Tornillos tirafondos roscados

   El herraje del caballo no es un arte inmutable, sino que como compañero de la veterinaria evoluciona constantemente, innovando técnicas y adaptando nuevos materiales y nuevas herramientas, hasta hace pocos años impensables. Basta echar un vistazo al pasado no mucho mas lejos de mis comienzos como joven herrador militar. Hoy día me parece imposible como se podía  cortar con aquellas tenazas tan toscas, remachar sin tenazas de cocodrilo, herrar caballos difíciles sin inyectables..o rellenar los defectos del casco sin Equilox o Superfast.

 

   Por eso, el ingenio humano adapta los nuevos materiales a todos los campos en que sean susceptibles de ser aprovechables. Incluso en ámbitos tan alejados como se pueda imaginar. Nada mas tenemos que mirar el como el material de impresión dental, utilizado por los dentistas para extraer moldes de nuestra dentadura, se ha extendido notablemente en el campo del herraje de los caballos. Todos los materiales y todas las técnicas merecen ser exploradas en busca de aprovechamiento. Después, el tiempo dirá quien se desecha y quien se queda formando parte del bagaje del herrado tradicional.

 

   Desde hace tiempo que estoy convencido de que los tornillos tirafondos empleados comúnmente en carpintería de madera pueden tener una impagable aplicación en el herraje del caballo. Claro está que nos referimos al herraje ortopédico y bajo ciertas condiciones. Que nadie lo dude; en el herraje normal o de servicio, tardará aun muchos años en aparecer algún material o técnica que pueda ofrecer una mejor relación calidad. precio que una herradura de hierro forjada y clavada con clavos al casco.

   Los tornillos tirafondos existen desde hace muchos años, pero fue otro invento quien los había de popularizar enormemente; el atornillador eléctrico. Hoy nos parece fácil y sencillo  introducir un tornillo de tres o cuatro centímetros de largo en la madera con tan solo apretar el gatillo, pero hasta no hace mucho, esa misma acción significaba tener que hacer un taladro guía y después introducir el tornillo con un atornillador manual, tarea dura y cansada, cuando no se estropeaba la cabeza del tornillo, dando al traste con todo. Gracias a Papa Noel, esto se ha convertido en tarea fácil y asequible; los tornillos son baratos y un atornillador eléctrico es una pequeña inversión.

 

   El tornillo ofrece la ventaja sobre el clavo en que solamente puede ser extraído desenroscando. Un clavo puede aflojarse, el tornillo no lo  hace jamás. Y esto es debido a que las roscas del tornillo ofrecen una superficie de contacto con el material enorme en comparación con el largo del tornillo. De ahí que cuanto mas tramo de tornillo esté roscado, mayor será la superficie de contacto y mayor la resistencia de este a aflojarse o perder tensión.

 

 

   En la fotografía podemos ver el modelo de tornillo mas popular y que se puede encontrar en cualquier ferretería o centro comercial. Están fabricados en hierro y bañados en una capa de latón que impide la oxidación del mismo y la putrefacción de la madera o el material en que se insertan. Este es un dato a tener en cuenta, pues todos conocemos como el oxido de hierro de los clavos ataca a la materia córnea, tiñéndola de negro e incluso desintegrándola.

 

   Los tornillos de la izquierda no están roscados completamente. Esto significa que en su tramo liso actúan como los clavos y no tienen tanta fijación  al material como los de la derecha. En algunas aplicaciones no importa, pero en la mayoría de los trabajos que vamos a realizar en los cascos del caballo, es fundamental que estén completamente roscados. La diferencia de superficie de contacto con el material corneo entre los clavos de la izquierda y los de la derecha puede ser de hasta un 15%.

 

   Y dependiendo del calibre, longitud o grosor de los mismos, la superficie de contacto varía. Debemos de tener en cuenta que es preferible un tornillo mas delgado con las roscas mas profundas, que otro grueso con las roscas mas superficiales. Afortunadamente y dada su baratura, podemos permitirnos tener en stock muchos modelos de tornillos para elegir en cada momento el que mejor se adapte a la necesidad del momento.

 

 

   Ya conocemos por otros artículos algunas aplicaciones de los tornillos tirafondos en el herraje del caballo. En esta fotografía podemos ver una de las mas sencillas: fijar una herradura de cualquier tipo a una base de nylon, madera, etc.

