Tres cuartos para el mismo.

pd1 

   Los caballos PRE  y sus cruces poseen unas características morfológicas especiales, que predeterminan a padecer posibles enfermedades o desordenes podales. Así, la mayoría de estos caballos tienen cuartillas cortas y rectas, a menudo verticalizadas debido a retracciones de los tendones flexores. El eje casco cuartilla aparece en muchas ocasiones roto hacia atrás, a pesar de que sus talones se muestren largos, muy largos.

 

   Como puede tener el eje roto hacia atrás teniendo unos largos talones? Simplemente porque la forma del casco no se corresponde con la de los huesos en el interior. Los talones no son largos porque sea esa su conformación, sino que parecen largos porque la corona esta sobreelevada y los bulbos de los talones se desplazan hacia arriba. Esta conformación, que no es buena ni deseable, es fomentada en algunos casos por el herrador, que huyendo de la figura de los talones bajos y remetidos propios de otras razas ,recorta poco los talones, que presionados, se elevan un poco mas para adaptarse a las cargas.

 

   Cuando el casco no puede mas, se colapsa, remetiéndose en algunos casos, sobreponiéndose en otros y muy frecuentemente, estallando  y produciendo un cuarto en la zona de la corona mas sobreelevada. Esto es lo que le ha sucedido a este ejemplar, cuyos cascos no han podido continuar adaptándose y se han roto por tres sitios. El caballo presenta  dos cuartos en una mano y uno en la otra. El detonante ha sido la presencia de sangre en uno de ellos y la consiguiente cojera.

 

   En la fotografía de portada podemos ver el aspecto del cuarto sangrante. La corona esta muy elevada y los talones excesivamente largos. Los ceños o surcos que se aprecian en la muralla significan que el casco se dobla, incapaz de soportar el peso. Y es incapaz de sostener el peso porque hay un desequilibrio total de cargas. En este casco, la mitad posterior del mismo ha de soportar la mayor parte del peso, en tanto que las lumbres apenas cargan peso.

 

 

 pd2

 

 

   Solamente hay una manera de solucionar este status,y es reparando el desequilibrio de las cargas,.Se debe de repartir el peso equitativamente por toda la muralla, y eso solo se consigue con un buen aplomado. En la fotografía podemos observar dos detalles muy importantes:

 

   -El casco conserva la alineación casco cuartilla, a pesar de que se han rebajado mucho los talones. Con esta conformación, la lumbre del casco soporta el peso que le corresponde.

 

   -La corona ha descendido notablemente, desapareciendo la prominencia  tan acusada que dio origen al cuarto. Esto solamente se consigue falseando el casco.

 

   Para conseguir que la corona descienda hay dos métodos de reconocida eficacia. Uno, practicar  un surco subcoronal (Hans Castelinjs) que es muy poco utilizada debido a su agresividad, y otro, mas extendido y conocido desde antiguo, el falseo de la porción del casco situada por detrás del punto mas ancho del casco. Estos falseos pueden ser simples, dobles e incluso triples.

 

   Falseo simple es cuando practicamos un rebaje de la zona antes de clavar la herradura.

 

   Falseo doble es cuando rebajamos, dejamos descansar al caballo y volvemos a rebajar antes de clavar la herradura

 

   Falseo triple es cuando, una semana después del herraje, levantamos la herradura, volvemos a rebajar y clavamos de nuevo.

 

   Los falseos simples, con poco descendimiento de la corona, pueden ser herrados con una herradura abierta normal, o mejor aun, con una herradura rama ancha –rama estrecha. Los falseos dobles, han de llevar forzosamente una herradura de barra o huevo, que traslade al otro talón el peso del lado falseado y estabilice el pie. De lo contrario, en falseos pronunciados o agresivos, lejos de descender la muralla, lo que se consigue es que se bascule el casco y el pie hacia el lado falseado.

 

   Los falseos han de ser siempre desde el punto mas ancho del casco hacia atrás, eliminando muralla, no palma ni barra. Lo que buscamos es que descienda la muralla, no que se colapse la mitad del pie. En nuestra experiencia, los falseos de arco, es decir aquellos que dejan apoyar el talón, no ofrecen ningún resultado positivo.

