Un cuarto rebelde.

   Cuando no se corrigen las causas que originan los cuartos, estos tienen tendencia no solo a cronificarse sino a agravar todo el cuadro de desequilibrio de la extremidad. El caballo busca apoyarse en la forma que mas cómoda le resulta, es decir, en que menos le duele. Esta manera antinatural de apoyarse provoca todo tipo de deformidades en el estuche corneo, que es elástico y se adapta a la dirección y la intensidad de las cargas que soporta.

 

   La mayor parte de los cuartos vienen acompañados de otras patologías o problemas; unos, los que han dado origen al cuarto, otros, provocados por el cuarto, especialmente si este lleva mucho tiempo cronificado. Esta conformación suele ser un auténtico quebradero de cabeza para el herrador, que ve como sus esfuerzos por resolver el cuarto no solamente no son productivos, sino que con el paso del tiempo la situación empeora .

 

   Esto es lo que le ocurre a este caballo. Se ha establecido en su mano izquierda un desequilibrio que amenaza con dar al traste con su vida deportiva. De todo, el cuarto es quizás lo mas llamativo, pero en realidad no es mas que una secuela de su problema original; un defecto de conformación en su dedo, que le hace ser ligeramente izquierdo de una sola mano. De serlo de las dos, el propio caballo compensa la conformación. Cuando se trata de un solo miembro le resulta mucho mas difícil.

 

 

   En la fotografía podemos ver el aspecto lateral. En principio no parece que nos encontremos con un caso especialmente complicado. Vemos un ejemplo muy común de eje casco cuartilla muy roto hacia atrás, con el rodete coronario sobreelevado y un cuarto en la pared. El casco está ya muy largo, lo que agrava el caso y la herradura ya no puede dar soporte al pie.

 

 

   Sin embargo, visto por detrás el pie ofrece un aspecto mas complicado. Se hace evidente la sobreelevación del talón medial. El caballo está cargando todo su peso sobre este talón, que ya no puede soportar tanto peso sin romperse. Esta conformación se va agravando con el tiempo, pues obliga al caballo a abrir la mano hacia el exterior, a fin de poder apoyar el casco plano. Es un circulo vicioso del que no podrá salir sin ayuda especializada.

 

 

   Al levantar la mano se aprecia mejor la diferencia entre los talones. Los planos solares y coronarios, que deben de ser paralelos entre si y perpendiculares al eje del remo, se encuentran completamente desviados.

 

 

   Esta conformación afecta a toda la estructura del estuche corneo, produciendo deformaciones de todo tipo. En esta vista frontal podemos observar que en su parte medial, la muralla esta completamente verticalizada, en tanto el casco se expande hacia el lado contrario, inclinándose para poder adaptarse al peso. Este caballo aterriza primero con la cara lateral del casco, para después apoyar el lado medial con un efecto martillazo, que es el que hace sobreelevarse la corona.

 

 

   La herradura de huevo no ha sido capaz de estabilizar un defecto tan pronunciado. En general, las herraduras cerradas, de barra recta o de huevo, tan solo son capaces de estabilizar el casco en pequeños desequilibrios. Cuando nos encontramos con una diferencia tan grande, es necesario sujetar el interior del pie con una herradura de corazón, silicona, etc, para permitir que el casco sobreelevado pueda descender. En caso contrario, el pie, lejos de permitir el descenso unilateral de la muralla, lo que hace es bascular por completo hacia el lado falseado.

 

 

   El tratamiento de este caballo consistirá en atajar los problemas derivados de su conformación. Una vez conseguido esto, el cuarto se cerrará solo. En principio tenemos un pie con el eje casco cuartilla roto hacia atrás, probablemente con un ángulo palmar del hueso tejuelo próximo a 0º o incluso negativo. El pie es de conformación izquierda y su talón medial esta sobreelevado casi tres centímetros.

 

   En primer lugar recortamos el casco normalmente, como si fuese un pie sano, Retrocedemos la lumbre con la escofina lo posible y comprobamos que aunque ha mejorado mucho, aun no se ha conseguido el alineamiento de las falanges.

 

 

   Visto por detrás, vemos que al recortar el casco, hemos alineado mediolateralmente las falanges del dedo, pero la muralla en su cara medial sigue muy sobreelevada. Es con los falseos desde el punto mas ancho del casco hacia atrás con lo que procuraremos que esta descienda.

 

   En un articulo sobre las deformidades mediolaterales explicamos el proceso de los falseos. En este caso, tomamos la escofina y practicamos un fuerte falseo en el talón sobreelevado, dejando el pie en el suelo. Pasamos a continuación a recortar y preparar el resto de los miembros del caballo. Una vez recortados los demás, comprobamos que la corona ya ha descendido hasta casi absorber todo el falseo, es decir, el talón falseado ya casi vuelve a tocar el suelo. Volvemos a practicar otro falseo con la escofina.