 

 

   Sin duda, la mas llamativa es la utilizada para sujetar zapatos de madera ,también llamados clogs, en el casco. Estos zapatos se utilizan principalmente en el tratamiento de la infosura o cualquier otro problema que exija retrasar mucho el breakover. Debido a que su colocación es incruenta, es decir, no es necesario dar golpes y por tanto el caballo no sufre molestias innecesarias, supone un gran avance y no cabe duda de que aun ha de mostrarse muy útil en otro tipo de problemas. Actualmente estamos trabajando en su utilización en caballos con síndrome de navicular grave con bastante buenos resultados hasta el momento.

 

   Cuando se coloca un zapato de madera, los tornillos van insertados atravesando primero el casco y después la madera. En cascos de buena calidad, esto es suficiente para mantener el zapato en su sitio durante cuatro o seis semanas. Cuando no se pueden insertar un numero suficiente de tornillos, se colocan apoyados en la pared del casco, envolviéndolos a continuación con alguna resina acrílica o vendando el casco con una venda de fibra de vidrio.

 

   En el caso de la foto, se han utilizado tornillos para unir la placa de madera con la de nylon y la taloneta plástica, además de los utilizados para sujetar el paquete al casco. Indudablemente, disponer de un buen surtido de tamaños y modelos facilita el trabajo.

 

 

   Otra aplicación muy interesante es la fijación de los bordes de los cuartos y razas. Se practica un agujero guía y se coloca un tornillo de largo y grueso suficiente para mantener estables los bordes del cuarto. Este sistema, que ya explicamos en un articulo aparte es mucho mas efectivo que el empleado para la fijación de chapas o costuras con alambre. Como ya explicamos, un tornillo de un centímetro de largo colocado perpendicularmente a la muralla ofrece muy poca superficie de contacto con la materia córnea, con lo que no puede soportar las tensiones que se producen en la pared del casco. Por otra parte, el riesgo de comprimir o de herir las laminillas sensibles es muy alto.

 

   Y su mayor ventaja consiste en que estabiliza los bordes del cuarto o raza sin necesidad de añadir material de relleno. Cuando se cose un cuarto con alambres o una raza con una laña de clavo de herrar, nos oponemos a que los bordes se separen entre si, pero no hacemos nada para impedir que se junten. De este modo, un cuarto puede estar cosido con alambres o chapas y seguir pellizcando el tejido vivo. El sistema del tornillo longitudinal tiene una cualidad fantástica, y es que al estar las roscas en contacto con el material de ambos bordes, no permite que se alejen ni tampoco que se junten entre si, eliminando cualquier movimiento entre los bordes del cuarto.

 

   Y es esta ultima particularidad la que nos ofrece una aplicación  interesantísima en el campo de la ortopedia. La implantación de tornillos en la tapa del casco, basada en el mismo sistema conque los dentistas implantan un tornillo en el hueso para después fijar una muela artificial o una dentadura completa, o los cirujanos implantan tornillos en los huesos, tornillos que fijan placas y otros materiales para mantener fijos los huesos fracturados y facilitar su curación.

 

   Al igual que cuando implantamos un tornillo en un hueso, hacemos un agujero, colocamos el tornillo, y el hueso se ocupa de llenar cualquier ínfimo resquicio con hueso nuevo de manera que el tornillo queda fijamente sujeto, podemos colocar tornillos en diversas áreas del casco, sabiendo que en la zona en que falte materia córnea suficiente para sujetar firmemente el tornillo se puede colocar un acrílico, que se unirá firmemente al casco y al tornillo, quedando este tan firmemente implantado como en el mejor de los cascos o el mejor de los materiales.

 

   Este era el gran problema de poder implantar tornillos en el casco de abajo hacia arriba. En el caso anterior del zapato de madera, la cabeza del tornillo mantiene sujeto al mismo contra el casco, en tanto que la punta va incrustada en la madera, por supuesto, firme y de buena calidad. Pero si queremos hacerlo al revés, nos encontramos que la punta del tornillo queda en el casco, por lo general con problemas y de menor calidad.

 

   Cuando queremos clavar una herradura en una zona donde falta mucho casco con un clavo, nos las vemos y deseamos para obtener un clavado por lo general deficiente. Solemos poner acrílico después, pero ese acrílico está en contacto con un clavo recubierto de grasa y con poca superficie. La aplicación de un tornillo tirafondo lo suficientemente largo es mucho mas fácil, rápido y eficiente en cuanto se tiene un poco de practica o se pierde el miedo a utilizar el atornillador eléctrico en el casco de un caballo.

