Un casco bonito

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Cuando los caballos se muestran dóciles al manejo de pies y manos, cuando los cascos conservan su forma natural, cuando el herradero reune las condiciones mínimas, el hecho de herrar un casco deja de ser un trabajo más para convertirse en placer.

En la foto, casco de una potra CDE de cuatro años. Lleva una herradura Saint Croix Eventer de hierro, ajustada desde el punto mas ancho del casco hacia adelante, dos milimetros de descanso hacia atrás, tres clavos bien insertados serán suficientes hasta que se la vuelva a herrar dentro de seis u ocho semanas.