 

   Herramos ambos pies y la mano derecha. Hemos dejado transcurrir una hora de tiempo y durante este espacio, la corona ha seguido descendiendo. Si comparamos la foto con la de portada, podemos observar importantes cambios en el rodete coronario. Antes de colocar la herradura, volveremos a escofinar la muralla, y si fuese necesario, en un plazo de quince o veinte días, levantaremos la herradura, volveremos a falsear y recolocaremos el herraje.

 

 

   Para recuperar el eje casco cuartilla, usaremos el herraje de banana, que permite al caballo autoajustar el eje de las falanges. Para sujetar el interior del pie, emplearemos la herradura Mercedes de aluminio. Para compensar el defecto de izquierdo, aumentaremos la rama interna con un doble ranurado y biselaremos la lateral. En lugar de colocar una tapa plástica compensada cerrada, que pudiera albergar una podredumbre de ranillas, emplearemos el propio material de impresión dental.

 

   En la fotografía podemos ver ambas manos herradas. El efecto banana conferido a la herradura Mercedes ha enderezado el eje casco cuartilla, volcando el peso hacia las lumbres y aliviando los talones,

 

   El efecto rama ancha-rama estrecha combate el defecto de izquierdo. Por su cara medial, hemos aumentado la superficie de apoyo, en tanto que la extensión impide el basculamiento del pie hacia ese lado. Por su cara lateral, hemos biselado la herradura para que se hunda un poquito mas por ese lado. Con esta desviación de los planos, del casco y de la herradura, conseguimos la simetría de apoyo sobre el hueso tejuelo aunque el estuche córneo este deformado.

 

 

   Visto por la cara medial podemos observar importantes cambios. De una parte, la herradura de banana  ha realineado el eje casco cuartilla, además de proporcionar un excelente rolling en las lumbres. Aunque no se aprecia en la foto, hemos forjado un efecto full rolling en toda la herradura .

 

   El material de impresión dental rellena todo el hueco que hemos creado con el falseo. Antes de clavar la herradura, hemos vuelto a practicar con la escofina un fuerte falseo de casi centímetro y medio. El material de impresión dental, además de proporcionar apoyo al interior del pie sobre el corazón de la herradura Mercedes, llena el espacio de una sustancia mas blanda que la suciedad que naturalmente llenaría ese hueco en poco tiempo. Es decir, que el talón puede descender hundiéndose en el material blando. De todas formas, se debe de controlar este descenso, raspando si fuese necesario el material de impresión dental con una legra de anilla muy fina o una hoja de sierra.

 

   No se desbrida el cuarto a menos que haya una  infección y se haga necesario drenar el pus (Stephen O'Grady ).Abrir los bordes del cuarto supone crear una puerta de entrada para una infección. El pellizco que producen los bordes del cuarto en el fondo del mismo desaparece en cuanto se falsea el talón y se elimina la carga. Tampoco se fijan los bordes del cuarto con ninguno de los métodos conocidos en tanto no se alineen los bordes del rodete coronario y se produzca casco integro. La inmensa mayoría de las veces en que se fijan los bordes de los cuartos con tornillos, alambres, chapas, acrílicos, etc, el cuarto se cura "a pesar de" en lugar de "gracias a".(O'Grady)

 

   Se coloca al caballo en reposo, con paseos livianos al paso y de la mano. Ya solo resta esperar unas semanas para descubrir si se va regenerando el casco.

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Varias semanas después el casco parece que se comienza a recuperar lentamente.

Detalle de la foto anterior donde se observa el nuevo crecimiento.

Doce semanas despues del primer herraje el casco presenta este aspecto.

Con la corona esquilada se aprecia mejor el importante crecimiento del nuevo casco.Casi tres centimetros de casco sano e integro.Hemos explorado el fondo del cuarto para cerciorarnos de que se trata de una recuperación total de la muralla en su espesor,asi como eliminar el tejido necrótico que impediria una buena adherencia del acrilico.

Detalle de la foto anterior.

Hemos vuelto a herrar al caballo con la herradura Mercedes y material de impresión dental,observando un leve falseo bajo el talon cuarteado.Aunque el cuarto se ha resuelto y la conformación de la mano ha mejorado sustancialmente,es probable que este caballo tenga que seguir llevando herraduras cerradas el resto de su vida.

El animal sigue con su conformación anómala,pero el herraje le permitirán estar totalmente sano y funcional.Esa es una de las propiedades de la herradura descritas desde tiempos antiguos; "Aprovechar para el trabajo a animales que por su conformación defectuosa o sus enfermedades serian completamente inutilizables".

 

Reconstruimos y reforzamos el defecto con resina acrilica Equilox y tela de fibra de vidrio.El caballo se incorporara al entrenamiento de forma progresiva y se prestará especial atención a que los plazos entre herrajes no excedan las seis o siete semanas.