 

   Por supuesto, y repetimos una vez mas, el tornillo no pretende en ningún momento sustituir al clavo en el herraje ortopédico, ni mucho menos en el herraje normal. El tornillo tirafondo es una herramienta mas que el herrador ortopédico dispone en su caja y que puede prestar buenos servicios cuando la ocasión se presenta. Y a nosotros se nos ha presentado con el caso que vamos a relatar a continuación.

 

 

   Se trata de un caballo infosado de ambas manos, con una infosura de mas de dos años y una rotación de doce grados según unas radiografías de entonces. El herrador ha resecado toda la muralla desprendida de la pared buscando eliminar el hormiguillo que invade la cuña cicatricial. El resultado ha sido que el caballo se ha quedado sin pared donde poder fijar un herraje ortopédico, en tanto que la palma prolapsada apoya en todo momento en el suelo, produciendo dolor y cojera. El caballo vive en un paddock muy arenoso, lo que le confiere cierta disminución del dolor. No es capaz de apoyarse en una mano descalza, prefiriendo dejarse caer.

 

 

   Se aplicó Adhere en el borde inferior del casco, lo que permitió sujetar una herradura de hierro con clavos. El prolapso de la palma superaba incluso la herradura, lo que unido a la gran palanca que esta ejerce en las lumbres, acentúa el dolor y el problema.

 

 

   Ambas manos están igual de afectadas, tanto por la infosura como por la carencia de muralla. Aunque en las lumbres parece tener una forma correcta, la tapa queda elevada por encima de la mitad del casco, siendo la mitad inferior cuña cicatricial, dura como una piedra debido al suelo arenoso y seco en que vive. Con todo, este suelo arenoso y seco es quien permite que el animal haya podido sobrevivir. A nuestro juicio, de estar en un prado húmedo o en contacto con suciedad, las bacterias y los hongos ya habrían acabado con el poco apoyo de que aun dispone.

 

 

   Limpiamos todo el Adhere y las porciones de tapa sueltas. Como vemos en la fotografía, a la falta total de muralla en los dos tercios anteriores, hay que sumar el grave hecho de que ninguna parte de la muralla toca del suelo y es capaz de cargar peso, por poco que sea. El caballo se ve obligado a apoyar todo su peso en la palma, sensible y abombada.

 

   Para herrar a este caballo y darle comodidad a corto plazo y posibilidades de mejora  y recuperación mas adelante tenemos que atacar tres frentes;

 

   -Luchar contra la infosura, es decir, contra la rotación del hueso tejuelo. Para ello utilizaremos el herraje de banana.

 

   -Dar soporte al interior del pie, para lo que emplearemos una herradura de corazón y material de impresión dental.

 

   -Sujetar este herraje a una muralla que no existe, y este es el verdadero problema. Cuando el caballo tiene parte de muralla aprovechable, generalmente en los talones, la herradura sienta en esta muralla sana y no tiene posibilidad de desplazarse hacia los lados.  Nosotros vamos a colocar una herradura que quedara totalmente alejada de la muralla, sentada en un lecho de material de impresión dental. Si clavamos con clavos (caso de que pudiéramos hacerlo) es cierto que la herradura no se cae hacia abajo, pero al no tener un asiento firme, se balancea sobre el lecho de material de impresión, moviéndose y desplazándose. Este lecho de material, relativamente blando no podría impedir el descenso del interior del pie, que continua cargando peso sobre la palma prolapsada y continuaría el dolor.

 

   Los tornillos tirafondos roscados en toda su longitud no solamente impedirán la caída de la herradura hacia abajo como lo hacen los clavos, sino que además hacen la función de pilares o columnas entre la herradura y la tapa del casco, impidiendo o disminuyendo el peso del interior del pie sobre la herradura, al colaborar también la muralla en el sostén parcial del peso del cuerpo.

 

   Aunque los tornillos son de por si mismo capaces de sostener el peso del cuerpo, el hecho de rellenar los huecos con acrílico da al conjunto la misma función que un pilar o un muro de hormigón armado, en que el hierro de la armadura, además de no dejar caer al hormigón o al acrílico, le da una especial resistencia,

 

 

   Mano izquierda. Hemos colocado la herradura sobre un lecho de material de impresión dental abundante. Esperamos que el producto se endurezca con el casco envuelto en film plástico y dejamos apoyar. El animal se muestra cómodo y al instante descansa el otro miembro. Esto nos indica que está dispuesto a tolerar peso sobre la ranilla y la parte posterior de la palma.

