces estarían a la misma altura. Estos dos puntos y los talones A y B son los famosos cuatro puntos clave del aplomado.

 

   El motivo por el que el punto C esta mas atrasado con relación a su homólogo, se debe precisamente al efecto martillazo que sufre este hombro, debido a la desigual  altura de los talones. Aunque en la fotografía los talones parecen estar a la misma altura, y la línea roja así parece indicarlo, en realidad están a desigual altura, pues están desviados en la tercera dimensión, es decir, en la altura. En la próxima foto lo veremos mejor.

 

 

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   Aquí tenemos la explicación!! El bulbo medial se halla elevado casi tres centímetros en relación con  el bulbo lateral. Las líneas que marcan la posición de los bulbos y los talones, que debieran ser perpendiculares al eje del remo, se muestran muy inclinadas. El casco debiera de descender en la dirección que marca la flecha verde hasta quedar nivelado.

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   Como corregir este defecto? Algunos autores  propugnan que el casco inicia su ascenso desde la lumbre, y que es toda la mitad lateral del pie quien asciende. Nosotros opinamos que al contrario, que es  solamente el estuche córneo quien se desplaza sobre el interior del pie, y que el ascenso de las regiones del pie son únicamente las que están situadas por detrás del hueso tejuelo. Esto lo demuestra el hecho de que en las elevaciones de corona, siempre se dan a partir de la cuarta parte, que es la zona en donde termina el hueso tejuelo.

 

   Para provocar el descenso del talón  elevado, se le debe de sustraer todo apoyo. La misma flexibilidad vertical que permitió que el casco se elevara, va a permitir ahora que vaya descendiendo, pero para ello es necesario sujetar las estructuras interiores del pie, para que no puedan descender. Si el estuche corneo se ha desplazado sobre el pie, es lógico pensar que se ha de sujetar el pie para que no acompañe al estuche en su descenso.

 

   Un método eficaz es la colocación de una herradura de medio corazón o de “G”,llamada así por la típica forma de letra ge mayúscula. Esta herradura permite traspasar a la ranilla la mayor parte del peso que debiera de soportar el talón ascendido, lo que permite que el estuche corneo falseado pueda descender sin que el interior del pie le acompañe en su descenso. Se puede emplear perfectamente una herradura de corazón completa o cualquier herraje con soporte palmar, pero en el trabajo de campo, la construcción de una herradura de G se muestra como el método mas práctico con el mínimo coste de material, trabajo y tiempo.

 

   Aunque se puede hacer a partir de una pletina lisa, es fácil realizar una herradura de G a partir de otra herradura mayor. La experiencia nos ha venido enseñando que para hacer esta herradura, se debe de escoger una herradura tres tallas mayor que la deseada. Así, para construir una herradura de G del numero 0, hemos utilizado una herradura numero 3. Se comienza a forjar la barra que apoyara en la ranilla y se termina en el otro callo, estampando las claveras por la cara lisa de la misma.

 

 

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   Como podemos comprobar, el estampar la herradura por la cara lisa, nos evita coincidir con las ranuras desplazadas. No nos cansamos de repetir que no se trata de un concurso de forja, sino de una manera rápida y eficaz de solucionar un problema de campo.

 

 

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   Una vez clavada la herradura, podemos comprobar como los talones quedan a la misma altura, lo que evita los giros anómalos y los efectos martillazo de los mismos. Como en todas las herraduras de apoyo en la ranilla, se ha de  evitar que la herradura ejerza presión activa sobre la ranilla. La ranilla debe de contactar con la barra del corazón, pero solamente debe de presionar contra ella cuando el animal pise.

  

   Antes de clavar la herradura, se debe de falsear  toda la cuarta parte y talón remetido. Una vez clavada, la flexibilidad del casco hace que el casco baje a buscar la herradura.

 

 

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   Aspecto posterior del pie una vez herrado. Teóricamente, el descanso de la herradura debiera de llegar como mínimo a la línea roja vertical, para dar soporte al casco vencido. No ha podido darse todo el descanso necesario, pues la situación, en el talón medial,.hubiese provocado que se arrancase la herradura. En el plazo de ocho semanas, herraremos de nuevo al caballo e iremos aproximando el descanso a medida que el talón va descendiendo.

 

   Las deformidades provocadas por los talones encastillados o sobrepuestos no se suelen tratar debido al poco conocimiento que se tiene de estas patologías por parte de los herradores. Sin embargo, la técnica para poder tratar estos procesos no es ni cara ni trabajosa. Bastan unos pequeños ejercicios de forja para aumentar enormemente la calidad de nuestro herraje y la salud de los pies de los caballos.