 

   Tal y como explicábamos en el articulo de las deformidades lateromediales, estas se producen desde el punto mas ancho del casco hacia atrás, coincidiendo con la zona en que las laminillas dejan de fijarse sobre la superficie del tejuelo para apoyarse en los cartílagos alares. Por tanto, desde este punto hacia delante, el apoyo ha de ser firme, pues ni padece deformación alguna y además ha de soportar la palanca que hace la muralla al descender.

 

   En este caso que nos ocupa hemos practicado un falseo doble. Hemos rebajado el casco normalmente, de acuerdo con la escuadra de herrador para asegurarnos la congruencia de las articulaciones del dedo. A continuación practicamos un generoso bisel a la muralla desde el punto mas ancho del casco hacia atrás y dejamos el pie en el suelo. El el espacio de tiempo en que rebajamos la otra mano, herramos los pies y charlamos un rato con el propietario, la corona ha ido descendiendo, de manera que cuando colocamos la herradura caliente sobre el casco, esta quema los dos talones, el normal y el falseado. Esta es la prueba de que se ha producido un descenso. Si queremos acelerar el proceso de descenso podemos hacer caminar al caballo sobre una superficie lisa y dura, como puede ser el pasillo de la nave.

 

   Volvemos a falsear con la escofina antes de clavar la herradura. Evitamos en lo posible que el animal apoye en el suelo con esta mano antes de ponerle la silicona. Esto es porque no nos interesa que el caballo absorba en el acto este segundo falseo, lo que podría provocar tensión en la corona y laminas, con el consiguiente hematoma. Queremos que la silicona penetre entre la herradura y el casco. Además de proporcionar soporte a la ranilla y barras, la silicona interpuesta entre el casco y la herradura da un  poco de apoyo, que al ser mas blanda que el casco original, permite que el falseo se absorba poco a poco.

 

   A continuación, con la legra de anillo desbridamos los bordes del cuarto, a fin de evitar que pellizquen el tejido vivo a cada paso y se produzca el sangrado y el dolor.

 

pd3 
pd4 

 

   La mano izquierda, en su cara medial presenta otro cuarto que aun no produce problemas, pero que probablemente los provocará, al hacerse cada vez mayor con el crecimiento constante del casco.

 

   Obsérvese el cambio de aplomo del pie. Conservando el alineamiento casco cuartilla conseguimos un acortamiento notable de los talones y del efecto palanca que ejercen sobre el cuarto. Llevamos la herradura bien al borde delantero de las lumbres, a fin de hacerlas partícipes de la presión, pues el retrasar las herraduras las libera del peso, trasladándolo hacia atrás. La herradura, mucho mas larga, proporciona soporte a los talones y al menudillo.

 

   Y como en el otro pie, la silicona  MB20 penetra entre el casco y la herradura. En pocos días, al descender el casco sobre la silicona y con el movimiento de apertura y cierre del casco, este cortará el sobrante exterior de la silicona y se caerá.

 

 pd5

 

 

    En la cara lateral de la mano izquierda aparece otro cuarto, que se abre sobre una grieta vertical que sigue la dirección de los túbulos córneos. Desconocemos si se trata de un cuarto muy antiguo que se ha reabierto recientemente o si la grieta tiene otro origen y el cuarto se ha producido sobre el punto mas débil del casco, es decir, la grieta.

 pd6

 

    La estabilización de las dos mitades del casco, y su desplazamiento independiente una de otra se evita con una herradura cerrada de atrás, bien de barra o huevo. Algunas herraduras comerciales de barra o huevo (Double S ) son fácilmente moldeables en la forja y evitan el trabajo de soldarlas in situ por un precio razonable. La plantilla(Colleoni bicomponente) únicamente soporta la silicona.

 

 trescuartos1

 

 trescuartos2

 

 trescuartos3

 

   Unas semanas después,los talones han descendido y se han alineado.La corona presenta un angulo mas acorde y los cuartos se han cerrado por completo,generandose un tejido corneo sano,.En la primera fotografia,aunque parece que la grieta continua subiendo,en realidad es el periople,no la muralla.Al raspar el tejido del periople,la muralla aparece completamente unida.

 

   El caballo fue herrado con herraduras de barra recta,sin plantilla ni silicona.En el próximo herraje se valorará incluso la posibilidad de colocarle herraduras normales,una vez superados sus problemas de cascos.