 

   A continuación insertamos tornillos en los lugares que consideremos adecuados para ello. Se ha abierto la clavera de la herradura o se ha hecho un agujero mas grande que el diámetro del tornillo. Esto se hace para que se rellene de acrílico, que pega al aluminio, y se quede fijado como la cabeza del clavo en la clavera. En el hipotético caso de que se gastase la cabeza del tornillo, la roscas que quedan en el interior de la herradura la mantendrán fija.

 

   Vemos como la herradura esta sentada en material de impresión dental en la zona de los talones y en las lumbres no contacta con la cuña cicatricial. Esta fijación si se utilizase con clavos seria en extremo inestable e ineficaz. Pero esos tornillos, una vez recubiertos de acrílico, serán como los pilares de un edificio, que sostendrán el peso del caballo traspasándolo desde la muralla a la herradura  en las cuartas partes y talones, a la vez que evitan que la cuña cicatricial cargue peso y haga palanca.

 

   El tornillo delantero penetra al menos un centímetro y medio en muralla sana y firme. El tornillo central atraviesa un  trozo de muralla y sobresale al exterior. Esta porción que sobresale, al ir envuelta en acrílico, se queda como si tuviese una tuerca incorporada.

 

   El tornillo trasero penetra dos centímetros en tapa firme y dura. Por detrás de este tornillo no se pueden insertar ningún otro debido a que falta tapa, pero hay otras opciones. Una de ellas es colocar el tornillo y después recubrirlo con acrílico, Otra consiste en ,una vez fraguado todo el acrílico, se hace un taladro guía y se introduce un tirafondo.

 

   Mano derecha. Los tornillos del medio han quedado firmemente implantados en muralla sólida. En la zona del talón he conseguido clavar un clavo con relativa seguridad.

 

 

   Vista del herraje. La herradura "Mercedes" permite dar sostén al interior del pie actuando como herradura de corazón, a la par que protege la zona media de la palma de la presión indeseada contra objetos punzantes. Además, se puede decir que ofrece, en este caso, una presión selectiva. Las lagunas laterales, llenas de material de impresión dental permiten un apoyo suave de las barras y zona posterior de la palma, en tanto que la barra de corazón transmite una mayor carga a la ranilla y los talones, mas capaces de soportar carga.

 

   Falta por colocar los dos tornillos correspondientes a los agujeros que se ven en la lumbre de la herradura. Estos tornillos fijaran la herradura a la cuña cicatricial, dura como una piedra, situada por delante del tejuelo rotado sin presionar ni herir tejido vivo. Ya sabemos que con la rotación de 12 grados que presenta el caballo, podemos atravesar toda la punta del casco sin problemas.

En otra situación, hubiésemos eliminado las lumbres de la herradura a fin de convertirla en napoleónica y facilitar así la mecánica del pie. Ya habrá tiempo. En este momento, el problema principal del caballo es la falta de muralla que le obliga a pisar con la punta del tejuelo, y necesitamos toda la muralla o cuña cicatricial que dispongamos para conseguir que el herraje quede lo suficientemente sólido.

 

   No he avellanado los agujeros de los clavos para embutir las cabezas de los tornillos por dos razones. Una de ellas, es que al vivir el caballo en un paddock arenoso, no hay peligro de que desgaste las cabezas de los mismos. De otra parte, como dijimos arriba, necesitamos que en el interior de la herradura se alojen el mayor numero posible de roscas del tornillo, a fin de que el acrílico penetre y fije solidamente el tornillo a la herradura.

 

 

   Aplicamos acrílico, en este caso Equilox. Todo queda envuelto formando un estuche córneo funcional que sujeta una herradura de banana con material de impresión dental. Y, valga el símil, hemos construido una muralla de "hormigón armado".

 

 

   Mano izquierda. A medida que el casco crezca y ofrezca mas garantía de sujetar el herraje, será el momento de centrarse mas en la recuperación mecánica del pie. Entonces, realizaremos radiografías para afinar aun mas el herraje y facilitar la recuperación en la medida de lo posible de este caballo.

 

   El caballo continuará viviendo suelto en su paddock arenoso sin mas atenciones especificas. De momento hemos conseguido una gran mejora, pues se mueve relativamente cómodo y esperamos mejore en los próximos días. El mayor peligro que puede ocurrir es que se arranque una herradura y se haga un destrozo mayor. Para evitar esto en lo posible, además de las preceptivas campanas, permanecerá con el casco envuelto en cinta americana y un pegote de tela o papel en los bulbos del casco. Ahora solo queda tener paciencia y ver como crece el casco y evoluciona su infosura.